Mujeres, gobierno y el bien común

En el artículo “Mujeres, gobierno y el bien común” de Jane Mansbridge se plantea una cuestión de fondo respecto del papel de las democracias vistas como un conglomerado de intereses individualistas, versus las democracias como espacios para alcanzar el bien común. En palabras de la autora, pasar del “yo” al nosotros.

Jane Mansbridge tomando como referencia el enfoque de la democracia deliberativa, afirma que el pensamiento feminista aporta nuevas miradas sobre los asuntos públicos; y precisamente, retomando la propuesta de Jurgen Habermas, hace un recuento de los cambios institucionales para avivar la democracia, es decir construir una democracia basada en la discusión pública.

Hace una observación respecto de la finalidad de la deliberación. Por un lado resalta que quienes “hablan” en torno al bien común; y por otro de aquellos que lo hacen en torno al nosotros, a la comunidad, a un conglomerado mayor, más allá incluso del interés personal o del grupo o grupos al cual pertenece.

Por ello, sostiene que el feminismo puede aportar al debate público esa perspectiva que no sólo ve “las problemáticas” desde una perspectiva individual o limitada a un grupo específico, sino que puede incorporar en el debate, una perspectiva más amplia de enfoque, en el que “nosotros” signifique, escuchar, atender y acordar con todas las partes involucradas, incluso con aquellas minorías que regularmente no tienen voz en los procesos deliberativos.

“Desde la Segunda Guerra Mundial, los expertos en ciencias políticas estadounidenses han concebido por lo general a la democracia como un mercado.

Según este modelo, los electores persiguen sus intereses individuales y los políticos actúan como corredores de bolsa que intentan satisfacer tantas demandas encontradas como les sea posible.

Sin embargo, hace poco los teóricos han comenzado a cuestionar el modelo del interés personal y a subrayar la importancia de la deliberación y el bien común dentro de la democracia operativa.

En el siguiente artículo, Jane Mansbridge bosqueja esta opción —la democracia deliberativa— desde sus orígenes en la Grecia antigua hasta las obras de los filósofos de los siglos XVIII y XIX, como James Madison y Jhon Stuart Mill.

*  Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo - DESCO

Mansbridge procede entonces a mostrarnos cómo puede contribuir el movimiento feminista al debate contemporáneo sobre el gobierno por consenso.

La experiencia de las mujeres, sostiene la autora, brinda nuevas formas de entender conceptos como poder, la comunidad y la participación; al mismo tiempo, los grupos feministas sirven como laboratorios para estudiar los distintos modelos de democracia deliberativa.”

Tipo de documento: Artículo

Editorial: Revista Facetas

Mujeres, gobierno y el bien común
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