Los canales de comunicación en el sistema político

Las estructuras de comunicación son: 1) contactos informales cara a cara; 2) estructuras sociales tradicionales, como la familia, los grupos de trabajo o religiosos; 3) estructuras gubernamentales como los poderes del Estado y la burocracia; 4) estructuras de insumo o demandas políticas, las que son formuladas por las organizaciones políticas y los grupos de presión...

Los líderes de opinión no están, necesariamente encabezando las organizaciones, aunque lo contrario no es cierto. Se encargan de perfilar e interpretar los contenidos informativos de los medios y otras instituciones, ejercen sus funciones en múltiples niveles sociales y lo conforman aquellas personas que por alguna cualidad moral, intelectual o de cualquier índole, poseen para su entorno social cierto prestigio que les permite encauzar o dilucidar un asunto en discusión, dándole un sentido o apreciación deter­minado que en muchos casos sirve como punto de referencia en las apre­ciaciones de los demás integrantes.

Ellos están regularmente mejor informados que el resto, tienen ac­ceso a información más específica por el hecho de acceder a más medios de comunicación y relacionarse en algunos casos con gentes de niveles o entornos sociales distintos al suyo que le proporciona una ventaja infor­mativa decisiva. Es por tal razón, que los líderes de opinión cumplen las funciones de interpretación y filtro de la información política que circunda en su entorno social y son un patrón de referencia para quienes se rela­cionan con ellos.

Si ellos interpretan y dan sentido a la información, regularmente se convierten mantenedores de las ideas y creencias que el grupo defiende y al interpretar y filtrar la información política encauza a que los medios de comunicación refuercen las ideas y creencias sociales básicas, ya que de lo contrario pueden generar rechazo.  “En vista de que los individuos estaban firmemente anclados en una serie original de creencias y en una red social de amistades, familiares y compañeros de labores, se sugeriría que los mensajes de los medios trabajan primordialmente en reforzar las disposi­ciones sostenidas originalmente”. [23]

Asimismo, cuando afirmamos que los medios no pueden decirnos cómo pensar se destaca el papel que el canal informal ejerce en el inter­cambio de la información política, Por ello, “Lazarsfeld sugiere cinco razo­nes por las que la comunicación de tipo personal es más eficaz como me­dio de persuasión que la comunicación de masas directa: 1) los contactos personales son más informales, más difíciles de evitar y aparentemente menos rígidos a un fin que las comunicaciones de masas, con las que, hemos visto, la gente tiende a ser muy selectiva; 2) el contacto cara a cara permite una mayor flexibilidad, en el sentido de que el  comunicante puede modificar su discurso según las resistencias del auditorio; 3) las relaciones personales directas que se producen  en un contacto cara a cara pueden acrecentar la recompensa por aceptar el mensaje o el «cas­tigo» por rechazarlo; 4) la gente suele confiar más en alguien conocido que en la impersonalidad de la comunicación de masas; y 5) mediante los contactos personales el comunicante puede conseguir a menudo su propó­sito sin que el hecho convenza al público de que acepte su punto de vista”.

Referencias

[1] BLAKER, REED H.  Y HAROLDSEN, EDWIN O. Taxonomía de Conceptos de la Comunicación, D.F.—México, Nuevomar, 1975, p. 16

[2] LAPIERRE, Ob. Cit., pp. 99 – 100.

[3] BLAKER y HAROLDSEN, Ob. Cit. p. 22.

[4]Los ideales nacen de nuestra insatisfacción con la realidad y representan, en su origen una reacción frente a lo que es. Si es así, los ideales pueden ser definidos como imágenes de un estado de cosas deseado o deseable, que nunca coincide —por definición— con el estado de cosas existente.” <Vid. Sartori, p. 96. >

[5] Existe en el Congreso de la República un proyecto de ley, presentado por el Congresista Jorge Trelles, que busca establecer regulaciones al accionar de los grupos de presión y a su actividad del cabildeo. Proyecto Nº. 3094-97-CR.

[6] Mirando en el Diccionario Collins podemos ver cómo traducir al español la voz inglesa «lobby». Si de lo que se trata es del «lobby» de un hotel, o de un edificio, la traducción está bien clara: vestíbulo, recibidor, sala de espera, antecámara. Y si de lo que estamos hablando es de cuestiones políticas o parlamentarias, el «lobby» equivaldrá a nuestros grupos de presión, traducción que también recomienda el Manual de Español Urgente de la Agencia EFE. También tenemos en español otra palabra que nos puede servir: camarilla, que es el «conjunto de personas que influyen subrepticiamente en los asuntos de Estado o en las decisiones de alguna autoridad superior».

Pero resulta que los anglo—hablantes también utilizan el verbo «to lobby», y, en ese caso, deberemos echar mano de otras palabras españolas: cabildear y cabildeo, que, según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) significan «gestionar con actividad y maña para ganar voluntades en un cuerpo colegiado o corporación», «intrigar» y «acción o efecto de cabildear». También podemos usar el verbo presionar, las perífrasis hacer presión o ejercer presión. Y el que cabildea es un cabildero.

El Diccionario «Clave» de uso del español actual modifica algo la definición del DRAE y se acerca más al significado de «to lobby» en inglés moderno: «Procurar conseguir algo de una corporación o de un organismo mediante intrigas y artimañas». Emilio Lorenzo, en su libro Anglicismos hispánicos, además de recomendar el uso de cabildeo y cabildero, nos recuerda que también podemos decir «tráfico de influencias», como equivalente a «lobbyism» y «lobbying». Tomado de la Agencia EFE. Noviembre de 1997. http://www.efe.es

[7] TUESTA SOLDEVILLA, FERNANDO, Sistema de partidos políticos en el Perú 1978 – 1995, Lima – Perú, Fundación Friedrich Ebert, 1995, p. 19.

[8] SARTORI, GIOVANNI, Partidos y sistemas de partidos, Madrid – España, Alianza Universidad, 1994, p. 57.

[9] MANHEIM, Ob. Cit., p. 74.

[10] BROWN, Ob. Cit., p. 133.

[11] Ibíd., p. 132.

[12] FUKUYAMA, FRANCIS, Implicaciones de la Revolución de las Comunicaciones, Publicaciones Electrónicas USIS, Vol. 1, Nº. 12, septiembre de 1996. http://www.usia.gov/journals/journals.htm

[13] Es un filtrado posterior al surgido en el sistema social y en el sistema político, es decir de las demandas que tienen una cuota de presión e influencia, capaz de interesar a un grupo importante de la sociedad.

[14] IYENGAR, SHANTON Y KINDER, DONALD R, Televisión y Opinión Pública, D.F. México, Gernika, 1993, p. 34.

[15] Ibíd., p. 42.

[16] Ibíd., p. 41.

[17] Los cuadros de comisiones se arman en función de las notas de prensa llegadas a las redacciones de los medios, también se cubre aquellas informaciones que son recomendadas por los propietarios, de las denuncias que ciudadanos y grupos formulan sobre temas de relevancia, de los datos de la calle, etc.

[18]  MANHEIM, Ob. Cit., p. 74.

[19]   SARTORI, Ob. Cit., p. 309.

[20]  IYENGAR y KINDER, Ob. Cit., p. 10.

[21]  BLAKE Y HAROLDSEN, Ob. Cit., p. 18.

[22] LANE y SEARS, Ob. Cit., p. 73.

[23] BRUCE MACKUEN, MICHAEL Y LANE COOMBS, STEVEN, Más que noticias El poder de los medios en los asuntos públicos, D.F. México, Publigrafics, S. A., 1984, p. 245.