El Congreso de la República visto por la región Ancash

En la primera se aborda los principales problemas de la región Ancash, en la segunda parte se describen los indicadores sobre percepción y evaluación del Congreso de la República, distinguiendo tanto a la institución política como tal, del papel que cumplen los parlamentarios.

En consecuencia, habría que precisar que gran parte de la evaluación de la función congresal en Ancash se realiza bajo las premisas de un interés pobre por lo que sucede en el Congreso, sobre todo una alta desinformación sobre los temas que el Congreso y los congresistas realizan.

3.3 Evaluación de la gestión del Congreso de la República

La evaluación del Congreso de la República en su conjunto en Ancash es similar (mediana=4) al promedio nacional (mediana=4). En una escala del 1 al 10, donde 1 es muy malo y 10 es muy bueno, la gestión del Congreso es calificada como regular (ni tan mala ni tan buena) exactamente al medio del promedio nacional. Agrupados las calificaciones en tres intervalos (1 al 4 como muy mala y algo mala; del 5 al 7 como ni mala ni buena; y del 8 al 10 como buena y muy buena) encontramos que el 46.9% de encuestados califica a la gestión del Congreso como muy mala o algo mala; el 41.2% como ni buena ni mala; y el 5.7% como buena o muy buena. Comparando los resultados agregados en estas 3 categorías a nivel nacional, la evaluación es ligeramente más positiva. A nivel nacional, el 59.6% considera que la gestión del Congreso es muy mala o algo mala; el 34.4% que es ni mala ni buena; y el 2.6% que es buena o muy buena.

Gráfico 5: Calificación del Congreso en Ancash

La evaluación de la gestión del Congreso es independiente estadísticamente de las variables sexo, nivel educativo y nivel de conocimiento, pero no así del nivel socioeconómico del encuestado. Luego de realizar las pruebas de Chi-Cuadrado Pearson encontramos que existe una asociación estadística significativa entre la calificación positiva del Congreso y el mayor nivel socioeconómico del entrevistado.

3.3.1  Razones para calificación positiva

A quienes calificaron como buena y muy buena la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, se ubica “la preocupación de controlar al gobierno” (51.4%), seguida de la tarea de “Dar buenas leyes” (17.2%). Es decir que para la población de la región Ancash es muy importante las tareas de control aún más que la capacidad legislativa propia de la labor congresal.

Esto presenta una diferencia significativa con las proyecciones a nivel nacional ya que en este nivel tenemos como más positivas las tareas de producción legislativa (con 24.4%) y de fiscalización de casos de corrupción (21.7%), seguidas de “la preocupación por controlar al gobierno”, y “buscar ayuda para las provincias” las cuales aparecen con mayor tasa de respuestas que las encontradas a nivel regional (16.2% y 17.4%, respectivamente).

Gráfico 6: Razones para calificación positiva

3.3.2  Razones para calificación negativa

A quienes calificaron como mala y muy mala la gestión del Congreso, se les inquirió por las razones de esa calificación. En primer lugar, la respuesta “No hacen nada” (27.5%), seguido de “dan leyes que solo benefician a unos cuantos” (27.1%), y de “No se preocupan por lo pobres” (18.3%). A nivel nacional la opción “no hacen nada” representa el 28.6% de respuestas, seguida por “solo se preocupan de ellos a través de sueldos y bonificaciones” (18.9%).

Gráfico 7: Razones para calificación negativa

3.4 Evaluación del trabajo de los congresistas

Interrogados los encuestados de Ancash sobre la calificación del trabajo de los congresistas agrupados en dos grupos: congresistas en su conjunto (sin importar los partidos a los que pertenecen) y congresistas de su región (sin importar los partidos a los que pertenecen) la evaluación difiere, el primer grupo es calificado relativamente mejor (mediana=4), que el segundo (mediana=3), considerando que el promedio nacional tiene el valor de 3 en ambas preguntas. El presidente del Congreso es evaluado de manera similar. La mitad de encuestados lo califica con un puntaje menor o igual a 4, cuando el promedio nacional es 4.

Agrupados en tres intervalos, el 56.5% de encuestados considera que la evaluación de los congresistas en su conjunto es muy mala, el 39.9% que no es ni buena ni mala, y solo el 0.3% que es buena y muy buena. Con respecto a los congresistas de Ancash, los niveles de aprobación son similares: el 69.2% cree que el trabajo que realizan sus representantes es malo y muy malo, el 27.3% cree que no es ni bueno ni malo, y el 0.2% considera que es bueno y muy bueno. El presidente del Congreso tiene un desempeño similar, aunque relativamente menos negativo: el 53.6% considera su trabajo como malo y muy malo, el 24.3% como ni bueno ni malo, y el 8.8% como bueno y muy bueno.

Gráfico 8: Evaluación de los congresistas

Al igual que con respecto a la evaluación del Congreso en su conjunto, la evaluación del trabajo de los congresistas no es estadísticamente independiente del nivel socioeconómico ni del nivel de conocimiento que tiene el encuestado sobre el Congreso. Asimismo, el nivel educativo es una tercera variable relacionada estadísticamente con la evaluación del trabajo de los congresistas. Es decir que los niveles socioeconómicos, años de instrucción y más información sobre el Congreso varían sistemáticamente conforme la variación de la calificación del trabajo de los congresistas.

Una evaluación más específica de las tareas congresales no arroja una mejor evaluación. Tarea por tarea, cada una de ellas es calificada por debajo de la mitad del continuo (1 muy malo y 10 como muy bueno). En términos relativos, todas las tareas reciben una calificación idéntica (mediana=4) que se encuentra al mismo nivel que la calificación de las mismas tareas a nivel nacional.

Agrupados en intervalos las tareas peor evaluadas son “la forma en que se han pronunciado sobre los problemas del país” (63.8%), “la forma cómo afronta los problemas de las regiones”, “la forma en que se relacionó con el Poder Ejecutivo” (el 61.1% lo calificó como “muy malo o malo”) y “la forma cómo afronta los problemas de las regiones” (el 60.5% lo calificó como “muy mala o mala). Ninguna tarea fue calificada positivamente por más del 2% de los encuestados.

Gráfico 9: Evaluación del Congreso por temática

3.5 Lo que recomiendan los ciudadanos para mejorar el Congreso

Con respecto a lo que los ciudadanos recomiendan que se realice para mejorar la función del Congreso, el 35.9% sugiere que se eleve la calidad de los requisitos para los postulantes. Otras dos respuestas mayoritarias tienen que ver con la reducción del número de parlamentarios (24.6%) y con el cambio en la forma de elección (18.0%). Los resultados en Ancash son similares a la opinión del agregado nacional (33.6% recomienda poner más requisitos, el 23.8% cambiar la forma de elección, y el 17.1% disminuir en número de congresistas). Otro tipo de recomendaciones no tienen gran impacto entre los encuestados, aunque un 13.3% no sabe o responde sobre el tema.

Tabla 3: Qué debe hacer el Congreso para que mejore