Pensamiento político de Acción Popular

Reseña descriptiva de una de las organizaciones políticas que gobernó en dos oportunidades el Perú, encabezado por su líder Fernando Belaúnde Terry. Las bases doctrinarias y los principios filosóficos que sustentan su visión del Perú.

Revolucionaria: Dentro de la lógica de la construcción doctrinal del pensamiento populista, se considera a ésta como una doctrina revolucionaria bajo el siguiente argumento:

Como lo expresamos en el punto anterior, desde la concepción humanista situacional de esta doctrina, el hombre es un fin en sí mismo, por lo que, si se conoce una situación socio-económica y política como la nuestra, en la que los peruanos viven en una situación deplorable; plantean que, si se quiere cambiar tal situación, es necesario que se haga un cambio de estructuras, y que ese cambio conducirá a una revolución.

» Por consiguiente, si Acción Popular llega al poder tendrá que hacer la revolución a partir de una concepción humanista del mundo, que implica también una moral humanista en la aplicación de las medidas revolucionarias.» (14)»

Para Miró Quesada, la revolución populista estará llevada de acuerdo a un ritmo preestablecido, que él denomina «ritmo revolucionario» con cuatro etapas, que lleven a cabo los postulados doctrinales del Perú como doctrina y del humanismo, en las etapas siguientes:

  •  Se parte del sistema existente en la sociedad injusta, en nuestro caso el capitalismo.
  • Se comienza a realizar transformaciones profundas con la mayor velocidad posible.
  • Estas transformaciones deben armonizarse con las exigencias del desarrollo económico que exige un aumento de la productividad a través de la industrialización. La planificación es el método que permite lograr esta coordinación.
  • La colectividad alcanza la etapa del desarrollo y las transformaciones se hacen cada vez más sistemáticas y profundas. Las clases se van desdibujando progresivamente. El grupo que maneja el capital va teniendo cada vez menos fuerza y tienen menos capacidad para imponer sus decisiones a la mayoría.
  • El sistema social se va transformando rápidamente y no puede reconocerse ya como capitalista, en el sentido como lo hemos definido. Las jerarquías se tornan en alta proporción funcionales.
  • Se alcanza la etapa de la sociedad justa. Ya no hay grupos de dominio. Las jerarquías de todo tipo, sociales, económicas, políticas son funcionales, quienes las ocupan son elegidos por su capacidad. El Estado ya no puede ser utilizado por ningún grupo de poder, ya no es órgano de clase, sino órgano de servicio colectivo. (15)

La revolución populista formará una sociedad diferente a la que se conocía, eliminándose paulatinamente y de acuerdo a un ritmo preestablecido, la situación anterior a tal proceso; esta revolución en la medida de lo posible se haría por los canales democráticos y en libertad, por proceder de fuentes humanistas. El uso de la violencia sería utilizado como medio último de hacer la revolución lo más antes posible.

Democrática: La concepción democrática de la democracia occidental con el aporte griego clásico, y la segunda fuente es autóctona, con el Camachico que se practicaba en el Ayllu, que es fuente de democracia directa en la ideología populista.

Con estas dos fuentes se sustenta el principio democrático en la doctrina populista, que reconoce el derecho del pueblo peruano a elegir a sus autoridades; se plantea una «democracia real» en la sociedad justa que construirán los populistas de llegar al gobierno en donde todos los ciudadanos puedan participar en el poder del Estado y en la toma de decisiones.

Los populistas se declaran demócratas principalmente por la fuente autóctona del Camachico como forma de «democracia directa», de este modo pretenden reafirmar su convicción democrática en su accionar político.

Un Plan de Acción Política basado en la Doctrina de Acción Popular

Fernando Belaúnde con los principios doctrinales explicados anteriormente, elabora un plan de acción política, y traza los lineamientos de un plan de gobierno; para ello plantean y explican los siguientes aspectos componentes de este plan.

La Cooperación Popular: Es la reactualización de la minka en cuanto trabajo colectivo realizado por los antiguos peruanos en beneficio de ellos mismos; para Belaúnde significa la ley no escrita del Perú, pero que en la actualidad necesita que se la estructure en un organismo que dé las directivas necesarias para cumplir un trabajo adecuado.

