El Congreso de la República visto por la región de Huánuco

En la primera se aborda los principales problemas de la región Huánuco, en la segunda parte se describen los indicadores sobre percepción y evaluación del Congreso de la República, distinguiendo tanto a la institución política como tal, del papel que cumplen los parlamentarios.

3.3 Evaluación de la gestión del Congreso de la República

La evaluación del Congreso de la República en su conjunto en Huánuco es similar al promedio nacional (mediana=4). En una escala del 1 al 10, donde 1 es muy malo y 10 es muy bueno, la gestión del Congreso es calificada como regular (ni tan mala ni tan buena) exactamente al medio de la escala. Agrupados las calificaciones en tres intervalos (1 al 4 como muy mala y algo mala; del 5 al 7 como ni mala ni buena; y del 8 al 10 como buena y muy buena) encontramos que el 65.1% de encuestados califica a la gestión del Congreso como muy mala o algo mala; el 26.2% como ni buena ni mala; y solo el 3.2% como buena o muy buena. Comparando los resultados agregados en estas 3 categorías a nivel nacional, la evaluación es ligeramente más negativa. A nivel nacional, el 59.6% considera que la gestión del Congreso es muy mala o algo mala; el 34.4% que es ni mala ni buena; y el 2.6% que es buena o muy buena.

Gráfico 5: Calificación del Congreso de Huánuco

La evaluación de la gestión del Congreso es independiente estadísticamente de las variables sexo y nivel de conocimiento, pero no así del nivel socioeconómico ni del nivel educativo. Luego de realizar las pruebas de Chi-Cuadrado Pearson encontramos que existe una relación estadística significativa entre la calificación positiva del Congreso y el mayor nivel de ingreso; así como entre mayor nivel educativo de los encuestados y una evaluación positiva del Congreso.

3.3.1  Razones para calificación positiva

A quienes calificaron como buena y muy buena la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica “la fiscalización de los casos de corrupción” (31.6%), seguida de la tarea de “buscan ayuda para las provincias” (28.5%). Es decir, las tareas de fiscalización y de mediación política aparecen ante la ciudadanía de Huánuco como los rasgos positivos de la labor congresal, seguido de cerca de un 26.8% que considera que “dan buenas leyes”. La percepción positiva que se tiene de la fiscalización de los congresistas es compartida a nivel nacional por el 21.7% de encuestados. Sin embargo, un 17.4% a nivel nacional cree que un rasgo positivo de la evaluación congresal es su capacidad de control al gobierno central, cuando este porcentaje es de 13.5% en la región.

Gráfico 6: Razones para calificación positiva

3.3.2  Razones para calificación negativa

A quienes calificaron como mala y muy mala la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica “no hacen nada” (51.5%), seguido por “no se preocupan de los pobres” (17.3%) y de “dan leyes que solo benefician a unos cuantos” (14.8%). A nivel nacional la opción “no hacen nada” representa el 28.6% de respuestas, seguida por “solo se preocupan de ellos a través de sueldos y bonificaciones” (18.9%) y de “solo dan leyes que benefician a unos cuantos” (18.2%).

Gráfico 7: Razones para calificación negativa

3.4  Evaluación del trabajo de los congresistas

Interrogados los encuestados de Huánuco sobre la calificación del trabajo de los congresistas agrupados en dos grupos: congresistas en su conjunto (sin importar los partidos a los que pertenecen) y congresistas de su región (sin importar los partidos a los que pertenecen) la evaluación es similar, en ambos casos se ubican en el mismo punto de la escala al igual que el promedio nacional (mediana=3) en ambas preguntas. El presidente del Congreso es evaluado negativamente. La mitad de encuestados lo califica con un puntaje menor o igual a 3, cuando el promedio nacional es 4.

Agrupados en tres intervalos, el 83.2% de encuestados considera que la evaluación de los congresistas en su conjunto es muy mala, el 12.3% que no es ni buena ni mala, y solo el 1.3% que es buena y muy buena. Con respecto a los congresistas de la región Huánuco, los niveles de aprobación son similares: el 85.6% cree que el trabajo que realizan sus representantes es malo y muy malo, el 9.5% cree que no es ni bueno ni malo, y el 1.7% considera que es bueno y muy bueno. El presidente del Congreso tiene un desempeño similar, aunque algo menos negativo: el 63.3% considera su trabajo como malo y muy malo, el 7% como ni bueno ni malo, y el 1.8% como bueno y muy bueno.

