El concepto de lo político

El concepto del Estado supone el de lo político. De acuerdo con el uso actual del término, el Estado es el status político de un pueblo organizado en el interior de unas fronteras territoriales… Lo político tiene que hallarse en una serie de distinciones propias últimas a las cuales pueda reconducirse todo cuanto sea acción política en un sentido específico.

Carl Schmitt defino lo político a partir de su crítica del estado liberal construidas sobre la base de las teorías contractualistas e iusnaturalistas, así como a la experiencia de la constitución de Weimar.

Para Schmitt lo político es definido como una relación dicotómica (amigo—enemigo) donde los matices entre ambos extremos, simplemente no existen.  Es sobre la base de esa relación que, para el autor lo político es llanamente el desarrollo de la relación dicotómica agonal o conflictiva de la política en el espacio público. Relación dicotómica agonal entre amigo-enemigo.

«El Estado representa un determinado modo de estar de un pueblo, esto es el modo que contiene en el caso decisivo la pauta concluyente y por esa razón, frente a los diversos status individuales y colectivos teóricamente posibles, él es el status por antonomasia». (Schmitt, 2014, pág. 1)

«Casi siempre lo «político» suele equipararse de un modo u otro con lo «estatal», o al menos se lo suele referir al Estado».  (Schmitt, 2014, pág. 1)

«Pues lo político tiene sus propios criterios, y éstos operan de una manera muy peculiar en relación con los diversos dominios más o menos independientes del pensar y el hacer humano, en particular por referencia a lo moral, lo estético y lo económico».  (Schmitt, 2014, pág. 2)

«La distinción política específica, aquella a la que pueden reconducirse todas las acciones y motivos políticos, es la distinción de amigo y enemigo». (Schmitt, 2014, pág. 2)

«El enemigo político no necesita ser moralmente malo, ni estéticamente feo, no hace falta que se erija en competidor económico, e incluso puede tener sus ventajas hacer negocios con él». (Schmitt, 2014, pág. 2)

«…no se puede negar razonablemente es que los pueblos se agrupan como amigo y enemigos, y que esta oposición sigue estando en vigor, y está dada como posibilidad real, para todo pueblo que exista políticamente». (Schmitt, 2014, pág. 2)

«…todos los conceptos, ideas y palabras poseen un sentido polémico; se formulan con vistas a un antagonismo concreto, están vinculados a una situación concreta cuya consecuencia última es una agrupación según amigos y enemigos, (que se manifiestan en guerra o revolución), y se convierten en abstracciones vacías y fantasmales en cuanto pierde vigencia esta situación.

«Palabras como estado, república; sociedad, clase, o también soberanía, estado de derecho, absolutismo, dictadura, plan, estado neutral, estado total, etc., resultan incomprensibles si no se sabe a quién en concreto se trata en cada caso de afectar, de combatir, negar y refutar con tales términos». (Schmitt, 2014, págs. 4-5)

«El carácter polémico domina sobre todo el uso del propio término «político», ya sea que se moteje al adversario de «apolítico» (en el sentido de estar fuera del mundo, de no tener acceso a lo concreto), ya que se lo pretenda a la inversa descalificar y denunciar como «político», con el fin de mostrarse uno mismo por encima de él en su calidad de «apolítico» (en el sentido de puramente objetivo, puramente científico, puramente moral, puramente jurídico, puramente estético, puramente económico, o en virtud de cualquier otra de estas purezas polémicas)». (Schmitt, 2014, pág. 5)

Tipo de documento: Artículo

5/5 - 10 votos