La Revolución Francesa

Francia en 1789 contaba con 26 millones de habitantes, la mayoría de ellos en edad de trabajar. La situación coyuntural y el sistema en sí perdían cada vez capacidad de respuesta. En 1789 Francia tenía un exceso de población, las rentas estatales bordeaban unos 500.000.000 de libras anuales, a pesar de ello era insuficiente para cubrir los gastos del Estado.

Tercer Estado: Era un conglomerado heterogéneo de miembros debido a su diversidad en número, y sobre todo porque en este estamento se aglutinaba desde la alta burguesía hasta los mendigos. Este estamento se componía de la siguiente manera: En primer lugar, la alta burguesía, le siguen los profesionales liberales, la burguesía de oficios compuesta por los mercaderes, los maestros de oficios y los comerciantes; también estaban los campesinos que se subdividían en pequeños propietarios y artesanos rurales; en las ciudades lo conformaban los gremios de artesanos de la ciudad, los peones y jornaleros (braceros); y finalmente estaban los criados y la población mendiga de las ciudades. Este gran conglomerado sumaba cerca de 25 millones quinientos mil habitantes.

La Revuelta Aristocrática

Luis XVI nieto de Luis XV, reinó a la muerte de éste por espacio de 15 años. 15 años de incremento notable de la degeneración social en Francia.

Los ministros de hacienda entre ellos Turgot, no habían logrado resolver los problemas económicos de Francia por la oposición constante del parlamento, la iglesia y la aristocracia. En 1776 Jacobo Necker es nombrado encargado de la hacienda y no Inspector General de Finanzas por no ser francés; gracias a sus contactos comerciales y al manejo adecuado de la economía del país, pudo mantener los impuestos ya creados.

Necker publicó por primera vez en 1781 con permiso del rey un presupuesto de los gastos de la nación. En él se exponía que había un superávit de más de 10 millones de libras y que la función de su ministerio había conseguido ese saldo favorable. Sin embargo, los hechos históricos comprueban que los datos de Necker estaban falseados, ya que la deuda y el déficit del fisco eran enormes; por lo que renunció en 1781.

El rey nombró a Calonne Inspector General de Finanzas en 1783; durante tres años se esforzó en manejar los desequilibrios fiscales, es decir, administrar la crisis económica social. Dada la grave situación económica del Estado y del país en general, Calonne creyó que la única alternativa para salir del problema era intentar hacer aprobar el antiguo proyecto de D’arnouville, Turgot y Necker; implantar un nuevo impuesto denominado «subvención territorial» que intentaba gravar a todos los ciudadanos con propiedad sin excepción.

Para hacer aprobar esta propuesta Calonne le pidió al rey reunir una asamblea de notables; ésta se reunió el 22 de febrero de 1787. La asamblea de notables se opuso absolutamente al proyecto, ante tal situación el rey destituyó a Calonne y nombró en su reemplazo al jefe de la oposición de la asamblea de notables, el arzobispo de Toulouse Lonénia de Brienne.

El nuevo ministro se volvió a reunir con la asamblea de notables, presentando el mismo proyecto con algunas modificaciones; la asamblea la rechazó y declararon que «solo los auténticos representantes de la nación tenían el poder necesario para aprobar el nuevo impuesto«; ello significaba convocar a los Estados Generales. Ante tal respuesta el rey Luis XVI disolvió la asamblea de notables el 25 de mayo de 1787.

Según Godechot este acontecimiento culminante de los graves problemas que atravesaba Francia, era el inicio de la revolución liberal en aquel país. La aristocracia pensaba en mantener sus intereses; olvidó que debía ceder algunos privilegios para mantenerse en el poder. Se cumple pues, dos de las condiciones expuestas por Horowitz: desintegración y división de la élite política y dificultades financieras que el gobierno no pudo resolver.

