Salsa

En esta sección se publica audios y vídeos con la recopilación las mejores salsas de todos los tiempos y países dónde es popular este género musical en sus versiones tradicional, dura, romántica, cubana, etc. Aquí podrá encontrar a los mejores grupos y cantantes.

Pa’ mi, tu no eres na’ tu tienes la Bemba Colora Pa’ mi, tu no eres na’ tu tienes la Bemba Colora Canta tu rumba Canta tu son Tu guarachita y tu danson ay! Pa’ mi, tu no eres na’ tu tienes la Bemba Colora.

Si Dios fuera negro mi compay, todo cambiaría, fuera nuestra raza mi compay, la que mandaría. Negro el presidente y el gobernador, negro el abogado y negro el doctor compay.

Ya no haces las cositas que hacías antes, ya no me dices, mi amor te quiero. Aquellos pequeños detalles, hacen la diferencia, entre dos personas que se quieren. Detalles

Faltan cinco pa’ las doce, el año va a terminar, me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá. Faltan cinco pa’ las doce, el año va a terminar, me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá.

Ha terminado otro capítulo en mi vida, la mujer que amaba, hoy se me fue, esperando noche y día, y no se decide a volver, pero yo sé que volverá, y si no de pena moriré, qué yo he hecho, qué te hizo, partir.

Los cinco picos fueron, mi bautizo de fuego, debo confesar, caramba, que para mí eso era un juego. Pero después se terminó, se fue mi adolescencia, porque con mis cuatro bocas, se reafirmó mi conciencia… Un homenaje, para tu ausencia, lo llenas todo, con tu presencia.

Este es un recopilatorio de los grandes éxitos de Héctor Lavoe publicados en Youtube, que he recopilado para escucharlo una y otra vez, así como para compartirlo con todos aquellos que quieren escuchar a este gran cantante de salsa de origen portorriqueño.

Mi carrito es de madera con cuatro ruedas de acero, mi carrito es de madera con cuatro ruedas de acero, los que me ven por las calles, me llaman el piragüero. Los que me ven por las calles me llaman el piragüero. Hay de coco, timanea, yo traigo unas de pitorro, que cualquiera se marea, traigo unas de pitorro, que cualquiera se marea.

Fui dueño de su alcoba y de su almohada, la tuve beso a beso, piel con piel. Y el sol me sorprendió por su ventana, cansado de delirio y de placer, hasta ayer, hasta ayer.

Que forma rara tienes tú de agradecer, los sacrificios que he pasado por querer, darte la vida que soñaste en tu niñez, principiante que en tu novela quise ser.