El sistema político según Raymond Aron

Aron hace un estudio sociológico de los regímenes políticos, para diferenciarlo de los estudios jurídicos y filosóficos. Afirma que en las sociedades modernas, la soberanía no es sino una ficción jurídica, por lo que se...
  • La Constitución: tal como está inscrita en una ley fundamental y tal como la practican los hombres políticos, en el plano de la organización constitucional es legítimo mantener dos tipos ideales de gobierno la presidencialista y la parlamentaria.
  • Los partidos políticos: los cuales son agrupaciones voluntarias más o menos organizados, cuya actividad es más o menos permanente, que pretenden en nombre de cierta concepción del interés común y de la sociedad asumir solos o en coalición las funciones de gobierno.
  • El modo de funcionamiento del régimen: el cual se divide en tres sectores o niveles:
    • La ley electoral y las elecciones;
    • El modo de trabajo parlamentario
    • Las relaciones entre asamblea y gobierno.
  • Los grupos de presión: que son organizaciones que tienden a influir en la opinión, la administración, o sobre los gobernantes, pero sin asumir las funciones gubernamentales.
  • El personal político: Los hombres que desempeñan los primeros papeles del régimen político, en resumen, la minoría que Gaetano Mosca denomina clase política.

Tipología de régimen político

El autor antes de exponer su tipología, plantea una serie de supuestos en los cuales sustenta tentativamente el estudio de tal tema. Estos son los supuestos planteados:

Tratar de definir los regímenes políticos que observamos en las sociedades industriales, sin afirmar que la clasificación de los mismos sea válida para sociedades de diferente tipo. Es decir que la clasificación que se haga de los regímenes políticos sólo corresponderá en forma aproximada a las actuales sociedades industriales; a sociedades que no estén en esta etapa de desarrollo tendrán distinta clasificación.

El estudio de los regímenes políticos viene enmarcado por la solución a diversos problemas y no a uno solo, es decir, que el estudio sociológico observará y explicará desde diferentes perspectivas ópticas el fenómeno estudiado, a fin de encontrar puntos comparativos con otros regímenes.

Para Aron la teoría sociológica de los regímenes políticos acentúa en el estudio de las instituciones y no en las justificaciones o los ideales que estas reclaman para sí, la teoría sociológica incide sobre la realidad y no sobre las ideas. Por lo cual define la realidad y no la idea. Por lo cual define la realidad política como todo aquello que vemos y conocemos cotidianamente: las elecciones, los parlamentos, las leyes, los decretos, en otros términos, los procedimientos según los cuales son elegidos los detentadores de la autoridad y por medio de los cuales estos ejercen efectivamente el poder.

De lo cual Aron afirma, la misión del sociólogo es comprender la lógica interna de las instituciones políticas, las cuales no son una yuxtaposición accidental de prácticas por cuanto todo régimen lleva consigo un mínimo de unidad y de sentido que el sociólogo debe descifrar.

Criterio de análisis del régimen político

A juicio de Aron, el régimen político se explica a partir de la distinción entre partidos múltiples y partido único, sobre esta base construye su tipología de los sistemas políticos que, si bien a través de un primer análisis parecería dicotómico, al distinguir netamente los regímenes de partido múltiple y partido único, en el fondo es tripartita al caracterizar como un tercer tipo a los regímenes sin partido.

Aron se pregunta, si es adecuado tomar, como base para una tipología de los regímenes políticos, la noción de sistema de partidos, ya que al fin y a cabo los partidos no dejan de ser instituciones entre todas más, y ni siquiera son algo oficial en las constituciones escritas o no.

Afirma que los partidos políticos son una realidad social, los cuales participan en la competencia y en los resultados de la designación de los gobernantes, Arón encuentra que la historia reciente ofrece una oposición entre partidos múltiples y partido único, de lo cual afirma que sí es posible hacer una tipología de los regímenes políticos sobre la base de los partidos políticos, encuentra cinco afirmaciones o razones para su argumento:

Partido único y partidos múltiples simbolizan dos modalidades y características de la traducción institucional de la idea de soberanía popular.

Ya no se puede definir a los regímenes políticos basándose en la antigua división triple de los gobiernos de acuerdo al número de gobernantes (ideas políticas). Le parece conveniente reutilizar la tesis antigua uno—varios de la historia de las ideas políticas, pero en lugar de usarlo para los detentadores de la autoridad, lo hace para los partidos políticos.

Los partidos políticos son el elemento activo de la política; es entre los partidos o en su interior donde se hace el juego político, donde se libran los conflictos. Estos conflictos son considerados normales.

Finalmente dice que usa el criterio porque los regímenes políticos actuales se caracterizan por la modalidad de lucha entre partidos políticos.

Regímenes multipartidista

Afirma Aron que desde el momento en que varios partidos tienen legalmente el derecho ha existir, es inevitable que compitan por el ejercicio del poder. Un partido político tiene por definición como objetivo, ejercer el poder en el peor de los casos participar de él; y puesto que hay varios partidos en situación de competencia, será necesario dictar reglas según las cuales se desarrolle tal competencia. Si varios partidos tienen derecho a existir y si no están todos en el gobierno, inevitablemente alguno de ellos se encontrará en la oposición, se deduce así mismo un fenómeno aún más general: la forma legal o moderada que adopta el ejercicio de la autoridad.

De lo cual Aron define a los regímenes de partido múltiple como aquellos en los que existe una organización constitucional y de competencia pacífica por el ejercicio del poder. Por otra parte son concebibles formas de competencia organizada no propiamente constitucionales, la acción de los grupos de presión y de los partidos políticos interna y externa. En la democracia hay lucha para obtener ciertos bienes que no pueden otorgarse a todos, pero no se lucha de cualquier manera, sino dentro de ciertos límites preestablecidos. La esencia de la competencia se traduce en que el perder una vez no implica perder para siempre; la organización pacífica de la competencia para el ejercicio del poder tiene como expresión normal a las elecciones.

Aron destaca que, en el plano de la realidad, un régimen tiene el deber y la necesidad de mantener cierto grado de armonía nacional, en cuanto al mismo o a los intereses comunes se refiere, sin suprimir el dialogo de los partidos, es decir la discusión permanente entre estos en torno a lo que ha de hacerse. El autor expreso que, hay dos maneras para llegar a conciliar tal armonía o acuerdo nacional.

El primero es institucional, y consiste en sustraer cierto número de funciones, personas o decisiones a la crítica de los partidos; dicho de otra manera, se trata de encarnar en un hombre la adhesión unánime de los gobernados al régimen, al país; y el Presidente o el rey son la expresión de la colectividad entera.

La segunda forma es más difícil pero más eficaz, consiste en fijar unos límites a la acción de los gobernantes, de tal suerte que ningún grupo se vea tentado a combatir en lugar de obedecer, es decir la oposición acepta las decisiones legalmente tomadas por el gobierno en el poder. El problema fundamental de este régimen es lograr la combinación de la armonía nacional y la controversia, y que es más o menos fácil de resolver según la naturaleza de los partidos, los objetivos que proponen y las doctrinas que hacen suyas.