Necker Volvió al Ministerio de Hacienda en 1788. Ese mismo año con la autorización del rey, publicó «las Cuentas del Tesoro”. Alberto Soboul, analizó estas fuentes y comprobó lo siguiente:

Los gastos se elevaban a más de 686 millones de libras, mientras que los ingresos eran 503 millones; el déficit alcanzaba 126 millones de libras. El presupuesto se subdividía así:

  •  Gastos civiles 145 millones. 23% del presupuesto.
  • Gastos en educación Pública y la asistencia social 12 millones. Algo menos del 2% del presupuesto.
  • Gasto para la corte y los privilegiados recibían 36 millones de libras, casi 6% del presupuesto.
  • Gastos militares sumaban más de 165 millones de libras. 26% del presupuesto.
  • Pago de deuda 318 millones. 50 % del presupuesto.
  • Se preveían 136 millones en empréstitos.

Lo importante de la publicación de este presupuesto, es que la población tuvo por primera vez conocimiento de los privilegios que gozaba la aristocracia francesa, ya que en plena época de crisis era mantenida por el rey.

En este presupuesto se publicó la lista completa de todos los beneficiarios de las pensiones que otorgaba el rey y María Antonieta. Se levantaron las voces de protesta tanto de la burguesía que era la que pagaba los impuestos, así como de la pequeña nobleza que no gozaba de estos privilegios. Esta fue la bandera política de la oposición.

Se incrementó el conflicto social, la aristocracia, el rey y la iglesia no llegaban a acuerdos, dada la grave situación el ministro Brienne cedió posiciones, y ante la presión ejercida sobre él, publicó el 5 de julio e 1788 el decreto que convocaba a los Estados Generales para el día 1 de mayo de 1789.

La situación económica era desastrosa, las cosechas fueron las peores de toda la historia de Francia, los Estados Generales debían resolver tal situación. Junto con el decreto de convocatoria se declaraba la libertad de prensa, es entonces que aparece gran cantidad de panfletos y proclamas acerca de cómo reformar el Estado; se calculan que fueron cerca de 2500 de estos documentos publicados, sin embargo, el más importante fue el del Abate Sieyes quien publicó el folleto » ¿Qué es el tercer Estado? a fines de 1788. Autor y obra que ejercieron gran influencia en la redacción de los documentos constitucionales de Francia revolucionaria.[2]

Los Estados Generales Asamblea Constituyente (1789 1791): Al convocar el rey a los Estados Generales, se establecieron los requisitos mínimos para ser representante del tercer Estado; los requisitos eran tener como mínimo 25 años de edad y figurar en la lista de contribuyentes. Los miembros elegidos fueron procedentes de la nobleza, el clero y la alta burguesía; no hubo ni un solo artesano, ni campesino que fuera elegido diputado en los Estados Generales.

El 5 de mayo de 1789, los Estados Generales fueron inaugurados por el rey Luis XVI. Desde el primer momento se entabló la discusión en un punto que era fundamental; la reunión por separado de los estamentos y el voto por cuerpo; o la reunión conjunta de los tres estamentos y el voto por cabeza o individual. Tras largas discusiones que no llegaron a conclusiones sobre la cuestión; el día 17 de junio de 1789 los Diputados del Tercer Estado consideraron que ellos representaban al 98 % de la nación francesa, por lo que se declaraban constituidos en Asamblea Nacional (Constituyente) atribuyéndose la aprobación de los impuestos y establecieron como principio el voto por cabeza o individual y no por estamento.

Dada la situación, el rey decidió clausurar la reunión por lo que ordenó cerrar el recinto de reuniones y expulsar a los diputados usando la fuerza. Ese mismo día, el 20 de junio de 1789 los diputados reunidos en el “salón del juego de pelota» oponiéndose al mandato del rey, juraron lo siguiente: » Se acuerda que todos los miembros de esta asamblea presentarán en este instante juramento de no separarse jamás y de reunirse siempre y donde las circunstancias lo exigieren, hasta el momento en que la Constitución del reino quede establecida y afirmada sobre fundamentos sólidos«.