Pedro Abraham Valdelomar Pinto nació el 17 de abril de 1881. En la ciudad de Ica, hijo de Anfiloquio Valdelomar Fajardo y María Carolina de la Asunción Pinto Bardales. Quinto de ocho hermanos de aquella unión, la infancia de Valdelomar estuvo marcada por la pobreza y la desesperación, como reveló más de una vez en sus recuerdos de esa época.
En 1892 la familia se traslada a pisco y en 1890 y 9 a Chincha, en busca de mejores horizontes punto seguido. En esta última ciudad culminó sus estudios primarios, en la Escuela Municipal 3. En 1900, Valdelomar, llega a Lima y se matricula en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe, donde concluye sus estudios secundarios en 1904. Al año siguiente se inscribe en la Universidad Nacional mayor de San Marcos, pero interrumpe muy pronto sus estudios.
En 1905 comienza a trabajar como dibujante. En las revistas Aplausos y Silbidos y Siluetas, a la par que da a conocer sus primeros poemas, firmado como Omar del Val y P. A. Valdelomar. A partir de entonces, su actividad gráfica, literaria y periodística no conocería descanso.
Revistas como Monos y Monadas, Fray Kbezón, Actualidades. Cinema y Gil Blas reciben y publican sus dibujos y sus caricaturas entre 1906 y 1910, año en que aparecen sus primeros relatos y artículos como el suicidio de “Richard Tennyson”, en la revista Variedades y dos artículos de la serie “Con la argelina al viento”, en El Diario. En los que describió sus experiencias como soldado en el conflicto bélico con el Ecuador.
En agosto de 1910 aparece el “Beso de Evans”, un cuento que marca el tránsito del modernismo a la vanguardia, razón por la cual la crítica ve en Valdelomar al fundador del cuento moderno en el Perú. Sin embargo, ese mismo ímpetu innovador estaría ausente en su poesía, que se movió siempre entre los tópicos y cánones modernistas de su época.
En 1913 parte Europa como segundo secretario de la delegación peruana en Italia, después de haber ejercido la dirección de El Peruano por menos de 1 año. Al caer Billinghurst, derrocado por el general Benavides, Valdelomar renuncia a su cargo en Roma y retorna al Perú en 1914, desempeñándose como secretario de José de la Riva Agüero y en 1915 ocupó el cargo de secretario del presidente del Consejo de Ministros.
A partir de ese año, su dedicación a la literatura y el periodismo fue total. En 1916 funda Colónida, revista, que reunió a los más destacados escritores de su generación, que pasó a ser conocida como “el grupo Colónida”, que hizo del Palais Concert un café limeño muy de moda en la bella époque, su cuartel general de dandismo y decadencia. Ese mismo año escribió al alimón con Mariátegui el drama en verso La Mariscala, al tiempo que escribía asiduamente en La Prensa.
En 1918 aparece el libro de cuentos El Caballero Carmelo y poco después el ensayo “Belmonte el trágico”.
En 1919 fue elegido diputado regional por Ica y continuó escribiendo y realizando multitudinarias giras como conferencista en diversas ciudades del interior. El primero de noviembre de ese año, en Ayacucho, cayó accidentalmente de un segundo piso durante un banquete. 2 días después, el 3 de noviembre, falleció.
Referencia: Valdelomar, A. (2005). Textos Escogidos (Primera ed.). Lima, Perú: Orbis Ventures S.A.C.