Medios de comunicación, información política: Conclusiones

En dos artículos, los medios de comunicación como fuente de información política (ver) e Intensidad de la exposición a medios de comunicación (ver) discutimos sobre los medios de comunicación como fuente de información política. A continuación, sobre la base de dichos artículos, les presento, las conclusiones a dichas discusiones.

Medios de comunicación

  1. Los medios de comunicación en general y particularmente la te­levisión pueden sugerirnos en qué pensar y crearnos por eso un marco de atención informativo.
  2. La pregunta que resulta es ¿Dónde han obtenido la información? ¿Cuáles han sido las fuentes informativas o materias primas para que los medios traten tal o cual tema? Es pues indiscutible que el gobierno, la oposición, los grupos de presión y los ciudadanos tienen su propia agenda y que los medios transmiten selectiva­mente. Los medios no poseen la capacidad de crear información por sí mismos, sino sólo procesan y distribuyen información.
  3. La información que nos llega a través de los medios de comuni­cación representa la resolución de conflictos entre numerosas presiones tecnológicas, económicas y políticas, y el contenido de los medios, es el compromiso operativo que emerge de la inte­racción de esas tres esferas de influencia.
  4. Los medios de comunicación gracias a su función informativa, asumen cierta cuota de poder político y los convierten en un gremio muy poderoso en cualquier sistema político y por ende en un poderoso grupo de presión. Gobierno y medios son poderes que se contrapesan, en un marco digamos informal, por estar fuera del orden institucional y constitucional.
  5. Esta función informativa se expresa en la capacidad de filtrar la información política amplificándola o suprimiéndola, en procurar­nos un foco de atención selectiva y en desinformar y subinformar por simplificación.
  6. No existe evidencia que nos demuestre que los medios nos di­gan cómo pensar. Las pruebas en contrario sí existen, como las elecciones generales de 1990 o las municipales de 1993. En am­bos casos los principales medios apostaron por un candidato y perdieron la elección, pues como es evidente no sólo los medios juegan su papel en el proceso político, sino —y aquí lo descui­dado— las personas no vivimos aisladas viendo televisión, a pe­sar de que éste medio limita seriamente las interacciones cara a cara, indudablemente estas existen y podemos intercambiar apreciaciones de diversa índole, incluso de cuestiones políticas.

Importancia e imparcialidad de los medios

  1. El medio de información política más importante es la televisión concentrando el 61,0 por ciento de los casos, seguido de lejos por los demás medios que en el mejor de los casos concentra el 17,0 por ciento de las preferencias y en el peor el 2,0 por ciento.
  2. Para la mayoría de los encuestados la televisión también es con­siderada como el medio que proporciona información política más imparcial en el 69,5 por ciento de los casos y los diarios son con­siderados como el medio que proporciona la información menos confiable en 60,4 por ciento. Podría explicarse debido a que la mayoría de las personas al exponerse principalmente a la televi­sión comercial, se le otorgue por añadidura un mayor grado de imparcialidad.
  3. La diferencia está entre los que tienen una exposición muy alta, pues si las tendencias se mantienen, las proporciones se reducen en detrimento de la televisión y un incremento para los diarios. Aquellas personas quienes tienen posibilidad de exponerse a más medios de comunicación pueden darse cuenta que cada medio ofrece una visión o interpretación distinta sobre un mismo su­ceso.

Influyentes e imparcialidad de los medios de comunicación

  1. La principal fuerza influyente sobre los medios de comunicación es el gobierno seguida de los ciudadanos, la oposición y las Fuer­zas Armadas; sin embargo, un 20,3 por ciento de los entrevista­dos no manifestó su opinión o dijo no saber sobre el asunto.
  2. El porcentaje de los que no saben se reduce entre el rango de edad de 40 a 70 años y el orden de los influyentes varía pues la oposición sube al segundo lugar y las Fuerzas Armadas suben al 8,0 por ciento en el segmento cuando no llegó al 1,0 por ciento en el caso anterior.
  3. Entender que los ciudadanos son influyentes podría deberse a que los medios de comunicación regularmente acogen denuncias y casos propuestos por personas comunes y corrientes que sin ostentar cargo o rango, ponen sobre el tapete asuntos que inte­resan a la opinión pública. En tal sentido, nos vemos reflejados en los medios y sabemos que cuando las entidades públicas o las empresas cometen abusos contra nuestros derechos, podemos recurrir a los medios para iniciar una discusión sobre el asunto y muchas veces lograr resultados favorables.
  4. Las influencias de los gremios empresariales, no se manifiesta tan directa y abiertamente pues las influencias privadas no son tan manifiestas, por ser más sutiles y por ello, es posible que los ciudadanos no lo consideren importante si lo comparan con lo que hace el gobierno.
  5. Las diferencias entre el indicador general y los que están más expuestos a medios se debería a que una mayor exposición pon­dría en evidencia las sutiles o directas formas de influencia esta­tal de la oposición y las Fuerzas Armadas.
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