Pensamiento político de Acción Popular

Reseña descriptiva de una de las organizaciones políticas que gobernó en dos oportunidades el Perú, encabezado por su líder Fernando Belaúnde Terry. Las bases doctrinarias y los principios filosóficos que sustentan su visión del Perú.

Para Belaúnde una doctrina si es auténtica, no puede ser producto del artificio ni obra de un pensamiento individual, por grande y fecundo que sea éste. Una doctrina política consiste ante todo en una reflexión sobre la tradición nacional y para el peruano, la tradición era la acción popular. Esta se encarna en dos instituciones características: las comunidades indígenas y el cabildo. (6)

De este principio doctrinal, Fernando Belaúnde construye un conjunto de ideas que interpretan la situación del país, da una visión futurista del mismo, y moviliza a las masas en torno a estas ideas; construye un plan de acción política y un programa de gobierno rescatando las ideas y las prácticas del pasado andino, combinados con la técnica actual y el humanismo occidental reformulado.

El Perú como doctrina es resultado del intento de conciliar el pasado autóctono con la cultura occidental; se pretendió rescatar al Perú olvidado, por lo que Belaúnde afirmó lo siguiente: » Los Andes definen al Perú….El Perú es la cordillera. La costa es su primer escalón que se nutre de las aguas de sus lagunas y los gigantescos ríos de la selva no son sino las cumbres de estos Andes derretidas. Quien ignore a la cordillera ignora al Perú. Y quienes, desde Palacio de Pizarro, se olvidan de los Andes incurren en tremenda responsabilidad, porque eso es olvidarse de la patria.» (7)

«La reflexión sobre el pasado conduce a Belaúnde ante todo a un proyecto a la escala misma del Perú: despertar, reanimar las energías nacionales proponiéndoles la consigna de la acción popular.»(8) La doctrina de Acción Popular quiere ser un revitalizador de un pasado que ya no es, conciliarlo con la cultura actual y de esta combinación construir una propuesta de solución a la situación del país.

Esta doctrina significó -en la época que surgió- retomar temas políticos que habían perdido cierta actualidad para el APRA y el comunismo peruano, presentándolos de manera distinta, y dándole un enfoque diferente, con el propósito de disminuir la influencia que tenían esas agrupaciones en los sectores sociales menos favorecidos, y ganar adeptos para este movimiento político.

La visión idílica del pasado andino que tiene Belaúnde, es resultado de la confluencia de varios factores, entre los que tenemos la moda aun no pasada del indigenismo, la influencia marxista que intentó encontrar una fuente oriunda del comunismo en el Perú en la sociedad andina, y la obra de Louis Baudin «el Imperio socialista de los Incas» citada por Belaúnde en una entrevista cedida a Hernán Alva Orlandini. (9)

Contenido Doctrinal de Acción Popular: De acuerdo a los escritos de Fernando Belaúnde y al aporte filosófico de Francisco Miró Quesada Cantuarias, la doctrina de Acción Popular contiene las siguientes partes componentes que terminan por definir y sustentar a tal partido político. Acción Popular por lo tanto se define como:

  • Nacionalista;
  • Humanista Situacional;
  • Revolucionaria;
  • Democrática.

Nacionalista:La doctrina de Acción popular se define como nacionalista, porque dice inspirarse en el pueblo peruano; el nacionalismo populista no es de tipo chauvinista porque reconoce la valía de las demás naciones y porque no tiene pretensiones guerreras de conquista; tiene un sentido estrictamente reivindicativo, ya que propone la transformación de las estructuras sociales en la que el hombre es un fin en sí mismo. Según los ideólogos populistas, el nacionalismo de este partido tendría las siguientes expresiones:

  •  Es un nacionalismo de reivindicación del oprimido.
  • Es un nacionalismo de afirmación de los valores del pueblo peruano.
  • Es un nacionalismo que no consiste en sojuzgar a los hombres sino el de resaltar su valor. (10)

Bourricaud al referirse al nacionalismo populista dice: «Al arquitecto lo enorgullece ser heredero de una civilización «mundialmente admirada». La grandeza de la doble tradición incaica e hispánica asegura a los peruanos una identidad nacional…El nacionalismo del arquitecto es estrictamente peruano.» (11)

El concepto de nacionalismo populista fue ampliado por los ideólogos populistas, con el fin de conciliarlo con las corrientes integracionistas tanto a nivel económico y político, señalan que en el fondo es la autoafirmación del ser latinoamericano, y de las posibilidades que tienen los pueblos de cambiar las condiciones de miseria en que se encuentran.

El Humanismo Situacional: Es una deducción que hace filosóficamente hablando el Dr. Francisco Miró Quesada Cantuarias del principio del Perú como doctrina. Para Miró Quesada «El Perú como doctrina» es una ideología humanista porque se nutre de las costumbres y prácticas del Perú andino, de los marginados de siempre.

Desde esta concepción el humanismo situacional pretende ser un paso adelante al humanismo occidental, que sólo se queda en la exposición de dicha concepción, pero no práctica tales principios.

En cambio, el humanismo situacional de Acción Popular -a juicio del filósofo- es una forma de llevar a la práctica tal concepción adaptada a las situaciones históricas de los grupos para las cuales en este caso se ha formulado en el pueblo peruano.

Dada esta posición, a juicio de dicho autor, es necesario un cambio de situación social para conseguir hacer posible, practicar aquel humanismo situacional. De lo cual infiere el mencionado filósofo, que la doctrina populista es de tipo revolucionario porque pretende cambiar el estado de cosas que impiden la realización de los hombres y que además está basada en las siguientes características:

  •  Es solidario;
  • Es antirracista;
  • Es antiimperialista;
  • Conduce finalmente a una sociedad sin clases.

Es solidario, por ser los hombres un fin en sí mismos, y para lograr esa acción solidaria, se reconoce la necesidad de la cooperación entre los hombres para conseguir objetivos comunes. Belaúnde afirma que: «La solidaridad es, desde el remoto pasado, desde el ayllu, una característica fundamental”. (12)

Es antirracista ya que se opone a la creencia de que hay razas superiores a otras. El problema del racismo en el Perú, es observado por Miró Quesada, ya que es un hecho que, en el Perú, hay un racismo solapado en todos los estratos sociales, pero sobretodo en las élites, donde se utilizan argumentos racistas para reclamar el derecho de gobernar.

Miró Quesada argumenta que: «Si Acción Popular se inspira en los marginados y en los explotados, que es fundamentalmente el «indio peruano» y si en él descubre la grandeza de una historia y una tradición creadora, tendrá que rechazar toda forma de racismo como justificación de la praxis política. (13)

Es antiimperialista, porque el humanismo se opone a toda forma de dominación entre los hombres y por extensión de naciones contra naciones; es un antiimperialismo ético, de rechazo moral a una situación observable.

Por último, este humanismo situacional busca como objetivo teleológico alcanzar una sociedad sin clases sociales, ya que aspira a que toda forma de explotación sea eliminada. Acepta las jerarquías que da el poder, pero solamente en el sentido funcional, en la que el cargo no sea producto de alguna forma de privilegio; además de aceptar el principio de autotélia, es decir concebir al hombre como fin en sí mismo, y por él, ser el principio justificador de la acción política.

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