El Congreso de la República visto por la región Ayacucho

En la primera se aborda los principales problemas de la región Ayacucho, en la segunda parte se describen los indicadores sobre percepción y evaluación del Congreso de la República,

3.2 Conocimiento sobre el Congreso

En dos sentidos se ha evaluado el conocimiento que tienen los encuestados de Ayacucho sobre el Congreso. Primero se inquirió sobre los representantes regionales y luego sobre algunas actividades y/o noticias sobre dicho poder del Estado en una escala de muy informado y nada informado.

Solo un 33.3% de encuestados a nivel regional respondió correctamente el nombre del actual presidente del Congreso (24.7% de respuestas correctas a nivel nacional), mientras que el 33.6% se equivocó y un 33.1% no sabía la respuesta o simplemente no se animó a darla (25.5% a nivel nacional y 49.8%, respectivamente). Interrogados sobre el nombre de un congresista de Ayacucho, los resultados son distintos. A nivel regional, el 50.9% de encuestados dio correctamente el nombre de un congresista de su región (el porcentaje nacional es 39.6%), y solo el 7.4% se equivocó (a nivel nacional el porcentaje de nombres incorrectos es del 6.0%). Un 41.7% no respondió dicha pregunta.

Tabla 2: Conocimiento: Nombre del presidente del Congreso y congresista regional[1]

Cinco temas fueron preguntados: En el caso de las leyes promulgadas el 83.4% de los encuestados considerada que está nada informado. Sobre el trabajo de los congresistas de la región Ayacucho el 79.8% tiene la misma respuesta. Los porcentajes llegan al 78.8 y 81.4% para el trabajo de las Comisiones y los gastos del Parlamento, respectivamente. Solo en el caso de los escándalos en los que se involucran algunos congresistas el porcentaje baja a 62.4%. A nivel nacional, los porcentajes no difieren sustancialmente de los encontrados en Ayacucho.

Gráfico 4: ¿Qué tan informado siente sobre?

En consecuencia, habría que precisar que gran parte de la evaluación de la función congresal en Ayacucho se realiza bajo la premisa del conocimiento de al menos la mitad de los congresistas regionales, lo cual es una de las cifras más elevadas a nivel nacional, y asimismo de una alta desinformación sobre los temas que el Congreso y los congresistas realizan, donde solo prima los escándalos como aspecto en que los ciudadanos de Ayacucho se encuentran relativamente mejor informados.

3.3 Evaluación de la gestión del Congreso de la República

La evaluación del Congreso de la República en su conjunto en Ayacucho es más negativa (mediana=3) en comparación con el promedio nacional (mediana=4). En una escala del 1 al 10, donde 1 es muy malo y 10 es muy bueno, la gestión del Congreso es calificada como mala, por debajo del medio de la escala. Agrupados las calificaciones en tres intervalos (1 al 4 como muy mala y algo mala; del 5 al 7 como ni mala ni buena; y del 8 al 10 como buena y muy buena) encontramos que el 70.3% de encuestados califica a la gestión del Congreso como muy mala o algo mala; el 25.6% como ni buena ni mala; y solo el 2.7% como buena o muy buena. Comparando los resultados agregados en estas 3 categorías a nivel nacional, la evaluación es ligeramente más negativa. A nivel nacional, el 59.6% considera que la gestión del Congreso es muy mala o algo mala; el 34.4% que es ni mala ni buena; y el 2.6% que es buena o muy buena.

Gráfico 5: Calificación del Congreso

La evaluación de la gestión del Congreso es independiente estadísticamente de las variables sexo, nivel educativo y nivel de conocimiento del Congreso (medido en un índice que combina el conocimiento del nombre de un congresista regional y del presidente del Legislativo), pero no así del nivel socioeconómico. Luego de realizar las pruebas de Chi-Cuadrado Pearson encontramos que existe asociación estadística entre la calificación positiva del Congreso y el mayor nivel socioeconómico.

3.3.1  Razones para calificación positiva

A quienes calificaron como buena y muy buena la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica la fiscalización de los casos de corrupción (25.3%) y la búsqueda de ayuda para las provincias (22.8%). Otras tareas de fiscalización como “controlar al gobierno” y de producción legislativa (“dar buenas leyes”) ocupan un segundo lugar en el orden de prioridades de los aspectos positivos de la calificación del Congreso, con 17.4 y 15.4% respectivamente. A nivel nacional las tareas “dar buenas leyes” y de fiscalización aparecen como las de mayor percepción positiva (24.4 y 21.7%, respectivamente), aunque las consideraciones de “buscar ayuda para las provincias” y “controlar al gobierno” aparecen también con alta tasa de respuestas.

Gráfico 6: Razones para calificación positiva

3.3.2  Razones para calificación negativa

A quienes calificaron como mala y muy mala la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica la respuesta “no hacen nada” (32.2%), seguido por “dan leyes que solo benefician a unos cuantos” (22.7%) y de “no se preocupan de los pobres” (14.4%). A nivel nacional la opción “no hacen nada” representa el 28.6% de respuestas, seguida por “solo se preocupan de ellos a través de sueldos y bonificaciones” (18.9%).

Gráfico 7: Razones para calificación negativa

3.4 Evaluación del trabajo de los congresistas

Interrogados los encuestados de Ayacucho sobre la calificación del trabajo de los congresistas agrupados en dos grupos: congresistas en su conjunto (sin importar los partidos a los que pertenecen) y congresistas de su región (sin importar los partidos a los que pertenecen) la evaluación es similar, en ambos casos (mediana=3) es decir al igual que el promedio nacional (mediana=3) en ambas preguntas. El presidente del Congreso es evaluado negativamente. La mitad de encuestados lo califica con un puntaje menor o igual a 3, cuando el promedio nacional es 4.

Agrupados en tres intervalos, el 82.7% de encuestados considera que la evaluación de los congresistas en su conjunto es muy mala, el 16.3% que no es ni buena ni mala, y solo el 0.5% que es buena y muy buena. Con respecto a los congresistas de Ayacucho, los niveles de aprobación son similares: el 80.1% cree que el trabajo que realizan sus representantes es malo y muy malo, el 18.4% cree que no es ni bueno ni malo, y el 0.8% considera que es bueno y muy bueno. El presidente del Congreso tiene un desempeño similar aunque no tan negativo: el 76.3% considera su trabajo como malo y muy malo, el 15.8% como ni bueno ni malo, y el 0% como bueno y muy bueno.

Gráfico 8: Evaluación de los congresistas