Cual prisionera perpetua, en contratada al fracaso, y creyendo en tus promesas de amor, yo te refugie en mis brazos. Recuerdo que al encontrarte, llorabas desesperada, el dolor y la amargura, mujer, de tu vida fracasada, y hoy que tienes otra vida, ya te sientes liberada, termino la pesadilla, mujer, de tu vida fracasada, no cumples con tus promesas de amor, de aquello, no queda nada, y olvidastes el carcelero, mujer, que preparo tu escapada. Más no te guardo rencor, pues fui muy feliz contigo, solo, solo me queda el dolor, que no lo fuistes conmigo, y si en caso he sido en tí, un trampolín de piscina, espero haberte servido mujer, y que sea feliz tu vida, espero haberte servido mujer, y que sea feliz tu vida.
Publicidad
democracia, estrategia, elecciones, política, ciudadanía, organismos autónomos, expedientes judiciales, video, música, incidencia política, economía, constituciones, miguel grau, representación política, encuestas, marketing político, libros, gestión pública, gobernabilidad, parlamento, salsa, rock, baladas, marinera, criollismo, ciencia política
Publicidad







































