La promulgación de las leyes

El proceso de generación de las leyes es un procedimiento que no sólo incumbe al Congreso, sino también al Poder Ejecutivo. Ello es debido a que en el desarrollo se prevé la participación de este último como requisito formal para completar el proceso con la promulgación de las leyes.

Ante esta situación el Congreso de la República debe desplegar un esfuerzo adicional para superar el impase y tiene dos caminos:

  1. Puede decidir no aprobar las observaciones. En tal situación se requerirá el voto de más de la mitad del número legal de miembros del Congreso, para superar la observación presidencial y lograr así que el presidente del Congreso lo promulgue.
  2. Puede decidir aceptar las observaciones del presidente de la república y sólo se requeriría votación simple para que el proyecto quede sancionado.

De esta manera, se resuelve la situación cuando el presidente de la república se opone a la promulgación de la ley. Sin embargo, debe anotarse que existen autógrafas que no pueden ser observadas, como las de reforma constitucional.

Debido a que el espíritu constitucional considera al Congreso como la única institución autorizada para modificar la Constitución, en la medida en que son los depositarios de la soberanía popular y del poder constituyente en virtud del cual, eventualmente podrían interpretar y modificarla mediante los procedimientos por ella misma indica.