Gráfico 8: Evaluación de los congresistas

Al igual que con respecto a la evaluación del Congreso en su conjunto, la evaluación del trabajo de los congresistas no es estadísticamente independiente del nivel socioeconómico ni del nivel educativo de los encuestados: a mayor ingreso y mayor nivel educativo, existen mayores probabilidades que las evaluaciones sobre las tareas de los congresistas cambien de sentido.

Una evaluación más específica de las tareas congresales no arroja una mejor evaluación. Tarea por tarea, cada una de ellas es calificada en el tercio inferior del continuo (1 muy malo y 10 como muy bueno). En términos relativos, la tarea “la forma cómo afronta los problemas de las regiones” (mediana=2) es evaluada más negativamente que las demás tareas (que alcanzan una mediana igual a 3).

Para mayor precisión, consideramos los porcentajes agrupados en intervalos. Así, las tareas peor evaluadas son “la forma cómo afronta los problemas de las regiones” (82.5% lo considera como muy mala o mala), “las leyes que han dado” (el 80.1% lo calificó como “muy mala o mala”), y “la forma en que se han pronunciado sobre los problemas del país” (79.6% lo calificó como mala o muy mala). Ninguna tarea fue evaluada positivamente por más del 3% de los encuestados en la región.

Gráfico 9: Evaluación del Congreso por temática

3.5 Lo que recomiendan los ciudadanos para mejorar el Congreso

Con respecto a lo que los ciudadanos recomiendan que se realice para mejorar la función del Congreso, el 28.2% sugiere disminuir el número de congresistas, mientras que el 27.8% que se debe elevar el número de requisitos para los que postulan al Congreso. Un 14.5% cree que se debe cambiar la forma en que se eligen a los parlamentarios. Los resultados en Huánuco son similares a la opinión del agregado nacional (33.6% recomienda poner más requisitos, el 23.8% cambiar la forma de elección, y el 17.1% disminuir en número de congresistas). Otro tipo de recomendaciones no tienen gran impacto entre los encuestados, aunque un 13.6% no sabe o no responde sobre el tema.

Tabla 3: Qué debe hacer el Congreso para que mejore

4.  Representación

El vínculo de representación política entre congresistas y ciudadanos es interpretado por los encuestados como una conexión en la que importa la labor de representación programática y la intermediación política con un poco más de énfasis que los roles de fiscalización. Para un 76.9% de los encuestados, los congresistas tienen como sus funciones principales la de proponer leyes que beneficien la región; un 76.8% que estas leyes beneficien a todo el país por igual. La función legislativa aparece como la principal ante los encuestados.

En segundo término, la capacidad de gestión es valorada. Un 75.4% de los encuestados incluye como función de un congresista la capacidad de gestionar pedidos de la población ante las autoridades del ejecutivo, y un 72% considera que es función congresal mediar entre la población y el gobierno cuando hay conflictos. Las tareas de fiscalización, tanto a autoridades del gobierno central y de los gobiernos locales aparece como tercera función con un 71.8% en el caso de autoridades locales, y con un 72.8% en el caso de autoridades nacionales. Llama la atención que para un 43.8% de encuestados, participar en protestas regionales es percibido como una función congresal.

Tabla 4: Las funciones de los congresistas

Cuando se interroga por funciones que los congresistas deberían subrayar como de mayor importancia, la capacidad de proponer leyes que beneficien la región resulta como la más mencionada por los encuestados (26.3%), seguido de la gestión de pedidos de la población ante las autoridades (26.2%) y de la capacidad de propuesta de leyes en beneficio de todo el país (14.3%). Las labores legislativas y de mediación entre la población y las autoridades son las funciones a las que se exigen mayor protagonismo en la labor congresal, muy por encima, por ejemplo, de tareas de fiscalización. A nivel nacional, las labores de elaboración de leyes (tanto de beneficio regional y de beneficio nacional) son las subrayadas como las de mayor importancia (17.8 y 26%) respectivamente. En cambio, la gestión de pedidos de la población con las autoridades es considerada como muy importante por un 16.9% de los encuestados a nivel nacional.

2 comentarios

  1. Excelente iniciativa que conecta de manera concreta con una necesidad vital, dar a conocer a la opinión pública, aquellos aspectos que la involucran, aunque no lo sepa, con los prolegómenos alrededor del funcionamiento y razón de ser de los poderes públicos de un país, felicitaciones y mucho éxito.

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