La cooperación popular es, el aporte de los ciudadanos organizados en busca de solucionar problemas comunes, y mejorar las condiciones de vida de toda la comunidad; el aporte estatal sería solamente de dirección técnica y de apoyo económico, lo que se busca es complementar los esfuerzos del Estado con los de la población organizada para realizar trabajos comunales en beneficio directo de los ciudadanos.

A juicio de Belaúnde, el país tiene en sí, la defensa orgánica para combatir sus males; así la cooperación popular responde al principio de mutua ayuda en beneficio común, es decir, recoger una práctica comunal, para lograr el desarrollo nacional, en base a la sumatoria de todos los esfuerzos comunales con el propósito de alcanzar el bienestar del país.

Belaúnde lo expresa en los siguientes términos que condensan todo el contenido de este enunciado: «ayudar a ayudar, sería el lema de esta campaña organizada de cooperación popular, estimular la iniciativa, que formen hombres y lideres; avivar la llama no extinguida del espíritu creativo que ha dado sus más vivos y legítimos reflejos en la palabra Perú». (16)

La Planificación: «desde el punto de vista de Acción popular, la planificación es un procedimiento inserto dentro del marco de la cooperación popular, procedimiento que deberá ser apoyado por medio de la ayuda técnica o económica del Estado”. (17)

Belaúnde extrapolando su visión idílica del pasado Inca, cree encontrar en la planificación, la respuesta al poderío que alcanzó el incario, y a la posible solución de los actuales problemas nacionales. Este argumento impulsa a Belaúnde a expresar qué como primera lección del pasado, la planificación nos obliga a estudiar y conocer a fondo nuestro territorio. La planificación en todo orden de cosas, permitirá al país conocer primero sus potencialidades y carencias, para luego emprender la tarea de solucionar los problemas del país.

Según expresión de Bourricaud, Belaúnde toma la palabra planificación en el sentido de «tomar conciencia del retraso del país, de la extensión de sus recursos potenciales, físicos y humanos, así como la necesidad de sacar mejor partido del «factor humano»». (18)

La Colonización Vial: Partiendo de la tradición vial del antiguo Perú, y demostrando cuan integrado vialmente estuvo el país; se plantea la necesidad de unir vialmente al Perú, observando la desconexión que hay entre Lima y las demás zonas del país.

Esta colonización vial, estaría enmarcada dentro de lo que Belaúnde denomina «filosofía vial» en donde no importa unir dos puntos geográficos, sino incorporar la mejor tierra posible, a fin de conseguir el equilibrio hombre-tierra. Para ello el origen y el destino de esta vía colonizadora es mejorar el hábitat para el hombre y las mejores tierras para la agricultura.

Dentro de este proyecto de colonización vial, la selva peruana tiene principal importancia; es por ello que Belaúnde plantea la construcción de la llamada Marginal de la selva, para explotar los recursos de esta región y sacarla directamente a la costa. Este proyecto es ampliado para conseguir la unión vial de países vecinos, que de este modo se conseguiría la integración del continente.

La marginal de la selva, y la posibilidad de encontrar riquezas en la selva peruana, constituyen también un mito movilizador de masas, en función a la consigna de la conquista del Perú por los peruanos, basada en la cooperación del pueblo peruano que pondría su fuerza de trabajo, y alcanzar el desarrollo del país.

El Mestizaje de la Economía: Belaúnde afirma que no es posible dirigir la economía nacional exclusivamente con los principios de la ciencia económica, ya que ésta no toma en cuenta las particularidades de nuestra realidad. Dice que la única preocupación que tiene la economía es equilibrar los ingresos con los egresos, y que no toma en cuenta el equilibrio del trabajo con los trabajadores.

Este concepto está pues vinculado al de planificación y cooperación popular, ya que se piensa que el desarrollo del país se puede alcanzar por medio de un Estado moderno y desarrollista, conjuntamente con el pueblo libremente organizado para el trabajo y la producción. De allí que Belaúnde describiera esa situación con la frase «déficit de soles y superávit de brazos«.