Modelos de representación parlamentaria – informe nacional de los hallazgos

el objetivo de este informe es identificar cuáles serían los factores que tienen un impacto en la construcción del vínculo de representación política entre parlamentarios y ciudadanos.

Introducción

Por encargo del Congreso de la República, el consorcio Pro-Congreso (Comunidad Andina de Juristas y la Asociación Civil Transparencia) ha realizado un estudio denominado «Modelos de representación parlamentaria», que tiene como uno de sus principales objetivos elaborar planes institucionales para mejorar la representación parlamentaria en el país. Dentro de ese marco, se realizó una encuesta nacional de muestra urbana, representativa en cada una de las jurisdicciones del país (26 en total), con un universo total de N=10,530, la misma que fue ejecutada por IMASEN S.A. durante los meses de noviembre y diciembre del 2010. El cuestionario aplicado consta de aproximadamente 160 preguntas referidas tanto a la evaluación del Congreso y de la relación de representación política, como un inventario de factores que podrían potencialmente tener alguna influencia en la relación de representación parlamentaria, así como los tradicionales datos sociodemográficos.

Dentro de este proyecto, el objetivo de este informe es identificar cuáles serían los factores que tienen un impacto en la construcción del vínculo de representación política entre parlamentarios y ciudadanos. Para ello, nos guiaremos de cinco hipótesis empleadas por la literatura especializada y aplicada al caso peruano utilizando modelos de regresión lineal binario (logit). En todos los casos, los modelos son controlados por región y por nivel socio-económico. Asimismo la base de datos ha sido ponderada por el peso de las muestras regionales respectivas. Para la elaboración de este informe se han producido 26 modelos estadísticos, pero en este documento presentamos aquellos que consideramos relevantes para el análisis e intercambio.

Representatividad de los parlamentarios con respecto a su electorado regional

La sensación de representatividad de los actuales miembros del Congreso peruano[1] es mayoritariamente negativa. A nivel nacional, el 62.5% de los encuestados considera que ningún congresista de su respectiva región lo representa para nada. Esta percepción puede pasar inclusive el 70% del electorado en 5 regiones tanto de costa como de sierra (Piura, Huancavelica, La Libertad, Puno e Ica). El nivel de insatisfacción solo es menor al 50% en 4 regiones (Moquegua, Ancash, Lima Región y Junín). Por otro lado, un 25.3% a nivel nacional considera que los congresistas de su región representan “en algo” sus intereses. En 5 regiones la percepción de representación de parte de los parlamentarios regionales pasa el 30% (Junín, Pasco, Lima Región, Lambayeque y Ancash). En cambio, la sensación de representación es menor al 15% en 4 regiones (Huánuco, Tacna, Huancavelica y Apurímac). Finalmente, solo un 4.4% a nivel nacional cree que los congresistas regionales representan “mucho” los intereses de los encuestados. Este porcentaje es particularmente alto en Amazonas (18.2%), y supera el 8% en 5 regiones (Junín, Pasco, Lima Región, Huánuco y Tumbes). Los indicadores son muy pobres en Arequipa y Lambayeque donde menos del 1% de encuestados cree que los congresistas de su región los representan significativamente (Ver Tabla 1)

¿Qué explica que en algunas regiones la percepción de representatividad de parte de los representantes de las respectivas jurisdicciones sea mayor o menor? ¿Cuáles son los factores que explican mayores niveles de representatividad de parte de los congresistas? Consideramos que la identificación de los elementos que tienen un impacto positivo en la percepción de representación parlamentaria es el primer paso para planificar políticas y medidas más precisas sobre el fortalecimiento de la representación política en su conjunto. Para ello, ponemos a prueba cinco hipótesis relacionadas con los efectos sobre la representación.

Hipótesis 1: La experiencia positiva con servicios estatales tiene el mismo  impacto en la percepción de representación política

La gran mayoría de los encuestados señalan bajos niveles de satisfacción con respecto a los servicios estatales en su conjunto. Interrogados directamente sobre los servicios de salud, seguridad y educación, el descontento es contundente. El 75.5% se refiere como nada satisfecho o poco satisfecho con respecto a los servicios de salud (Tabla 2), el 89.5% como nada satisfecho o poco satisfecho con respecto a las garantías de seguridad que brinda el Estado (Tabla 3), y el 76.3% como nada satisfecho o poco satisfecho con respecto a los servicios estatales educativos (Tabla 4). La satisfacción (suma de los muy satisfechos con los satisfechos) no supera a un quinto de la población encuestada en las áreas de educación (21.5%) y salud (22.5%), y es mucho menor con respecto a seguridad ciudadana (8.7%). Lima Región y Ancash son las dos regiones donde hay mayor satisfacción con respecto a los servicios estatales en los tres aspectos consultados.

Utilizando modelos de regresión logit binarios (en el que la variable dependiente tiene dos valores: no se siente para nada representado/se siente en algo representado o muy representado), calculamos el efecto predictivo que tiene el nivel de satisfacción con respecto a los servicios estatales, distinguiendo los tres ya mencionados. Encontramos que la percepción de representación se incrementa si las evaluaciones de satisfacción de los servicios estatales son positivas[2] , es decir los resultados de la correlación tienen el signo esperado por la hipótesis planteada. Cuando la satisfacción con respecto a los servicios de salud aumenta en un nivel (digamos que pasa de “poco satisfecho”  a “satisfecho”), la percepción de representatividad de parte de los congresistas regionales se incrementa en una tercera parte (coeficiente =0.35). Con respecto  a las garantías de seguridad, el incremento también es positivo (coeficiente=0.30), al igual que con educación (coeficiente=0.25) aunque ligeramente menor comparado con los dos anteriores. Pero solo con respecto a salud y seguridad tenemos la certeza que los resultados no se deben al azar (es decir que son estadísticamente significativos). Es decir, el nivel de satisfacción con respecto a los servicios estatales en materia de salud y seguridad tienen un efecto positivo y significativo con respecto a la percepción de representatividad de los congresistas regionales.

Evidentemente, en algunas regiones el impacto de estas variables es mucho mayor. En 15 regiones el impacto de la satisfacción con respecto a los servicios estatales en materia de salud es positiva y tiene algún grado de significancia estadística (Ucayali, Callao, Cusco, Arequipa, Lima Región, Tacna, Ica, Moquegua, Lima Metropolitana, Ayacucho, Tumbes, Puno, Loreto, Huancavelica, y Amazonas), mientras que en 13 regiones el impacto de la satisfacción de la seguridad que brinda el Estado tiene el impacto positivo y significativo esperado (Ucayali, Callao, Cusco, Arequipa, Lima Región, Tacna, Lima Metropolitana, Ayacucho, Tumbes, Puno, Pasco, Madre de Dios y Junín). Los servicios educativos estatales tienen un impacto positivo y significativo a nivel estadístico en menos regiones, 9 en total (Ucayali, Callao, Cusco, Arequipa, Lima Región, Ica, Moquegua, La Libertad y Cajamarca). Dado que los servicios estatales en salud y seguridad tienen un efecto más directo e inmediato (atención en postas de salud o comisarías), entendemos que tengan un impacto más claro y notorio en la percepción de representatividad. Cabe agregar que en 5 regiones en impacto de los servicios estatales es homogéneo en los tres ámbitos interrogados. En estas jurisdicciones (Ucayali, Callao, Cusco, Arequipa y Lima Región) tenemos más certeza del impacto de loa estatal en la percepción de representación.