Los canales de comunicación en el sistema político

Las estructuras de comunicación son: 1) contactos informales cara a cara; 2) estructuras sociales tradicionales, como la familia, los grupos de trabajo o religiosos; 3) estructuras gubernamentales como los poderes del Estado y la burocracia; 4) estructuras de insumo o demandas políticas, las que son formuladas por las organizaciones políticas y los grupos de presión...

Sartori sentencia con precisión «La «descontextualización» que acompaña a la imagen que habla por sí sola es suficiente por sí misma como para falsearlo todo, Siempre se ha dicho: ver para creer. Quizá el nuevo, dicho sea: no creer en lo que ve la televisión«. [19] Ello no quiere de­cir que los otros medios de comunicación como la prensa o la radio no puedan distorsionar la información, de hecho lo pueden hacer. La diferen­cia radica que los televidentes son calificados como «público inadvertido», ya que ver televisión es una actividad pasiva y requiere menos atención y concentración; en tanto que los lectores y oyentes son denominados «pú­blicos advertidos», en el sentido de ser necesario un acto de concentración y atención para escuchar o leer. «Los televidentes prestan atención casual e intermitente al desfile de sucesos que informan la información de cada noche. Rara vez toma parte en los grandes eventos políticos, el hombre común tiene que depender de la información y de los análisis que otros le dan: en los tiempos actuales, de la información y de los análisis que le suministran los medios masivos[20]

Esta simplificación puede servir para la mayoría de los públicos, porque sólo da marcos referenciales y superficiales de los asuntos públicos, pero generan una situación problemática particular, y es que el go­bierno, la oposición, los grupos de presión y los partidos políticos desea­rían que sus puntos de vista, sean transmitido tal y como ellos los formu­lan y no con los límites que los medios le dan a la información política.

En nuestro caso, el gobierno tiene alguna ventaja sobre la oposición, ya que el Presidente es noticia por sí mismo, adicionalmente, el gobierno maneja una serie de medios de comunicación, en el entendido que pueden expre­sarse más y mejor con los ciudadanos, pero esto no es necesariamente cierto, porque existe la evidencia que los noticiarios, radios y periódicos estatales, son los que tienen menos audiencia, oyentes y lectores.

Si consideramos, además, que las demandas sociales son hechas a nivel del sistema político y que se los canaliza para emitir una respuesta, debemos considerar que tienen pocas expectativas y posibilidades de exponer a los ciudadanos sus acciones. En general, aunque tengan su propia agenda, no la pueden convertir en agenda de discusión pública independiente de los medios de comunicación, considerando, que existe la tendencia de despo­litizar la política, entonces, la política pierda consistencia y se diluye en el flujo de entretenimiento de los medios de comunicación formando parte tangencial de las expectativas ciudadanas.

Si estos organismos, deben informar sus actividades y servicios a través de los medios de comunicación y si los medios de comunicación son los que deciden qué debe tratarse, con qué intensidad y con qué objeto, es evidente que existe un problema de comunicación, que puede ser solu­cionado en parte si se generan nuevas líneas informativas, fuera de la in­fluencia de los medios masivos sin su interacción, no para excluirlos sino para complementarlos, como el caso de la televisión por cable, donde hay cadenas especializadas para públicos segmentados con intereses informa­tivos muy específicos.

Los canales informales de comunicación

Los canales informales de comunicación son redes de comunicación interpersonales erigidas en torno de la interacción cara a cara de personas con intereses o propósitos comunes. [21] Pueden ser definidos como vías alternas de comunicación en que la información que se propaga no puede ser verificada y la fuente o emisor es difícil de identificarlo, de allí su in­formalidad.

Pueden distinguirse dos tipos de canales informales, los espontá­neos y los auxiliares. El primero se refiere a aquella relación entre perso­nas que no conocen su identidad, como por ejemplo el flujo de informa­ción que se intercambia en un autobús, en la cola de un banco, un res­taurante, etc. Y que motiva un intercambio de información.

En el segundo caso, se construyen canales auxiliares en torno a los vínculos de amistad de los miembros, como es evidente la mayor parte de la comunicación in­terpersonal tiene lugar en los canales auxiliares. Se vislumbra la impor­tancia que tienen los grupos primarios, secundarios y los líderes de opi­nión local en el intercambio de información política y su relación con la estructura formal de comunicación, porque es en el intercambio informa­tivo entre estructuras que el ciudadano entiende y comprende lo que acontece en torno a la política, y con ello manifiesta una opinión que sirve de retroalimentación para el mismo proceso político, ya que pueden ser interpretadas por demandas por el sistema político.

Quienes usan el canal informal, son aquellas difusas redes de co­municación que se forman en torno a relaciones interpersonales, dentro de grupos humanos relacionados en torno a patrones de afinidad familiares, educaciones, laborales y amicales. Las persona no viven aislados de su entorno social, sino que por su condición, son eminentemente sociables, por lo que buscar a sus congéneres para reunirse es consustancial al ser humano.

Pertenecer a un grupo, como asociación, partido, iglesia, grupo barrial, ámbito laboral, influyen en las personas y modela sus opiniones. Las manifestaciones de este tipo de influencias son tres: “1) comunicación e influencia personal, realizada directamente por los miembros de un grupo; 2) persuasión masiva realizada por un miembro del grupo, y, fi­nalmente, 3) dando puntos de referencia que ayuden al individuo a adop­tar sus propias opiniones«. [22]

Líneas arriba hemos hecho un breve repaso de las categorías bási­cas del comportamiento político, por ello se desarrollaron aspectos rela­cionados con el componente psico—social, como las actitudes políticas, la cultura política y la socialización política. En ese contexto, es éste canal de información quien representa un papel de importancia vital para compren­der con mayor amplitud las complejas relaciones e interacciones entre el medio y el sujeto.

Como es de suponer, la tasa de intercambio de información es va­riable, las personas que más reciben e intercambian información se debe a la posición social que ocupan o la ocupación que desarrolla. Estos ele­mentos que regularmente reciben e intercambian mayor información, reci­ben el nombre de comunicadores centrales y son regularmente los líderes de opinión local.