Modelos de representación parlamentaria – informe nacional de los hallazgos

Las regiones de San Martín, Callao, Lambayeque y Piura sobresalen por el alto nivel de respuestas en las que se privilegia el plan de gobierno (61.4, 55.3, 48.9 y 48.2%, respectivamente); mientras que Cajamarca, Huancavelica y Amazonas se caracterizan por un porcentaje bajo (26.5, 26.1 y 25.3% respectivamente).

Con respecto a los criterios clientelares, las regiones de Moquegua,  Junín, Cajamarca, Loreto, Madre de Dios y Pasco tienen un porcentaje de encuestados que señalan este tipo de preferencias por encima del 20% de encuestados en su jurisdicción (25.7, 24.8, 22.5, 20.7, 20.2 y 20.2% respectivamente), mientras que en Amazonas, Lima Región y Tacna este porcentaje es el menor a nivel nacional con 7.1, 8.6 y 9.6% respectivamente.

Finalmente, con respecto a los criterios personalistas, Lambayeque, Puno, Cusco y Tacna aparecen como las regiones donde este tipo de vínculo es más importante: 32.1, 31.1, 30.9 y 29.7% respectivamente, mientras que en San Martín y Huancavelica este porcentaje no supera siquiera el 10% de los encuestados a nivel regional: 5.7 y 6.4% respectivamente. (Tabla 10)

Utilizamos regresiones lineales binarias para evaluar el impacto de cada uno de estos tipos de vínculos con la percepción de representatividad con respecto a los congresistas regionales. Para ello, se realizó tres modelos lineales con cada uno de los vínculos (convertidos en variables binarias independientes), controlando en cada una de ellos por nivel socio económico (es decir para evitar distorsiones por nivel de ingreso), nivel educativo y sexo del entrevistado. El resultado es que la percepción de representación aumenta si el ciudadano prefiere razones clientelares al momento de elegir a sus representantes, esta misma percepción disminuye si el ciudadano emplea lineamientos programáticos y disminuye si se guía de criterios personalistas Esto significa que la percepción de representación está asociada positivamente a criterios clientelares y negativamente a razones programáticas. Si un ciudadano se guía de criterios clientelares para elegir a sus representantes, tenderá a sentirse mejor representado; si lo hace siguiendo  criterios programáticos será más crítico a la representación parlamentaria. Esto se debe a que el vínculo de representación parece estar construido en torno a criterios de beneficio concreto y no como respuesta a programas o políticas de gobierno. Los criterios personalistas (empatías con características personales de los políticos) influyen negativamente en la evaluación de la representación política de los representantes parlamentarios.

Las regiones donde el clientelismo afecta positivamente la percepción de representación son 7  (Callao, Tacna, Moquegua, Huancavelica, Apurímac, Tumbes y Lima Metropolitana). En el caso del impacto negativo que tienen las razones programáticas en la representación, ubicamos 4 casos regionales (Callao, Tumbes, Moquegua, San Martín y Amazonas). Finalmente, el atractivo personalista de los candidatos tiene un impacto negativo en la sensación de representatividad de los parlamentarios elegidos en 5 regiones (Tacna, Junín, La Libertad, Amazonas, Lambayeque y Lima Región). En el resto de casos, no existe la seguridad estadística de que la relación no se deba al azar.

Hipótesis 5: El signo ideológico que adscribe el ciudadano tiene un impacto en la percepción de representación política.

El 83.65% de encuestados sabe ubicarse dentro del espectro ideológico izquierda/derecha. Considerando el valor de 1 como extrema izquierda y el de 10 como extrema derecha, el promedio nacional es 5.194, es decir prácticamente al centro con una ligera inclinación hacia la derecha. Ocho regiones se caracterizan por tener promedios que las ubican a la izquierda del centro del continuo. En estricto orden de alineamiento hacia la izquierda, éstas son: San Martín (4.34), Huancavelica (4.50), Tacna (4.54), Cusco (4.60), Moquegua (4.67), Huánuco (4.90), Puno (4.99) y Ayacucho (4.99), ninguna de ellas (salvo Moquegua), ubicada en la costa, pero la mayoría en el sur andino. Las regiones cuyos promedios ideológicos se ubican más hacia la derecha son Loreto (6.04), Ica (5.98), La Libertad (5.88), Ancash (5.74), Madre de Dios (5.58) y Ucayali (5.55), es decir ubicadas en la costa y en la selva (Tabla 12).

