Las actitudes políticas

Las actitudes políticas son entonces esas predisposiciones que tenemos las personas en torno a aquellos objetos que consideramos políticos, es decir, los relacionados al gobierno, los políticos, la política y el poder.

Surgen casos en que las  personas no solamente manifiestan la dirección de las actitudes en términos dicotómicos, también tenemos las opciones “puede ser” o “depende de”, la calificación de las actitudes y de las opiniones, se manifiesta cuando las personas exigen tomar en cuenta otros factores y no aislar enteramente sus actitudes u opiniones, regularmente son personas que no ven las cosas en función dicotómica, sino que consideran que entre dos extremos hay una variedad de puntos intermedios, que muy bien pueden manifestar sus actitudes.

Sears y Lane añaden: “¿Qué haremos con «puede ser» o «depende»? Esto se da cuando la persona que responde desea una mayor concreción en las preguntas, de manera que pueda calificar su compromiso, evitando dar una respuesta que sea simplemente «sí» o «no». Esta es la finalidad de una «respuesta cualificada» …  Las personas que han gozado de una edu­cación tienen mayor tendencia a calificar sus respuestas que las que no; un sentimiento intenso tiende a evitar la cualificación.” [8]

Ahora bien, no es suficiente conocer el afecto que se tiene por tal o cual objeto, también es importante saber que tan intensa es esa actitud positiva o negativa; las personas establecen un orden o jerarquizan sus actitudes, unas las consideran más importantes y se sienten más seguros de éstas que de otras, ésta jerarquía e importancia se le conoce como in­tensidad.

La importancia de la intensidad en una actitud radica en que si es muy fuerte, forma parte inherente de la visión psico—social que el in­dividuo se forma del mundo, por lo que será muy difícil intentar cambiarla o combatirla; si en cambio, la intensidad es baja es muy posible que dicha actitud no ponga en riesgo el armazón mental del individuo y que pueda ser desechado sin generar un daño.

En el aspecto político la intensidad de la adhesión a una ideología varía entre los ciudadanos; entre quienes ten­gan una actitud positiva respecto del liberalismo, podrán manifestarla en intensidades diversas, unos se informarán e enriquecerán sus conoci­mientos del tema hasta llegar a convertirse en ideólogos —muy intenso—, mientras que otros, solamente se consideraran simpatizantes y les bastará conocer las ideas básicas de esta doctrina.

1.5.2 Componente cognoscitivo

El componente cognoscitivo de las actitudes, es aquel aspecto del conocimiento que se manifiesta hacia el objeto. Este conocimiento está basado en las creencias que toda persona posee y son aquellas observa­ciones de hechos o realidad que se dan por supuestos y que no son discu­tibles en el andamiaje mental de las personas. “Las creencias no son ne­cesariamente lo mismo que la realidad, sino que más bien representa la forma en la que un individuo particular mira la realidad”. [9] En tal sentido todas las personas poseen dos tipos de creencias: las creencias en algo y las creencias acerca de algo.

En el primer caso, es un tipo de creencia que no se puede compro­bar ni impugnar por observación directa, en tanto no tiene representación fáctica o empírica, se da por supuesto y se asume en ese sentido; mien­tras que las segundas están constantemente sujetas a prueba, ya que puede ser comprobada pues existe la posibilidad de corroborar la creencia con la realidad. “Cada creencia de este tipo puede ser juzgada a través de hechos observables y podemos evaluar sus méritos empíricos”. [10]

Las dos clases de creencias tienen un punto en común, ya que sirven para descri­bir el punto de vista acerca de la realidad desde la perspectiva del indivi­duo.

Por ejemplo, la creencia en algo está referido a Dios, de la vida des­pués de la muerte o al destino inexorable de un pueblo; mientras que la creencia acerca de algo, se presenta cuando podemos comprobar si algún objeto tiene la forma que hemos descrito. Creo que el edificio es de cuatro pisos; afirmo que la democracia es sistema que ofrece mejores garantías para el individuo; el presidente se presentará a las elecciones del año 2000.

Sartori nos recuerda que el análisis de los sistemas de creencias y de la ideología política toma un nuevo matiz cuando asumimos que las ideologías tienen un aspecto funcional y en segundo lugar unas variables psicológicas, en ese sentido, podemos comprender los tipos de mentalida­des y por lo tanto esperar comportamientos de tipo político sobre la base de la intensidad de la creencia en una ideología y la mentalidad del indivi­duo en el extremo abierto—cerrado, como estado cognitivos distintivos, “Cuando el concepto ideología se vincula a «creencia» se hace evidente en seguida que la clase general es el «sistema de creencias» y que la ideolo­gía sólo es una subclase. Mientras que «el sistema de creencias—ausencia de creencias de una persona es en efecto un sistema político—religioso—filosófico—científico, etc.», y por lo tanto una estructura total y difusa, la ideología denota únicamente la parte política del sistema de creencias que aquí bastará definir como el sistema de orientación simbólica que se en­cuentra en cada individuo”.[11]

Desde tal perspectiva, las actitudes de un individuo conllevan a una exposición, percepción y retención selectiva de la información. Es decir, el sujeto es selectivo con la información que recibe y procesa, por lo que se expone solamente a aquella que le resulta compatible con las que forman parte de su esquema mental, cuando es sometido a información que con­tradice sus apreciaciones, regularmente la información no es tomada en cuenta y se desecha.

En política ocurre con mucha frecuencia, sobre todo entre miembros que están altamente comprometidos con una ideología política, pues por ese hecho, la persona no se permite informarse sobre otras ideologías, en el entendido que contradicen su propio marco mental, en tal sentido, en la práctica política es más difícil llegar a acuerdos entre personas y grupos, que de antemano creen no ser compatibles por prejui­cios y desinformación.

1.5.3 El componente conativo

El último componente de la actitud, es conocido como el conativo, éste puede ser entendido como el enlace entre la actitud y el comporta­miento. La conación es el componente de una actitud que crea la asocia­ción final con el comportamiento. “La conación precede al comportamiento y se refiere a las creencias del individuo sobre los diferentes tipos de res­puestas hacia una situación en particular”.[12] “Es la evaluación de las con­secuencias potenciales o del impacto potencial del comportamiento”.[13]

Este componente puede explicarse en dos sentidos; primero como expresión de las evaluaciones actitudinales hacia un sujeto y de la proba­ble respuesta (comportamiento) que pueda manifestar un individuo, ade­más de la variable actitud, se considera el contexto o el entorno en el cual se desarrolla la situación, las circunstancias propias del momento para re­cién comportarse en uno u otro sentido, y puede manifestarse cuando se discute al nivel de opiniones acerca de un tema controversial.