En plena transición democrática, el gobierno militar de Francisco Morales Bermúdez a través del Decreto Ley 23211 del 19 de julio de 1980 se publicó el concordato entre la República del Perú y la Santa Sede, tratado internacional que regula hasta hoy aspectos clave de la relación entre la Iglesia Católica y el Estado peruano.
Se trata de un acuerdo bilateral entre el Estado Vaticano y el Estado Peruano, firmado durante el gobierno militar de Francisco Morales Bermúdez, en el que se consolidan las prerrogativas que ya tenía la Iglesia Católica y que sigue manteniendo hasta la actualidad. Entre ellas destacan:
- El pago por parte del Estado peruano de las asignaciones de las autoridades eclesiásticas.
- La presencia de vicarios castrenses en las Fuerzas Armadas.
- Las exoneraciones tributarias que aún benefician a la Iglesia y sus instituciones.
- La libertad para crear colegios particulares.
- La continuidad de la enseñanza del curso de religión católica como materia ordinaria en los colegios públicos.
- El nombramiento de los profesores de educación religiosa en los colegios públicos.
El acuerdo, compuesto por 22 artículos, aborda materias de autonomía religiosa, educación, tributación y asistencia castrense. Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Reconocimiento legal de la Iglesia Católica como institución con personería jurídica pública.
- Autonomía eclesiástica en la organización, enseñanza y práctica religiosa.
- Educación religiosa obligatoria en escuelas públicas.
- Exoneraciones fiscales y beneficios económicos para instituciones eclesiásticas.
- Asistencia espiritual militar, con jerarquías religiosas equiparadas a grados castrenses.
Aunque fue firmado en un contexto predominantemente católico, este acuerdo continúa generando controversia. Las críticas se centran en las subvenciones salariales y pensiones de retiro de las autoridades religiosas castrenses y las exoneraciones y beneficios tributarios para los organismos dependientes de la Iglesia Católica, así como las donaciones y legados que esta recibe.
Año: 1980 | Páginas: 4 | Descargar PDF