Antropología Política

La antropología Política es una especialización de la Antropología General que se desarrolla tardíamente como una reacción empírica contra la filosofía social y el estudio deductivo de la política. Esta disciplina tiene por objeto estudiar la comprensión de la estructura y la dinámica del poder en aquellas sociedades con instituciones sociales simples. En otros términos, estudia el funcionamiento de los sistemas políticos en las sociedades consideradas arcaicas. Como la Ciencia Política la Antropología Política es una ciencia social, pero se diferencia de la primera porque estudia científicamente las estructuras, procesos y representaciones políticas en sociedades no históricas o pre—históricas.

Según George Balandier, la Antropología Política trata los siguientes temas:

  1. Una determinación de lo político que no vincula este último ni a las únicas sociedades llamadas históricas ni a la existencia de un aparato estatal.
  2. Una aclaración de los procesos de formación y de transformación de los sistemas políticos al amparo de una investigación paralela a la del historiador; si se evita generalmente la confusión de lo “primitivo” y de lo “primero”, el examen de los testimonios que nos remontan a la época de los comienzos (de “la verdadera juventud del mundo”, según la formula de Rousseau), o que dan cuenta de las transiciones, siguen siendo privilegio de unos pocos.
  3. Un estudio comparativo, aprehendido las diferentes expresiones de la realidad política, no ya dentro de los límites de una historia particular —la de Europa— sino toda su extensión histórica y geográfica. En este sentido la Antropología Política quiere ser una antropología en todo el sentido del término. De este modo contribuye a reducir el “provincialismo” de los politólogos denunciado, por Raymond Aron y a construir “la historia mundial del pensamiento político” deseada por C. N. Parkinson. (1)

También la Antropología Política se ocupa por estudiar la relación que hay entre el parentesco y el poder. En este sentido se ha podido comprobar los vínculos entre el sistema de parentesco y el sistema político en cuanto expresión del ejercicio del poder. Para comprender estos vínculos estudia la organización por linajes y su desarrollo en un espacio específico que ha permitido destacar la existencia de relaciones políticas que se expresan a través de la descendencia, más allá del marco de las relaciones de parentesco.

Por otro lado, se ocupa de las relaciones de poder en una sociedad segmentaria. Aquí ya no se trata de estudiar cual es la dinámica y la distribución del poder, su organización y ejercicio en sociedades de parentesco, sino en aquellas organizaciones por segmentos; es decir, en organizaciones más complejas.

Eisenstadt, ha buscado explicaciones para comprender las relaciones políticas de lo que él llama “sistemas políticos primitivos”. Para este autor habría una evolución que se inicia con el sistema de parentesco, luego continúa con el sistema de descendencia y finalmente con la alianza de manifestaciones grupales cuya práctica es realmente política. Para comprender esta evolución distingue seis tipos:

  • LA BANDA: Concebida como la forma más sencilla de organización social y política. Un ejemplo de estos grupos se encuentra en las tribus australianas, de pigmeos y en ciertas tribus amerindias.
  • LA TRIBU SEGMENTARIA: Predomina el criterio de linaje, ello quiere decir, que las funciones y los roles están vinculados al linaje, el poder se concibe como algo más ritual que político y la competencia por el mismo se manifiesta al interior del linaje o entre las autoridades del clan.
  • LA TRIBU SEGMENTARIA NO PARTICULARISTA: En este nivel la vida política ya se desvincula del parentesco y la descendencia; los atributos de los cargos y de las funciones políticas están caracterizadas por el lazo con un territorio, la pertenencia a una categoría de edad o a un regimiento, y a la relación con los rituales principales; por otro lado, hay una mayor manifestación en torno a la competencia para el acceso de los cargos políticos y la disputa, “conflicto” para ocupar éstos cargos. La lucha por el control del poder al interior de la tribu se hace más fluida.
  • LA TRIBU CON ASOCIACIONES: En esta forma de organización primaria, los cargos políticos que ocupan los individuos y las diversas asociaciones que la caracterizan están más repartidas. Las relaciones políticas acontecen en una territorialidad, existen grupos que realizan funciones complementarias, sin que se limiten las tensiones, lo que implica que la rivalidad entre los grupos es latente. Las sociedades indias (Hopi, Zuni y Kiowa) pertenecen a esta categoría.
  • LA TRIBU CON ESTRATIFICACIÓN RITUAL: En estas tribus ya hay una jerarquía definida que se expresa en un campo simbólico ritual. Hay una asimetría que se manifiesta en relaciones de mando—obediencia entre dos grupos: aristócratas y hombres comunes. Entre estos grupos, la lucha por el poder se manifiesta en rivalidades para “ocupar posiciones políticas” tal como sucede entre los Awak que habitan los confines sudaneses y entre los abisinios (etíopes).
  • LA TRIBU CON ALDEAS AUTÓNOMAS: El fundamento organizacional es la aldea o barrio. En este contexto la práctica política se expresa en formas de competencia para ocupar los consejos aldeanos y las asociaciones, en donde los cargos por ocupar tienen que conquistarse. (2)

