Información y política: un análisis de las fuentes y opiniones políticas de los ciudadanos de Lima Metropolitana

Introducción

La década del 90 ha significado para el país en el aspecto político cambios de importancia en la configuración misma del sistema político peruano, la pugna ideológica como sustento de la lucha político-partidaria fue perdiendo importancia, ganándola como sustituto la denominada inde­pendencia política.

La ruptura constitucional de 1992 puso de manifiesto varios he­chos, la política era de los «independientes», los partidos políticos mani­festaban su ocaso y pérdida de presencia política; el discurso político, era más democracia, más eficiencia y eficacia en el manejo de los asuntos pú­blicos y menos política.

Política como sinónimo de política sin ideología, sin partidos, sin políticos, es decir, política sin política. Y aunque suene y sea paradójico la idea de política sin política, es sustento de nuevas formas de hacer política.

En este contexto, existen dos asuntos de suma importancia para el sistema político peruano que deben ser estudiados: a) Las fuentes de in­formación política y, b) la política en la vida de los peruanos. En el primer aspecto, debe incluirse la gama de fuentes de información política, dán­dose énfasis a los medios de comunicación y los canales alternativos.

La discusión acerca del papel que cumplen los medios de comunica­ción en la política peruana ha sido variopinta en cuanto a las formas de tratamiento a escala de comentarios, análisis periodísticos y académicos.

Se nos presenta una situación de sombrío y alarmante panorama respecto del poder de los medios. Desde diversas perspectivas, se ha intentado po­ner énfasis en las capacidades manipuladoras de conciencias y pensa­mientos, en la posibilidad de moldear conductas y de convertir a los hom­bres en máquinas receptoras de mensajes que serán acatados sin la me­nor duda. Para ello, se ha mostrado el papel que cumplen los medios en las campañas electorales y de cómo el aliar la política con los medios, im­plicaría una dupla imposible de ser vencida.

En ese mismo contexto, desde fines de la década pasada y a lo largo de ésta, la política es un asunto que ha merecido el rechazo y la an­tipatía de ciudadanos, intelectuales, medios de comunicación y hasta de los mismos políticos. Las explicaciones para este proceso, han sido innu­merables y van desde la demostración de que la política es sinónima de demagogia hasta la distorsión de lo que significa la política en una socie­dad moderna.

Sin embargo, ambos asuntos han sido tratados desde la perspectiva de una observación incompleta, ya que sólo se han referido a estados emocionales surgidos por graves problemas políticos que los peruanos hemos afrontado.

Asuntos como el terrorismo, el desgobierno instituciona­lizado, así como las rupturas constitucionales, nos llevaron a suponer que la política es per se absolutamente prescindible de las vidas de las perso­nas y que, por consiguiente, los asuntos de la república debían ser trata­dos por «independientes técnicamente mejor dotados” y no por «políticos tradicionales, incapaces de gobernar el país”.

La política es innata, consustancial a nuestra humanidad y por ello, no puede ser desligada de nuestra existencia, al igual que la comunicación y la información. Y para comprender sobre estos problemas o situaciones problemáticas, es evidente que debemos emprender una investigación de orden empírico, que nos muestren las relaciones, influencias y funciones que cumplen interelacionadamente información y política, con el sólo pro­pósito de encontrar luces donde existe oscuridad, enriquecer el debate y el conocimiento sobre tan interesante tema. Y basándonos en los hallazgos y evidencias empíricas formular nuevas hipótesis que permitan mejorar esta investigación y promover nuevas en el área de la ciencia política.

Los cambios políticos en nuestro país son manifiestos, es preciso estudiar y comprender el alcance y perspectiva de dicho proceso, porque política y democracia, son asuntos que se discuten actualmente, porque aunque exista la idea de la «independencia política”, los ciudadanos en un complejo proceso informativo de retroalimentación de mensajes, constru­yen sus opiniones, actitudes, valores y creencias sobre la política y los asuntos de la res publica.

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Un comentario

  1. Por el momento contento de reencontrarme con esta página, en la cual hace muchos años comentaba, ojala encuentre personas que podamos intercambiar ideas y también tener propuestas que sirvan a la política Nacional / Internacional, siempre con el debido respeto de cada una de las opiniones. Muchas Gracias. PCM.

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