La guerra irregular

Se argumenta generalmente -y es aceptado por la mayoría- que la pobreza es el "caldo de cultivo" para procesos violentos como el vivido por el Perú. Tal argumento que a primera vista, parece dar una explicación racional a un fenómeno como este. Sin embargo, si observamos con detenimiento el argumento, notamos que se usa una situación dada (la pobreza con la decisión de librar la guerra irregular).

Las incursiones tienen los siguientes propósitos: hacer un daño real en lo material al adversario, facilitar el combate clandestino al eliminar el cuartel de resguardo y/o operaciones, conseguir explosivos, armas y material de guerra diverso, así como medicinas; tiene además la intención de sacar de quicio al enemigo y sirve finalmente como propaganda armada de la subversión.

El requisito esencial para ejecutar una acción subversiva de incursión es el factor sorpresa; para que la sorpresa surta efecto, debe cumplirse con ciertas condiciones: el atacante (el subversivo) debe tener conocimiento preciso de la situación del atacado; el atacante debe conocer la fuerza del atacado y éste ignorar la fuerza de aquel; el atacante debe explotar su capacidad de iniciativa en cuanto al inicio de la lucha, por cuanto es él, el que determina la hora, lugar y blanco de ataque; finalmente, el atacante debe aplicar su fuerza de combate con economía.

Combate abierto

La transición del combate clandestino al combate abierto, es decisión expresa del movimiento subversivo. Ello se decide en función de la apreciación que haga el grupo subversivo de la situación en que se encuentra la guerra.

Cuando un grupo subversivo entra al combate abierto es porque considera que ha alcanzado el equilibrio estratégico, esta situación no se define en función de la capacidad de tiro de cada uno de los bandos en conflicto, sino de la apreciación de la situación psico-social de la sociedad y de las fuerzas (gobierno y FFAA) en un momento determinado; es decir se mide ──desde la perspectiva subversiva── el grado de desintegración que hay entre la sociedad y las fuerzas armadas y el gobierno.

Asimismo, se evalúa como el grado de cohesión de la subversión con la sociedad; desde la perspectiva psicológica, se asume que la sociedad está convencida o indiferente ante la eventual toma del poder por parte de la subversión y que las fuerzas armadas están moralmente desgastadas y cansadas por lo largo de la lucha.

Si esta situación persiste, la decisión del movimiento subversivo será dar el golpe final, que en el tiempo no implica un día o un mes, sino un nuevo proceso temporal que como resultado final será la toma del poder expresado en el control del Estado.

En esta etapa no se abandona la estrategia de la guerra irregular, sino que se le agrega otro elemento; el nuevo agente de la guerra es el guerrillero. El es el encargado de librar dentro de la guerra irregular la guerra de guerrillas. La guerra de guerrillas es combate abierto, encuentro de fuerzas y capacidad de tiro. De allí, que, por las características del ejército guerrillero, las unidades de combate son pequeñas y el armamento es ligero.

Lo importante es la capacidad de sorpresa y determinar la oportunidad de enfrentamiento. Una mala decisión a este nivel, implicará la derrota de la guerrilla.

Medidas de contrainsurgencia

Para enfrentar a movimientos subversivos, existe dos posiciones contrasubversivas, una que privilegia la acción militar y otra que privilegia la acción política. La decisión de ejecutar cualquiera de estos dos modelos, debe hacerse en función de las características propias de cada proceso de guerra irregular y de la situación que se encuentra el proceso. Los objetivos específicos de la estrategia contrasubversiva son en los aspectos políticos, esencialmente:

  • Ganar la aceptación de los ciudadanos en el accionar de las fuerzas del orden, reposicionando la imagen de éstos.
  • Cambiar la imagen de las fuerzas armadas y policiales frente a la sociedad civil, realizando acciones cívicas de ayuda y asistencia.
  • Dar la sensación de presencia estatal a través del accionar de gobierno, realizando actividades de proyección social. Construcción de colegios, vías de comunicación, etc.
  • Crear una situación de seguridad ciudadana, garantizando la integridad de los ciudadanos y de sus propiedades.

En los aspectos militares:

  • Direccionar la labor de las fuerzas armadas y policiales hacia la captura de los mandos medios y altos de la subversión.
  • Orientar las labores de inteligencia en función de infiltrar y conocer las acciones de la subversión.
  • Crear una situación de seguridad y de presencia de las fuerzas armadas.
  • Las acciones que hagan posible alcanzar los objetivos político-militares que se propusieron fueron:

Como se observa el objetivo político-psicológico principal es ganarse para sí la población que es indiferente ante la guerra irregular que se librando.

Bibliografía

Louis Horowitz, Irving. «Fundamentos de sociología política». Ed. Fondo de Cultura Económica. México 1986.

Taber, Robert. «La guerra de la pulga. ed. Marina de Guerra del Perú. Lima-Perú.

Beaufre, André. «Introducción a la Estrategia». Ed. Ejército peruano. Lima-Perú 1977.

Von der Heydte, Friedrich August. «La guerra irregular moderna». Ed. Executive Intelligence Review. Estados Unidos 1988.

Guevara, Ernesto. «La guerra de guerrillas. Ed. Fondo de Cultura Popular. Lima-Perú 1973.

«Planteamientos doctrinarios y metodológicos de la defensa nacional. T. I. Ed. CAEM. Lima-Perú 1989.

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