No se culpe al mensajero

Los medios informativos pintan un cuadro exótico y desalentador. Informan a sus espectadores y lectores que las cosas están hechas un lío. Aumenta la violencia, la moralidad decae. Delincuencia, terrorismo, drogas y enfermedad. Destrucción ecológica, calentamiento del planeta, aire contaminado, agua peligrosa… Buscar chivos expiatorios es una actividad tradicional. Prácticamente no hay grupo, religión, gobierno o sistema económico que no haya sido estigmatizado, en una u otra ocasión, como fuerza maligna inspiradora de los crímenes, las locuras y las desventuras del género humano.
Editorial: Revista Facetas
Tipo de documento: Artículo

No se culpe al mensajero
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