«La vida social nunca es estática, sino que se encuentra en un proceso de cambio constante. En los últimos treinta años aproximadamente, las variaciones de las relaciones de género, el aumento de las migraciones, el multiculturalismo, Internet y las redes sociales, el terrorismo global y la agitación política en Oriente Medio han transformado el mundo moderno.
La sociología, que en su origen fue un producto del siglo XIX, no puede permitirse una actitud pasiva y tiene que avanzar con los tiempos, o se vuelve irrelevante. En la actualidad, la sociología tiene posiciones teóricas diversas, abarca una gama muy amplia de temas y recurre a un amplio abanico de métodos de investigación para dar sentido a las sociedades. Este es un resultado inevitable de los intentos por entender y explicar el mundo social cada vez más globalizado en el que estamos entrando; y eso significa que nuestros conceptos familiares deben replantearse y que hay que crear otros nuevos.
Algunos conceptos sociológicos son muy antiguos y han resistido el paso del tiempo excepcionalmente bien. La clase, el estatus, la burocracia, el capitalismo, el género, la pobreza, la familia y el poder, por ejemplo, siguen siendo fundamentales para la labor de «hacer» sociología. Otros se han desarrollado mucho más recientemente.
La globalización, la posmodernidad, la reflexividad, el medio ambiente, el curso vital, la justicia restaurativa y el modelo social de la discapacidad ahora forman parte de nuestro léxico conceptual, y representan parte de los grandes cambios de las últimas décadas. Todo esto significa que es más difícil captar el conjunto de la disciplina. Este libro contribuye a esta tarea mediante la introducción de algunos de los conceptos esenciales de la sociología, muchos de los cuales actúan como indicadores de ciertos desarrollos particulares de la sociología durante los últimos ciento cincuenta años más o menos.
Comprender estos conceptos esenciales, sus orígenes y su uso actual, ayudará a los lectores a comprender cómo el tema principal de la sociología se ha desarrollado con el tiempo.
El desarrollo de los conceptos en sociología está normalmente vinculado a teorías y estudios empíricos que requieren nuevos conceptos para dar sentido a sus hallazgos. Algunos conceptos como el estatus, la clase y el riesgo nacen en la sociedad y salen de la misma para incorporarse a la sociología, en donde son discutidos y perfeccionados, volviéndose cada vez más útiles y precisos en este proceso. Otros, como la alienación, el pánico moral y la globalización, son creados específicamente por los sociólogos para ayudarles a estudiar los fenómenos sociales. Pero posteriormente se filtran en la vida cotidiana, en donde influyen en las percepciones de las personas sobre el mundo en el que viven.
Esto es muy diferente a lo que sucede en las ciencias naturales. Independientemente de cuántos conceptos se creen en las ciencias naturales, estos no tienen el potencial de cambiar el comportamiento de los animales y las plantas. Tal y como ha señalado Giddens, este es un ejemplo de un proceso de «una sola dirección». En sociología, la mayoría de los conceptos, los resultados de las investigaciones y las teorías sí vuelven a la sociedad, y en consecuencia la gente puede cambiar sus ideas y comportamientos. Esto significa que la investigación sociológica forma parte de un proceso continuo «de dos direcciones» entre los sociólogos y los temas que estudian.
Semejante proceso de doble dirección significa que los conceptos sociológicos son inherentemente inestables y están abiertos a la modificación y el cambio, no solo en el discurso sociológico profesional sino en el propio mundo social. También significa que algunos conceptos, tal vez incluso la mayoría, son «esencialmente controvertidos». Es decir, se utilizan desde diversas posiciones teóricas y no existe un acuerdo general sobre su significado. Sin embargo, esta afirmación probablemente exagera el nivel de variación y desacuerdo. En la práctica, las teorías que rivalizan entre sí en sociología son relativamente escasas, y ocultan el hecho de que existe más coherencia e integración entre ellas de lo que pudiera parecer a primera vista.
