El ciclo revolucionario liberal

El profesor Jacques Godechot ensaya en su obra  "Las revoluciones" una nueva teoría de la revolución partiendo de su estudio de la Revolución Francesa. Sostiene que no se puede hablar y describir aisladamente este proceso, sino lo que es propio describirlo como parte de "El ciclo revolucionario liberal".

En el aspecto espiritual, la Iglesia Católica gozaba de la atribución de interpretar la biblia y ante sí, se había atribuido el uso exclusivo de la biblia. Esto era favorecido por el bajo nivel cultural de la población europea; los conocimientos impartidos a la mayoría de los ciudadanos europeos se basaba en la religión, la fuente de cultura era la biblia.

Este molde cultural se hace trizas cuando surge el Renacimiento, esta manifestación cultural no hubiera sido posible sin el contacto de la cultura medioeval con la cultura árabe. Las Cruzadas además de una intención religiosa, tenía también un interés económico, este era el recuperar el Mar Mediterráneo que estaba bajo el control de los árabes.

Las Cruzadas tenían un interés religioso, pero tenían también un evidente interés económico. Con ello Europa logró recuperar las bibliotecas perdidas en oriente, con esto comienzan a surgir los hombres llamados los hum­anistas que traducen las obras.

Así por ejemplo Santo Tomas conoció a Aristóteles por la traducción de su profesor, los humanistas cotejaron la biblia europea con las encontradas en Bizancio, encontrándose falsifica­ciones y contradicciones en los evangelios.

En el siglo XV aparece en Inglaterra Jhon W. F    quien proclamó la idea de que cada creyente debiera interpretar la biblia, y que la Iglesia Católica tergiversaba su estructura y función ya que se ha convertido en un Estado poderoso que corona y destrona Reyes, es decir se ha convertido en un poder mundano.

En el siglo XVI, Hans Huss tradujo la biblia al checo, le enseñó al pueblo que no puede haber alguien que descifre la biblia, y que cada uno debía interpre­tar la biblia a su sabio entendimiento. Fue preso y condenado a muerto después de librarse una guerra civil entre opositores y partidarios de Huss. Lo importante y rescatable de todo esto es que se prendió la idea del libre pensamiento en cuestiones religiosas.

Martín Lutero: Dominaba la Iglesia Católica el Papa Julio II, primado pagano y muy contagiado del espíritu humanista. Protector de Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci. A este Papa se le ocurrió mediante una Bula Papal vender indulgencias (perdones) por los pecados, cosa que sucedió y que los sacerdotes se encargaron de vender como cualquier mercancía.

Ante este hecho, en la iglesia de Wittenberg en la que era sacerdote Martin Lutero, colgó un letrero en la que escribió 95 objeciones a la Iglesia católica. El Papa le ordenó retractarse, cosa que Lutero no aceptó, desatándose el conflicto entre el Papa y Lutero.

Las ideas de Lutero se propagaron en toda Europa, esto se explica por razones de orden económico. En el tiempo en que se desató la orden de captura y detención de Lutero, éste se reunía constantemente con los nuevos ricos (burgueses) que le ofrecieron su apoyo.

Durante ese tiempo la Iglesia tenía poder sobre las tierras europeas, los burgueses querían cambiar el uso de las tierras, además de dedicarse al comercio con el exterior. Lutero desde el primer momento proclamó que era irracional que el poder espiritual tenga poder terrenal.

La Reforma Protestante es una forma de conciencia política disfrazada. Era necesario poner las tierras en función de la producción y no del sustento de poder de la Iglesia Católica.

Era evidente que el enunciado de Lutero acerca de la tenencia de las tierras por parte de la iglesia era utilizado por los nuevos ricos (burgueses) con el fin de apropiarse de las tierras de la iglesia. Había pues un disfraz espiritual sobre objetivos materiales concretos, que consciente o no, Lutero apoyó y que la burguesía respaldó.

Max Weber en su obra «La ética protestante y el espíritu del capitalismo” llega a la conclusión de que fue necesario que apareciera la nueva ética protestante, la ética de Lutero, ética en la que se permitía qué, el que tenía capital podía cobrar intereses por prestarlo y que Dios veía con buenos ojos que sus hijos hagan y creen propiedad como extensión de su individualidad. Desde esa perspectiva, también se fue forjando el ciclo revolucionario liberal.

Recordar que los teólogos y la Iglesia católica condenaban la usura y el cobro de intereses y moras por el préstamo de dinero.

Calvino el Continuador: Él es hacedor de la reforma en Suiza, es un hombre de inteligencia superior a Lutero. Calvino crea otra forma de hombre moderno, tan propicio para el capitalismo, es decir, de él surgen los Presbiterianos y los puritanos. El hombre luterano ama la buena mesa, el buen vino. El calvinista es el hombre ascético, frugal, ahorrativo al extremo.

Calvino fue quien impuso la dictadura totalitaria más fuerte de la historia, fue en Ginebra y duró diez años. Entre otras cosas prohibió los bailes, las reuniones sociales mayores de veinte personas, la libertad de expresión, impuso límites a la circulación vial.

Esta forma de rigor tiene que ver con la forma primitiva de acumulación de capital. Se formó un burgués parco, ahorrativo, frugal, trabajador intensivo, es decir la vida de cualquier presbiteriano.

Calvino enseñó que el destino del hombre está predestinado. Unos predestinados a la salvación y otros al castigo, por más que se comporte adecuadamente, es una doctrina cruel.

En Inglaterra se crea la Iglesia Anglicana por interés del Rey Enrique VIII, el rey rompe con la iglesia católica por no otorgarle el divorcio que él pedía, pero en sí, todos estos procesos buscaban despojar a la iglesia católica como del poder político y económico, ya que controlaba a los reyes, con el derecho de nombrarlos o no.

La Revolución Agrícola: En el siglo XIII se sucede una revolución técnica en la agricultura en Euro­pa. Se aprendió a diversificar los cultivos y se perfeccionaron los instrumentos de labranza. Este proceso trajo como consecuencia el incremento de la productividad en un 50 %, así como un aumento de la población, lo que ejerció presión sobre la producción agrícola.

Se tiene que borrar la imagen común y falsa de que el Renacimiento se dio en sucesión de ciudades específicas. La verdad es que las ciudades italianas son puntos pequeños en relación a toda Europa.

Es decir que con este motivo nacen algunas cuantas urbes modernas, pero el resto de Europa se sigue manifestando el feudalismo. Solamente a partir del siglo XVII el feudalismo empieza a entrar en un estado de crisis y es derrotado finalmente con la Revolución Francesa.

El renacimiento sólo afecta a pequeñas áreas geográficas, en ellas se va gestando la burguesía con la actividad económica del comercio. En el resto de Europa sigue vigente el pensamiento feudal, que en el ámbito económico se pensaba que la tierra era la única fuente de riqueza.

El proceso entre la Alta Edad Media y la baja Edad Media consiste que fenómenos sucedidos en esas pequeñas urbes se extendieron paulatinamente a toda Europa (Holanda Siglo XV) por lo que los labradores de entonces, dividían sus labores entre la artesanía y la labranza de la tierra.

Finalmente el mercantilismo no es parte del capitalismo, ya que en el primero no existía el trabajo asalariado, el dinero no es una mercancía. El capitalismo convierte al trabajo en una mercancía