Zapato viejo

Tengo unos zapatos viejos y no los quiero tirar, aunque tienen agujeros, los aprecio de verdad, ellos son mi historia, mi pena y mi gloria, son mi personalidad, donde quiera que los llevo, llaman mucho la atención, quizá porque algunos dedos se me salen de emoción y andan por banquetas ya sin agujetas, les gusta salir al sol. Zapatos viejos que hermoso par, zapatos viejos que a todo dar, que a todo dar. En broncas y reventones sí que me han quedado mal, pues con tantos pisotones, es difícil caminar, los tiro y me enojo, luego los recojo, no los puedo abandonar. Zapatos viejos que hermoso par, zapatos viejos, que a todo dar, que a todo dar. Dicen que tenga vergüenza, que los debería cambiar, que hasta dinero me prestan, con tal de verme otro par, pero yo los quiero, son mis compañeros, no los puedo abandonar. Zapatos viejos que hermoso par, zapatos viejos que a todo dar, que a todo dar.

Zapato viejo
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