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En tal sentido, desde su experiencia personal, lo invito a opinar sobre la reelección de los congresistas, respondiendo la siguiente pregunta

Cuando se acuñó la expresión (opinión pública), los eruditos de la época sabían griego y latín, y sabían que la objeción de siempre contra la democracia es que el pueblo “no sabe”. De ese modo, a Platón, que invocaba a un filósofo-rey porque gobernar exige episteme, verdadero saber, se le acabó objetando que a la democracia le basta con la doxa, es decir, es suficiente con que el público tenga opiniones. Por tanto, ni “voluntad” cruda y ciega, ni tampoco «verdadero saber”, sino doxa, opinión: la democracia es gobierno de opinión, una acción de gobierno fundada en la opinión

la narración de los hechos por sí solos no describen la verdad de los sucedido y que los lectores, al recibir sólo información fuera del contexto pueden llegar a no entenderla,

Teledemocracia dos opiniones son  un conjunto de argumentos esgrimidos por dos expertos en comunicación. Las encuestas han demostrado que, para la mayoría, la televisión es la fuente básica de información sobre los sucesos actuales y los asuntos públicos.

Un elemento clave que explica el autor es que la prensa al informar sobre el parlamento, lo hace como un evento, -incluso diríamos como un espectáculo, donde lo importante es la controversia entre los actores- y no como un proceso.

El presente trabajo denominado “Algunos mitos y realidades de la democracia moderna” de Manuel Alejandro Guerrero es un análisis teórico que busca advertir sobre la doble relación mítico-práctica entre la democracia y algunas de las ideas que le son fundamentales: el pueblo, la participación, elecciones, opinión pública y representación.

Durante 13 sesiones a cargo de los docentes Carlos Mendoza La Rosa y Alberto Espinoza Castellares desarrollan el curso Marketing Político y Electoral que presentó el Instituto Instituto Peruano de Políticas Públicas (IPPP).

Candidatos y electores deberían discutir sobre planes y programas y sobre esa base hacer la mejor elección. La realidad es que el voto se decide por aspectos emocionales, por empatías o antipatías, por prejuicios y estereotipos.