El Congreso de la República visto por la región Ayacucho

En la primera se aborda los principales problemas de la región Ayacucho, en la segunda parte se describen los indicadores sobre percepción y evaluación del Congreso de la República,

De manera similar que, con respecto a la evaluación del Congreso en su conjunto, la evaluación del trabajo de los congresistas es estadísticamente independiente del nivel socioeconómico, del nivel de conocimiento que tiene el encuestado sobre el Congreso, y del nivel educativo. Es decir, que si se agrupan a los encuestados de acuerdo con su nivel socioeconómico, los años de instrucción y su conocimiento concreto sobre el Congreso, los resultados con respecto a la evaluación de los congresistas no variarán de manera estadísticamente significativa.

Una evaluación más específica de las tareas congresales no arroja una mejor evaluación. Tarea por tarea, cada una de ellas es calificada por debajo de la mitad del continuo (1 muy malo y 10 como muy bueno). Con mayor precisión, cada una de ellas es calificada en el tercio inferior del continuo de calificación (mediana=3) y no existen diferencias entre cada una de ellas.

Agrupados en intervalos las tareas peor evaluadas son “las leyes que han dado” (84.1% lo considera como muy mala o mala), “la forma en que se han pronunciado sobre los problemas del país” (el 81.2% lo calificó como “muy mala o mala”), y “los temas que se han puesto en debate” (el 80.8% lo calificó como mala o muy mala). Ninguna tarea fue evaluada positivamente por más del 1% de encuestados.

Gráfico 9: Evaluación del Congreso por temática

3.5 Lo que recomiendan los ciudadanos para mejorar el Congreso

Con respecto a lo que los ciudadanos recomiendan que se realice para mejorar la función del Congreso, el 26.9% sugiere que se debe cambiar la forma de elección de los congresistas. Otras dos respuestas mayoritarias tienen que ver con la calidad de los requisitos para los postulantes e inclusive con la reducción del número de los mismos. Para el 22.2% es imprescindible cambiar la forma en que se eligen, y el 21.4% sugiere disminuir el número de representantes. Los resultados en Ayacucho son similares a la opinión del agregado nacional (33.6% recomienda poner más requisitos, el 23.8% cambiar la forma de elección, y el 17.1% disminuir en número de congresistas). Otro tipo de recomendaciones no tienen gran impacto entre los encuestados, aunque un 20.5% no sabe o no responde sobre el tema.

Tabla 3: Qué debe hacer el Congreso para que mejore

4.  Representación

El vínculo de representación política entre congresistas y ciudadanos es interpretado por los encuestados como una conexión en la que importa la labor de representación programática y la intermediación política con un poco más de énfasis que los roles de fiscalización. Para un 80.4% de los encuestados, los congresistas tienen como sus funciones principales la de proponer leyes que beneficien a todo el país por igual; un 79.5% que estas leyes beneficien a su región. La función legislativa aparece como la principal ante los encuestados.

En segundo término, la función congresal de mediar entre la población y el gobierno cuando hay conflictos es valorada. Un 79.1% de los encuestados incluye como función de un congresista la capacidad de mediar entre la población y el gobierno cuando hay conflictos, y un 78.0% considera que la función congresal es la de gestionar pedidos de la población ante las autoridades. Las tareas de fiscalización, tanto a autoridades del gobierno central y de los gobiernos locales aparece como tercera función con un 73.6% y 69.7%, respectivamente. Llama la atención que para un 51.1% de encuestados, participar en protestas regionales es percibido como una función congresal.

Tabla 4: Las funciones de los congresistas

Cuando se interroga por funciones que los congresistas deberían subrayar como de mayor importancia, la capacidad de gestión de pedidos de la población con las autoridades es considerada como muy importante por un 24.1% de los encuestados, seguido de la proponer leyes que beneficien la región (19.7%), capacidad de propuesta de leyes en beneficio de todo el país (16.3%) y la mediación entre la población y el gobierno cuando hay conflictos (9.8%). A nivel nacional, las labores de elaboración de leyes (tanto de beneficio nacional y de beneficio regional) son las subrayadas como las de mayor importancia (26.0 y 17.8%) respectivamente. Cabe indicar que un 15.0% no respondió la pregunta, porcentaje similar al 16.5% a nivel nacional.

Gráfico 10: A qué debe dar mayor importancia el congresista

Con respecto a la percepción de representatividad de los congresistas de cada región, el 67.3% de los encuestados considera que no se siente representado para nada por sus representantes; un 19.1% que éstos representan “en algo” sus intereses, y un 2.6% que representan “mucho” los intereses de los encuestados. Esta evaluación resulta más negativa aún en comparación con el nivel nacional, en el que el 62.5% de encuestados no se siente representado “para nada”, el 25.3% representado solo “en algo”, y el 4.4% “mucho”. Cabe indicar que el nivel educativo de los encuestados está asociado positivamente con los que se sienten representados. A mayor educación, son mayores las posibilidades de sentirse representado por un congresista de la región.

Gráfico 11: ¿Usted cree que algún congresista de su región representa sus intereses?

Cuando se explora las actividades concretas que los congresistas deben realizar para cumplir su rol de representación política, encontramos que, para los encuestados, lo más frecuente en los representantes de su Ayacucho es que: conozcan la problemática regional (21.5%), seguido de “gestionar obras y servicios para su región” (16.9%) y de “gestionar beneficios para sus electores” (16.2%).  Sin embargo, en ninguno de los casos, estas características pasan si quiera del 40%, es decir que, en términos generales, la mayoría de encuestados considera que los parlamentarios conocen en algo la región y sus costumbres, la comparten, pero ello no es decisivo para mejorar la representación política.

Tabla 5: ¿Usted cree que por lo general los congresistas de su región…?

Los criterios para evaluar a un parlamentario se circunscriben a la capacidad que tiene para legislar en beneficio de la región o para ser un intermediador efectivo entre la región y las autoridades del Ejecutivo. Pero para elegir a un potencial congresista, son las condiciones programáticas y personalistas las que terminan imponiéndose. Un 40.1% de los encuestados considera que lo que más influye para decidir su voto es el plan de gobierno que posee el candidato o su partido.

En segundo término, aparece las cualidades personales y trayectoria del candidato (21.5%) y la capacidad de ayudar directamente a su comunidad con bienes (13.1%). En tercer término, resulta relevante para el elector el partido al que pertenece el candidato (9.5%). Finalmente, el hecho que sea nuevo importa para un 3.5%, característica que podría sumarse al de cualidades personales porque se trata de una característica autónoma y propia del candidato.

Tabla 6: En general, ¿qué es lo que más influye en usted al decidirse a votar por un candidato al Congreso?