Sistema político de Robert MacIver

MacIver advierte que de innumerables coyunturas y bajo circunstancias cambiantes, han emergido sistemas políticos específicos de autoridad que culminaron en una determinada forma histórica de gobierno.

Nación: La nación es concebida como el fundamento de la autoridad política, y el fin principal o máximo de la política, es el éxito o poderío de la nación. La población debe poseer conciencia de unidad de manera que requiera su integración en un Estado.

Multinacional: Se trata de la unión amplia de un grupo de naciones que mantienen su nacionalidad separada y sin desarrollar una conciencia de nación. Usualmente tienen el carácter de federación.

Gobierno mundial: Solo posible si los Estados abrogan su soberanía y asumen el compromiso de mantener un orden, sobre todo con respecto al arreglo de los conflictos.

Estructura de soberanía

Estado unitario: Es aquel en el cual la soberanía reposa en él, que ejerce su autoridad suprema en todo el territorio que gobierna y a su población. No existe poder u autoridad alguna por encima de él.

Estado Federal: Es la conjugación de Estados que no pierden su identidad y mantienen cierto grado de soberanía, el límite de la autoridad del gobierno en una unión federal es muy variable, la ciudadanía es doble: una por la unión federal y la otra por el Estado en particular al cual pertenece.

Imperio: Esta categoría comprende dos clases de gobierno en un mismo sistema político: el del Estado imperial en su propia jurisdicción y el gobierno sobre los pueblos o áreas sometidas.

El primero podría ser oligárquico o democrático, en tanto que el segundo siempre será oligárquico, con la diferencia de que esta oligarquía será de signo externo no dirigida por la clase dominante del pueblo sometido. Se distinguen dos clases de imperio a juicio de MacIver:

  • Imperio de tipo colonial: en el que el Estado soberano queda separado geográficamente de las áreas sometidas.
  • Imperio de tipo no colonial: cuando las áreas sometidas son en su mayor parte contiguas geográficamente y forman así un todo con el Estado Imperial.

Finalmente, MacIver afirma que la moderna civilización ha supuesto una cantidad de funciones nuevas al Estado. En síntesis, los avances tecnológicos, con sus repercusiones económicas, la industrialización, la urbanización y especialización, la lucha por los mercados y las materias primas, la organización de grandes combinaciones financieras e industriales, el desarrollo de los sindicatos y de los carteles internacionales, todo ello a contribuido ha transformar las tareas y responsabilidades de los gobiernos de hoy.