La autoubicación ideológica tiene un impacto pequeño pero significativo estadísticamente (coeficiente=0.06) en la percepción de representatividad de los congresistas regionales. Esta percepción tiende a incrementarse ligeramente si la autoidentificación ideológica aumenta un valor hacia la derecha. Los que se ubican hacia la izquierda tienden a no sentirse representados por sus actuales parlamentarios. Si bien es cierto, el efecto es pequeño dado el coeficiente a nivel nacional, en las regiones de Lambayeque, Arequipa, Amazonas, Junín, San Martín y Lima Región el efecto es mayor al promedio nacional y estadísticamente significativo. En conclusión, la ideología influye en la percepción de representatividad.

Conclusiones

Los modelos reseñados en el presente texto recogen lo que consideramos aspectos centrales a enfocar con el objetivo de construir estrategias de fortalecimiento de la representación parlamentaria. En primer lugar resaltamos el efecto que tiene el desempeño de los servicios estatales (en salud, en seguridad y en educación) sobre la percepción de representatividad. El vínculo de representación entre el parlamentario y el ciudadano de su respectiva jurisdicción mejora si es que existe satisfacción con el acceso a los servicios que brinda el Estado en las materias señaladas. La correspondiente recomendación implicaría que los ciudadanos valoran la capacidad que tiene el Estado por proveer bienes concretos. En tanto que la función legislativa esté articulada con algún tipo de mejoras en el desempeño de los servicios estatales, se tenderá a mejorar las percepciones de satisfacción con la representación existente. Cabe indicar que los servicios estatales mencionados son referenciales, y es necesario explorar todos aquellos aspectos de las políticas públicas donde se requeriría una intervención directa.

En segundo lugar, la valoración del régimen democrático tiene un significado ambivalente al momento de construir el vínculo de representación parlamentaria. Si bien es cierto, el apoyo al régimen democrático predice mejoras en la percepción de representatividad, su capacidad de influencia es limitada, y además en algunas regiones es de signo contrario, lo que puede significar que también influye el déficit de representación en algunas jurisdicciones. Si bien es cierto, los esfuerzos de promoción democrática son importantes en el país, para los términos concretos de representación parlamentaria tienen consecuencias secundarias.

En tercer lugar, la participación de los ciudadanos en protestas sociales tiene un impacto positivo en la representación parlamentaria. Consideramos que el rol que los parlamentarios regionales en la intermediación de las demandas movilizadas está relacionado con este impacto favorable. Lo cual significa que este es un rol que los ciudadanos evalúan positivamente como una de las tareas fundamentales de la participación, por otro lado es necesario pensar estrategias de vinculación con la población no movilizada, la más desafectada de la política, donde se encuentran los mayores niveles de crítica a la representación parlamentaria.

En cuarto lugar, la representación parlamentaria está asociada a un tipo de vinculación política clientelar. Es decir, los ciudadanos que prefieren el intercambio de bienes concretos o esperan un beneficio material al momento de elegir por determinado candidato tienden a tener una percepción positiva de la representación política. La representación política exitosa es interpretada como un intercambio en el que el ciudadano sea beneficiado directamente. Tanto la tramitación de demandas movilizadas y el beneficio concreto aparecen como las dimensiones que benefician la representación. En cambio, aquellos que consideran criterios programáticos al momento de elegir a sus representantes, tienden a sentirse poco representados por los congresistas actuales. La representación política se interpreta más como un intercambio concreto, que como una identificación ideológica ni personalista.

Estos principales hallazgos deberían guiar el diseño de políticas públicas y medidas pensadas en fortalecer la representación parlamentaria. Si bien es cierto los valores democráticos y las posiciones ideológicas y consideraciones programáticas influyen poco en las percepciones sobre la representación política, se exige mayor presencia estatal (sobre todo en aspectos de salud y seguridad), y mejor aún si se traduce en obras concretas o en el intercambio de demandas movilizadas. Si se dirige la representación parlamentaria en estos últimos aspectos, es muy posible que la ciudadanía perciba a sus representantes como más eficientes.

Septiembre de 2011.

Descargar el informe: Modelos de representación parlamentaria – informe nacional de los hallazgos.

Notas

[1] Los resultados se obtuvieron sobre la base de los congresistas del período 2006 – 2011.

[2] Esta afirmación ha sido estadísticamente corroborada. Las variables interés por la política y participación en conflictos sociales están altamente correlacionados.

[3] La variable independiente SATISFACCIÓN CON SERVICIOS ESTATALES está codificado en una escala inversa: 1 = Muy Satisfecho 2= Satisfecho 3=Poco Satisfecho 4=Nada Satisfecho, lo cual hace que los coeficientes aparezcan con signo negativo (pero es el signo esperado).

Modelos de representación parlamentaria – informe nacional de los hallazgos se publicó en: http://www4.congreso.gob.pe/dgp/didp/boletines/Representacion_Parlamentaria/index.html, cuyo enlace está roto.

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