La democracia tiene un costo: hacer elecciones

«Proclamar que no hay elecciones sin democracia es una afirmación errónea. En realidad, muchos gobiernos dictatoriales a lo largo de la historia han tenido que recurrir a las urnas para atender inquietudes sociales y así sobrellevar su autoritarismo, aplacar hostilidades o subvertir ánimos de inspiración democrática.

Aunque suene paradójico, es a través de estas elecciones menores que las dictaduras han buscado legitimarse, usándolas como paliativo para lograr climas sociales convenientes. Las dictaduras y la democracia pueden tener elecciones, pero una democracia debe tenerlas de manera limpia y periódica.

También es recurrente escuchar que la democracia no es sólo elecciones, minimizando así el único mecanismo del que ésta nace. No siendo errónea, la frase es incompleta; por eso, es necesario afirmar, también, que no hay democracia sin elecciones.

Las elecciones constituyen el mecanismo de alumbramiento y sostenimiento del sistema democrático. Y lo son puesto que las elecciones, sobre todo, producen poder. Es más, al otorgar a los representantes elegidos la posibilidad de tomar decisiones, el poder debe nacer de elecciones limpias y transparentes que en verdad lo legitimen.

En tal sentido, si la democracia tiene un precio, éste es el costo de celebrar elecciones periódicas. La historia de las elecciones es la historia de la democracia y eso ha significado pasar de comicios que convocaban a pocos a procesos que involucran a millones de personas.

Hoy en día, elegir no es más el privilegio de algunos. La práctica democrática del siglo XX supo quebrar prerrogativas e impulsar el derecho al voto universal, de las mujeres, de los analfabetos, rebajar la edad mínima para ejercer el derecho al voto, otorgar el voto a los militares, hasta conformar un cuerpo electoral que representa un porcentaje significativo de la población. Estamos así ante la democracia de las masas, la democracia de los millones». (Págs. 154-155)

Tipo de documento: Artículo | Editorial: Oficina Nacional de Procesos Electorales - ONPE

4.9/5 - 10 votos