Mercedes Cabanillas NO debe renunciar

Salvo el Partido Aprista Peruano, los demás sectores políticos han pedido la renuncia de la Ministra del Interior, luego de los luctuosos sucesos ocurridos en Bagua el día 5 de junio de 2009.  Sostengo que Mercedes Cabanillas NO debe renunciar al cargo, sino más bien dar explicaciones al país de lo sucedido en Bagua. Renunciar ahora, sin dar cuenta de sus actos y decisiones, sería la forma más fácil de eludir su responsabilidad política como Ministra del Interior.

Por ello, la interpelación del próximo miércoles 24 de junio de 2009, será la oportunidad para que de las explicaciones del caso sobre las decisiones que se tomaron, la información que se poseía, las acciones que se tomaron antes, durante y después de la operación, así como, si los objetivos propuestos por el planeamiento de la Policía Nacional del Perú fueron logrados.

Cabanillas ha hecho varias afirmaciones en calidad de hipótesis para “explicar” lo sucedido en Bagua. En la Interpelación deberá mostrar las pruebas, los documentos, en suma, la información que indique claramente, que sus explicaciones, tanto en la Comisión de Defensa como en los diversos medios de comunicación tienen la consistencia debida.

Las afirmaciones: Sólo para que quede en nuestra memoria las afirmaciones de la Ministra y de algunos generales, aquí un resumen:

Este operativo no requiere la aprobación de la ministra del sector, sólo se le informó.

La decisión de ejecutar el operativo en Bagua lo decidió el comando policial. Desmiente las dos afirmaciones anteriores que se lee en una entrevista que le hace el diario La República en el programa de cable La Hora N del 15.06.2009, en donde se escucha: Jaime de Althaus dice: “…pero esta operación en particular la tuvo que haber aprobado” Cabanillas responde: “Pero por supuesto, no solamente yo, la decisión…”

En Bagua ha sucedido una emboscada.

Quien menos responsabilidad tiene son los ministros Cabanillas y Simons.

La operación fue policial, no policial–Militar.

El responsable operativo de la operación es el General PNP Javier Uribe.

Infiltrados extranjeros están complotando contra el Perú.

Partidos antidemocráticos azuzaron a los nativos para actuar de manera violenta.

No se tenía el dato preciso que los protestantes estaban armados.

La policía estaba en la zona hace mucho tiempo (Corral Quemado)

Los nativos estaban violentados por la manipulación de AIDECEP y Pizango que les han hecho creer que sus tierras han sido vendidas y que se iban a quedar sin agua porque ha sido privatizado.

El gran responsable es Pizango quien estaba denunciado desde el 15 de mayo.

Intolerancia de los nativos para llegar a un acuerdo mediante el diálogo que se gestó en la PCM y el Congreso.

El General Vidaurre, afirmó que el día del operativo la Policía no se acercó a los protestantes para indicarles que se haría un operativo de despeje, sino que, se inició con el lanzamiento de gases lacrimógenos desde un helicóptero.

58 policías debían tomar una colina en la curva del diablo para tener control de la zona, de ellos 8 son emboscados por los nativos, les quitan las armas, matan a las policías y disparan al helicóptero.

El Mayor Bazán encabezaba la toma de la colina. 10 efectivo a la cabeza de Bazán se adelantó, rompiendo el agrupamiento policial, fueron emboscados y allí se desencadenó la violencia. [1]

Luego que, la policía es atacada, ésta hace uso de sus armas para defenderse.

El contingente policial lo conformaban aproximadamente 700 hombres.

  • El partido nacionalista ha tenido que ver en la revuelta, pues las congresistas Huancahuari y Canjahuanca han apoyado a Pizango.
  • No hay desaparecidos, ni quemados entre los nativos.
  • El responsable de las muertes es Pizango.

Cosas que no están claras en el parte policial: ¿Cuál era el objetivo de la operación policial?, evidentemente despejar la vía Fernando Belaunde Terry que estaba bloqueada. ¿El objetivo se cumplió?, No se cumplió puesto que luego del enfrentamiento la vía fue nuevamente bloqueada. Desde tal perspectiva, el operativo policial, fue un acto fallido, por lo que hay responsabilidad operativa —por parte del comando policial en la zona— como política que le alcanza a la Ministra.

¿Es posible ejecutar una acción de esa envergadura sin la autorización del responsable político del sector? He consultado con un grupo de ex oficiales generales de la Policía Nacional del Perú, y me han contestado, la Policía no interviene si no hay una orden directa del responsable político del sector a través del responsable operativo de la operación policial.

¿La Policía logró identificar a los cabecillas “operativos” de la acción? ¿Por qué no se bloqueó el suministro de alimentos, medicinas y agua que sustentaba la presencia de los protestantes en la zona? ¿Cómo 700 policías podían enfrentar a 3000 nativos? ¿Cuál era la capacidad disuasiva de la Policía? ¿Qué modelo estratégico se empleó? ¿Qué tipo de armas y cuál era la preparación militar de los protestantes? Estas y otras preguntas más deberán ser respondidas por quienes planificaron la operación, puesto que, ayudaba a tener claro el escenario en dónde se iba a operar y decidir de ese modo, qué acciones se tomarían.

La Policía antes de proceder a usar la fuerza, hace siempre un último llamado a los protestantes para que se dispersen; según la propia versión de los generales de la Policía indica que se inició la operación sin el ultimátum a la población reunida.  Está claro que se quiso utilizar el factor sorpresa, iniciando el operativo lanzando bombas lacrimógenas desde el aíre y tomar la colina que daba el control de la zona.

Cabanillas versus Cabanillas: Todos recordamos el llamado Andayhualazo que protagonizara Antauro Humala, hecho de violencia sucedido durante el mandato de Alejandro Toledo que le costo la vida a varios policías. Pues bien, en ese entonces, Mercedes Cabanillas era parlamentaria de oposición y escribió un artículo titulado Las lecciones de Andahuaylas, el mismo que lo podemos encontrar en http://www.apra.org.pe/uploaded/dir_nac_politica/las_lecciones.pdf.

En dicho artículo exige que las responsabilidades políticas deben ser asumidas por los que estaban en el gobierno y dijo sobre el entonces ministro del Interior, Javier Reátegui “su incompetencia es indignante” y algo más fuerte aún, sentencio: “Él no apretó el gatillo contra los policías, pero sí los envió a una muerte segura”. En otras palabras, dijo lo que hoy la oposición dice del gobierno aprista, que sus “manos están manchadas de sangre”, tal como lo han afirmado Ollanta Humala, Alejandro Toledo entre otros políticos.

Así se hace política en el Perú, esa es la calidad de los liderazgos que tiene nuestro —y no este— país.

[1] Afirmación hecha en Canal N, el 12 de junio de 2009, por el jefe de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES), Luis Muruguza, y el jefe de la Dirección Territorial Policial en San Martín y Bagua, Javier Uribe.

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