Muy a menudo, determinados conceptos desarrollados en el seno de una perspectiva teórica se utilizan en otras. El concepto de alienación, por ejemplo, fue concebido en su origen por Karl Marx, lo que le permitió comprender mejor la naturaleza del trabajo en las sociedades capitalistas. Sin embargo, más de un siglo después, los sociólogos industriales recuperaron este concepto, lo sacaron de su marco teórico marxista original y le dieron un nuevo impulso para valorar cómo sienten los trabajadores su entorno de trabajo. En este proceso, el concepto se ha visto modificado, y aunque algunos marxistas puedan discrepar, esta revisión nos ha proporcionado concepciones muy valiosas sobre cómo diferentes lugares de trabajo y sistemas de gestión repercuten en la vida de los trabajadores.
No nos hemos propuesto elaborar una recopilación exhaustiva de los conceptos sociológicos. Por el contrario, hemos querido seleccionar cuidadosamente unos setenta conceptos que han ayudado a dar forma a determinados campos de investigación, o que actualmente lo están haciendo. Hemos elegido algunos de los conceptos que han resistido el paso del tiempo: el poder, la clase social, la ideología, la sociedad y la cultura, por ejemplo. Conceptos como estos han sido empleados a lo largo de todo el transcurso de la historia de la sociología y, sin embargo, siguen aún hoy en día estimulando el debate y guiando proyectos de investigación. Otros como el género, el consumismo, la identidad y el curso vital no tienen una historia tan larga, pero su impacto ha sido significativo. Dichos conceptos no solo han estimulado grandes líneas de investigación, sino que también han remodelado viejos debates y nos han obligado a reconsiderar el valor de antiguos conceptos. Por último, hemos incluido algunos conceptos muy recientes, entre los cuales están la interseccionalidad, la globalización, el riesgo y la justicia restaurativa. En nuestra opinión, estos conceptos ya han generado algunas investigaciones innovadoras, y es muy probable que lleguen a incorporarse como conceptos esenciales en el seno de sus campos de especialización.
Las entradas son más largas de lo que es habitual en un típico libro de «conceptos clave». El objetivo de esta obra es proporcionar algo más que breves definiciones que suscitan más preguntas que respuestas. En su lugar, se ofrece una amplia exposición de cada concepto, enmarcándolo en su contexto histórico y teórico, explorando sus principales significados actuales, introduciendo algunas críticas relevantes y, finalmente, indicando a los lectores algunos textos teóricos y de investigación relacionados que pueden leer si lo desean. Esta estructura permite a los lectores vincular la historia de la sociología con su forma actual a través del desarrollo de sus conceptos. Además, en las entradas se discuten y definen brevemente otros muchos conceptos. Por ejemplo, «industrialización» también incluye los conceptos relacionados de urbanización, postindustrialismo y modernización ecológica. Por lo tanto, se aconseja a los lectores que utilicen el índice analítico como una guía para localizar los numerosos conceptos que no están en el índice de la lista de contenidos.
También aceptamos que algunos de los conceptos que hemos seleccionado pueden ser debatibles. Algunos sociólogos, sin duda, pensarán que hemos omitido algún concepto fundamental o incluido otros que se han convertido en irrelevantes. Tales desacuerdos son bastante normales en sociología, incluso sobre cosas tan fundamentales como qué constituye un concepto «esencial». Ello se debe principalmente a la variedad de compromisos y perspectivas teóricas.
Como comunidad de académicos, los sociólogos tienen una alta tendencia a la discusión, pero, aun así, dialogan y se entienden entre ellos. Una de las razones por las que son capaces de entenderse se debe a que comparten una herencia conceptual, que proviene de numerosas teorías y marcos explicativos que han surgido y decaído a lo largo de los años». (Págs. 6-9)
Editorial: Alianza Editorial | Descarga de PDF no disponible