La Antropología Política, además de estudiar las relaciones políticas en las sociedades segmentarias y patriarcales, trata sobre los vínculos que existen entre la estratificación social, el poder y la sacralización del poder que son evidentes en toda sociedad de organización primaria. También trata sobre las sociedades “sin estado” y sobre el origen del Estado. Se ocupa del mito como mecanismo racional para justificar un orden segmentario, patriarcal, tribal o clásico. El mito es un elemento aglutinante de las relaciones mando—obediencia, que se constituye en el sistema de creencia básico para asegurar la estabilidad de un orden político. El Tabú, lo prohibido y la identificación de la autoridad con el sistema de creencias, que llamamos mito, es el elemento fundamental que asegura una organización rudimentaria.

El poder en cuanto expresión socio—política se sustenta en el mito, y su estabilidad radicará según el grado de consistencia de ese mito, en cuanto su sociabilidad. Lo que significa que, mientras más estabilizado e internalizado esté el sistema de creencias básicas, el grupo que controla el poder tendrá mayor vigencia y permanencia.

Desarrollo Histórico

La Antropología Política ha pasado por tres etapas en su desarrollo histórico:

  •  Periodo Clásico.
  • Periodo Decimonónico.
  • Antropología Política Actual.

Periodo Clásico:

Consiste en las primeras observaciones antropológicas que incluso, según Clukman, puede remontarse a los escritos de Aristóteles, cuando el filósofo griego intenta comprender las diferentes costumbres de los pueblos griegos, cuando estudia las degradaciones de los gobiernos y en su esfuerzo por descubrir las causas que determinan las “leyes de la política”. Sin embargo, y pese a que lo indicado por Clukman es un antecedente remoto, nos parece que ya en la “Historia” de Herodoto hay antecedentes. El historiador analiza las costumbres no sólo de los diversos pueblos griegos, sino de otras culturas que observó. Egipto, Etiopía, Libia, etc. Herodoto basándose en una serie de datos compara las diversas formas de vida de estos pueblos y sus diferencias con aquella de los griegos. Descubre que dichos pueblos, como los griegos, tienen sus dioses, sus gobiernos, su arte y otras creaciones que le son propias.

Otros estudiosos, Pocock, por ejemplo, indican que el precursor más ligado a la Antropología Política fue Francisco Bacon, porque confirió status relativo a sociedades “diferentes” o “salvajes” como se les denominaba en aquella época. También se afirma que otro de los precursores fue Montesquieu. El autor del “Espíritu de las Leyes”, levanta un inventario de los diversos tipos de sociedades políticas con el objetivo de establecer clasificaciones y comparaciones que permitieran comprender el funcionamiento de sus instituciones. Finalmente hay quienes ven en Rousseau con su teoría del “buen salvaje” y del “contrato social” y su importante obra “Discurso sobre la Desigualdad” al verdadero creador de la Antropología Política.

Periodo Decimonónico:

Fue en el siglo XIX en donde se desarrollaron los primeros estudios antropológicos que se ocuparon en rigor de las instituciones y la dinámica política en las sociedades simples, aunque estos estudios de Antropología Política se hicieron de manera indirecta y en el contexto de un enfoque global. Fueron Henry Maine (Acian Law 1861) y L.H. Morgan (Anciant Society 1887) los precursores de este periodo.
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