El Congreso de la República visto por la región Apurímac

En la primera se aborda los principales problemas de la región Apurímac, en la segunda parte se describen los indicadores sobre percepción y evaluación del Congreso de la República, distinguiendo tanto a la institución política como tal, del papel que cumplen los parlamentarios.

Cinco temas fueron preguntados. En el caso de las leyes promulgadas, el 61.3% de los encuestados considera que está nada informado. Sobre el trabajo de los congresistas de la región Apurímac, el 63.8% tiene la misma respuesta. Los porcentajes llegan al 63.2% para el trabajo de las Comisiones y al 62.8% para los gastos del Parlamento. Solo en el caso de los escándalos en los que se involucran algunos congresistas el porcentaje baja a 42.6%. A nivel nacional, los porcentajes no difieren sustancialmente de los encontrados en Apurímac.

Gráfico 4: ¿Qué tan informado se siente sobre…?

En consecuencia, habría que precisar que gran parte de la evaluación de la función congresal en Apurímac se realiza bajo las premisas de un conocimiento bajo sobre quiénes son sus representantes y alta desinformación sobre los temas que el Congreso y los congresistas realizan, primando los escándalos como aspecto en que los ciudadanos de Apurímac se encuentran en el continuo algo – muy informado.

3.3 Evaluación de la gestión del Congreso de la República

La evaluación del Congreso de la República en su conjunto en Apurímac es superior (mediana=5) al promedio nacional (mediana=4). En una escala del 1 al 10, donde 1 es muy malo y 10 es muy bueno, la gestión del Congreso es calificada como regular (ni tan mala ni tan buena) por encima del nivel del promedio nacional. Agrupados las calificaciones en tres intervalos (1 al 4 como muy mala y algo mala; del 5 al 7 como ni mala ni buena; y del 8 al 10 como buena y muy buena) encontramos que el 49.1% de encuestados califica a la gestión del Congreso como muy mala o algo mala; el 38.0% como ni buena ni mala; y solo el 1.4% como buena o muy buena. Comparando los resultados agregados en estas 3 categorías a nivel nacional, la evaluación se diferencia en que existen mayor porcentaje de encuestados en Apurímac que califican la gestión como “ni buena ni mala”. En las demás categorías, las brechas no son tan amplias como en la mencionada. A nivel nacional, el 59.6% considera que la gestión del Congreso es muy mala o algo mala; el 34.4% que es ni mala ni buena; y el 2.6% que es buena o muy buena.

Gráfico 5: Calificación del Congreso de Apurímac

La evaluación de la gestión del Congreso es independiente estadísticamente de la variable sexo, pero no así del nivel socioeconómico ni del nivel de conocimiento del Congreso, ni del nivel educativo. Luego de realizar las pruebas de Chi-Cuadrado Pearson encontramos que existe una asociación estadística significativa entre la calificación positiva del Congreso y el mayor nivel socio-económico; entre la calificación positiva y el mayor nivel educativo del encuestado, así como entre mayor nivel de conocimiento sobre el Congreso (medido en un índice que combina el conocimiento sobre el nombre de congresistas de la región y el Presidente del Legislativo), y la mejora de la aprobación de la gestión del Congreso en su conjunto.

3.3.1  Razones para calificación positiva

A quienes calificaron como buena y muy buena la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica “dar buenas leyes” (27.8%), seguida de la tarea de “Se preocupan de controlar al gobierno” (19.9%). Es decir, las tareas de legislación y control aparecen ante la ciudadanía de Apurímac como los rasgos positivos de la labor congresal. Estas funciones tienen coherencia relativa con la opinión a nivel nacional ya que en la muestra general las tareas de dar buenas leyes, de fiscalización y de control del gobierno aparecen como de las de mayor percepción positiva (24.4, 21.7 y 17.4%, respectivamente).

Gráfico 6: Razones para calificación positiva

3.3.2  Razones para calificación negativa

A quienes calificaron como mala y muy mala la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esta calificación. En primer lugar se ubica la respuesta “solo se preocupan por ellos” (29.7%), seguido por “no hacen nada” (24.2%) y de “dar leyes que solo benefician a unos cuantos” (16.4%). A nivel nacional la opción “no hacen nada” representa el 28.6% de respuestas, seguida por “solo se preocupan de ellos a través de sueldos y bonificaciones” (18.9%) y por solo benefician a unos cuantos (18.2%).

Gráfico 7: Razones para calificación negativa

3.4 Evaluación del trabajo de los congresistas

Interrogados los encuestados de Apurímac sobre la calificación del trabajo de los congresistas agrupados en dos grupos: congresistas en su conjunto (sin importar los partidos a los que pertenecen) y congresistas de su región (sin importar los partidos a los que pertenecen) la evaluación es distinta. En el primer grupo, la calificación es mejor (mediana=4) que con respecto al segundo (mediana=3). Solo en el caso de los congresistas regionales, la evaluación es más negativa que su promedio nacional (mediana=4) ya que, en el caso de los congresistas en su conjunto, la evaluación regional y nacional reportan similares resultados. El presidente del Congreso es evaluado relativamente mejor. La mitad de encuestados lo califica con un puntaje menor o igual a 5, cuando el promedio nacional es menor (mediana=4).

Agrupados en tres intervalos, el 67.9% de encuestados considera que la evaluación de los congresistas en su conjunto es muy mala y mala, el 24.6% que no es ni buena ni mala, y solo el 1.2% que es buena y muy buena. Con respecto a los congresistas de la región Apurímac, los niveles de aprobación son similares: el 73.2% cree que el trabajo que realizan sus representantes es malo y muy malo, el 18.6% cree que no es ni bueno ni malo, y el 1.1% considera que es bueno y muy bueno. El presidente del Congreso tiene un desempeño similar, aunque algo más negativo: el 50.1% considera su trabajo como malo y muy malo, el 20.3% como ni bueno ni malo, y el 1.4% como bueno y muy bueno. Cabe indicar que las tasas de no respuesta en la región sobrepasan en esta pregunta el 25% de encuestados, mientras que en las otras dos están entre el 6% y 7% aproximadamente.

Gráfico 8: Evaluación de los congresistas

La evaluación del trabajo de los congresistas es estadísticamente independiente del nivel socioeconómico, del nivel de conocimiento que tiene el encuestado sobre el Congreso, y del nivel educativo de los encuestados. Es decir que la evaluación de los congresistas no varía por nivel socioeconómico, ni por nivel educativo ni por nivel de conocimiento concreto del Congreso.

Una evaluación más específica de las tareas congresales no arroja una mejor evaluación. Tarea por tarea, cada una de ellas es calificada por debajo de la mitad del continuo (1 muy malo y 10 como muy bueno) teniendo cada una de ellas la misma calificación (mediana=4). Agrupados en intervalos las tareas peor evaluadas son “la forma cómo afronta los problemas de las regiones” (66.8% lo considera como muy mala o mala), “la forma cómo se han pronunciado sobre los problemas del país” (el 65.3% lo calificó como “muy mala o mala”), y las leyes que han dado (63.6% lo calificó como mala o muy mala). Ninguna tarea fue evaluada positivamente por más del 3% del grupo encuestado en la región.

Gráfico 9: Evaluación del Congreso por temática