La ciencia política y la función de asesoría

La Ciencia Política es una de las pocas disciplinas sociales que ha tenido en las últimas décadas un crecimiento vertiginoso y sorprendente a nivel internacional e incluso, en algunos casos hasta desconcertante; su ámbito de estudio en la actualidad resulta...

Sin embargo, de todas las formas de contribución de la ciencia política al proceso político, quizás la menos desarrollada de todas, pero la más importante potencialmente, sea la predicción sobre la base de encuestas de opinión que los politólogos si están en la capacidad de analizar pues son la forma más frecuente de análisis político aplicado, sin embargo, salvo contados casos las Compañías de Estudio de Opinión Pública en el país no cuentan con estos especialistas en el área de Opinión Pública tal y como ya lo señala Fernando Tuesta Soldevilla en uno de sus últimos libros.

Asesoría parlamentaria
Cabe resaltar que en el plano de la asesoría parlamentaria la labor de la ciencia política resulta mucho más evidente, pues, en el caso peruano, existen tres niveles en el trabajo de asesoría, el primero cumplido por el servicio parlamentario como la Oficialía Mayor del Congreso que prestan una ayuda técnica al quehacer del Congreso, luego está el nivel de las comisiones de trabajo parlamentario, ya sean permanentes o especiales, donde además de necesitar asesores que manejen los aspectos técnicos de cada comisión requieren de asesores políticos con formación en ciencia política que contribuyan en este trabajo, un tercer nivel es el trabajo directo con los congresistas en donde no solo se les presta apoyo en la formulación de proyectos, sino también en sus otras labores legislativas.

En resumen, cabe afirmar razonablemente que la expansión e importancia de la ciencia política –en las universidades, así como en función de sus conexiones con el proceso político- representan una ampliación y desarrollo de la cultura política democrática en cualquier país. La ciencia política es un instrumento útil para el sistema democrático, debido a su aporte a la educación, compresión y conocimiento de la realidad política, a su crítica constructiva de lo que hacen o quieren hacer los políticos y a su función interpretativa que permite hacer comprensible la política para el ciudadano, permitiendo además comprender problemas que afectan a los países como es la pobreza, la contaminación del medio ambiente, el suministro energético y los conflictos, cuyo estudio y solución se encuentran entre las actividades prioritarias de los gobiernos, por tanto, puede sostenerse que la disciplina ya no es un lujo académico sino una necesidad social.