El funcionamiento del parlamento en América Latina: El control sobre la actividad legislativa y el Apoyo político de las élites parlamentarias en perspectiva comparada

Para ello, se ha revisado la investigación más reciente sobre el particular por lo que se presentan las principales líneas de investigación sobre la materia: El control de la actividad legislativa entendido como la intervención del poder ejecutivo en la formulación de las normas y control de la agenda legislativa y el apoyo político de las élites parlamentarias.

El autor sustenta su base teórica sobre dos componentes: la cultura política no en la dimensión de la evaluación de los ciudadanos, sino en las élites políticas, siguiendo a Inglehart sobre el particular afirma “insisten en la importancia de estudiar la cultura política de las elites, en vista de que son portadoras de creencias políticas más articuladas, que se encuentran colocadas frente a los procesos decisorios y cuya conducta afecta necesariamente el funcionamiento del sistema político[10], asimismo justifica este componente, en el entendido que, los valores políticos de las élites pueden ejercer influencia sobre la opinión general de la población[11]. El otro componente es el apoyo políticos (Political Support) aspecto sugerido por David Easton sobre el apoyo difuso y específico en el sistema político. El apoyo político, puede ser entendido como el nivel de adhesión basado en un juicio de valor que un individuo manifiesta hacia el sistema político, y se expresa básicamente por el grado de satisfacción – insatisfacción sobre su funcionamiento, por tanto, el apoyo político es una dimensión psicológica del individuo referido al objeto sistema  político; mientras que el apoyo difuso es temporal ya que se basa en la calificación de gusto o disgusto sobre la actuación o situación coyuntural. Mientras que el apoyo específico, es una valoración estructural, pues se refiere a la valoración de las instituciones, régimen y sistema político.

Con dicha base teórica, la encuesta hacia los líderes parlamentarios de los países mencionados se orienta a evaluar el apoyo difuso y específico que tienen hacia el sistema político sobre la base de 5 preguntas:

  • ¿Cómo se define Usted en materia religiosa? De acuerdo con sus sentimientos y creencias religiosas, ¿en qué posición de la siguiente escala se colocaría Usted, sabiendo que el “1” significa un mínimo y el “10” un máximo de religiosidad y práctica religiosa?
  • A continuación, le voy a mostrar una lista de las posibles ventajas de un régimen democrático, y me gustaría saber, ¿Cuál es en su opinión la principal?
  • ¿La democracia es siempre preferible a cualquier otra forma de gobierno?
  • ¿Cuál es el grado de confianza que le han merecido los últimos procesos electorales que han tenido lugar en su país? Utilice la escala que va de 1 a 5, teniendo en cuenta que el “1” significa una “mínima confianza” y el “5” una “máxima confianza”.
  • ¿Qué grado de confianza le merece su actuación en la vida pública de su país?
  • ¿Qué grado de confianza le merece su actuación en la vida pública el presidente de la República?

Los hallazgos de la investigación sobre las ventajas del régimen democrático muestran ciertas respuestas que, según el autor, están asociadas a situaciones históricas de cada país. Así destaca que, en México, “la posibilidad de elegir a las autoridades” se repite 3 veces más la opción en comparación al resto de países evaluados; asimismo, encontró que en caso chileno y argentino, la opción de “la protección de los derechos y libertades individuales” es más alta que en el resto de países.  Argumenta que en el caso mexicano hay congruencia con la demanda de sufragio efectivo, en vista a las diversas acusaciones de fraude electoral y control por parte del PRI; mientras que, en el caso chileno y argentino, sostiene que se puede asociar a las dictaduras que han sufrido dichos países en contraste con la democracia en que hoy se desarrollan.

Respecto de la preferencia de la democracia a cualquier otra forma de gobierno, la coincidencia llega a casi el 100% entre las élites parlamentarias, sobre el particular el autor afirma: “No es concebible la consolidación democrática cuando la opinión pública en general y la clase política en particular (en este caso la elite parlamentaria), no sostienen la creencia de que los procedimientos democráticos son la mejor manera de conducir la vida colectiva[12]

Los hallazgos son expresados en las conclusiones de la investigación, pudiendo resumirse en lo siguiente:

Advierte una correlación entre el desempeño de las instituciones con el funcionamiento de la democracia, lo que evidencia un apoyo explícito a la democracia como institución; asimismo, afirma que hay una asociación entre identidad religiosa (clivaje) como factor de conformación de comunidad política; detecta un dinamismo en el continuo apoyo difuso – apoyo específico debido a las diversas coyunturas en que se desenvolvían los encuestados, por lo que afirma que: “Se ha confirmado la premisa teórica que sostiene que, aunque se expresen desacuerdos con las expresiones institucionales del régimen, ello es compatible con Political Support que se sostiene en la confianza en los principios y valores de la democracia y del régimen en su conjunto.” [13]

Encuentra un alto y creciente apoyo a la comunidad política y a los principios del régimen democrático entre los encuestados, aunque el apoyo es menor al funcionamiento institucional y al régimen político, lo que sí se evidencia diferencias substanciales en cuanto al apoyo al presidente de la república.

Observaciones a la investigación

Una primera observación es de orden conceptual, siendo el tema religioso un clivaje importante en nuestras sociedades, no queda claro cómo en la base teórica que utiliza, desde la perspectiva de Pippa Norris, se asocia comunidad política con identidad religiosa, el autor sostiene que: “la identidad religiosa, en tanto clivaje, también puede perfectamente identificar una comunidad política, en tanto valores y creencias compartidas[14].

Una segunda observación es de orden metodológico, en las conclusiones enuncia que “se advierte una correlación entre el desempeño de las distintas instancias del Estado y el funcionamiento de la democracia”, sin embargo en los datos mostrados no se encuentran esa medida de correlación; asimismo, sostiene: “se confirma una asociación entre la identidad religiosa como factor de comunidad política[15] pero no se indica a qué tipo de asociación se refiere, conceptual o estadística, si fuera el segundo caso, esa asociación no se muestra en las tablas que el autor presenta.

Bibliografía