Las campañas electorales

Cada cinco o cuatro años en el caso de las elecciones Presidenciales y Municipales (*) respectivamente los ciudadanos de nuestro país concurren a las urnas para elegir a sus nuevos representantes políticos, sean estos el Presidente de la República, Congresistas, Alcaldes o Regidores.

Esta elección puede producirse dentro de los sistemas democráticos, siendo una de sus principales características, o como parte de un proceso de transición a la democracia o aún solo como un intento por encubrir una falsa democracia, aquí estamos hablando de intentos fraudulentos que pueden ser promovidos por sectores gobiernistas contra los otros candidatos y aún llegar al extremo de constituirse en el único candidato de dicha elección, cualquiera sea el caso esta elección es consecuencia de un proceso electoral, es decir de un espacio determinado en el tiempo en el cual se convocan a elecciones, se ponen en marcha las campañas electorales por parte de los candidatos, se lleva a cabo el sufragio electoral para culminar con la toma del cargo por las nuevas autoridades políticas.

Pero este hecho político que provoca tantas pasiones, luchas y controversias y marca el avance o retroceso de los pueblos, es poco comprendido en realidad y menos aún analizado desde una perspectiva científica, la mayoría de las veces no se sale de lo anecdótico en los comentarios que se hacen sobre su evolución o de los aspectos legales y normativos que fijan las reglas de juego, derecho electoral, pero el proceso electoral es mucho más que eso, es un período de tiempo en el cual se enfrentan diferentes posiciones con el fin de alcanzar el poder o de mantenerlo, y en donde la población es el máximo jurado cuando las elecciones son limpias, pues son ellos quienes a través de su voto determinan quien o quienes deben ocupar los cargos políticos dentro del sistema.

Dentro de este proceso un aspecto de él que llama poderosamente nuestra atención es precisamente la campaña electoral, que al igual que el poder, la libertad o la fe toda podemos sentirla y percibirla, pero son pocos quienes podrían definirla de manera completa.

¿Qué son las campañas electorales?

Entonces, creo que debemos partir por intentar una definición, revisando la bibliografía existente sobre el tema encontramos que desde una perspectiva empírica existen dos formas, no contrapuestas por cierto, de aproximarse al problema de definir las campañas electorales; la primera es un enfoque psicológico por el cual una campaña electoral es entendida como un intento de un grupo de candidatos por persuadir y convencer a sus electores que son la mejor opción, mientras que el segundo enfoque incide en el proceso de la comunicación política, señalando a las campañas como procesos comunicatorios a través de los cuales los candidatos buscan que enviar mensajes a sus electores y recibir de estos su aceptación a través del voto.

Ambos enfoques son correctos y complementarios, podemos decir así que una campaña electoral es un intento abierto o encubierto de parte de los candidatos por persuadir a un gran número de individuos para que voten por ellos llevándolo a cabo a través de un proceso de comunicación política.

Se trata pues de un proceso comunicativo generado por un acontecimiento político – el proceso electoral- que además de lo ya mencionado se materializa en un plan previsto, sea este implícito o explícito, para lograr unos objetivos previamente determinados y para cuyo logro se acude a la movilización y auxilio de todos los recursos estratégicos, tácticos y logísticos propios de esta actividad.

Podemos entonces concluir que una campaña electoral tiene tres componentes: el psicológico, el comunicativo y el estratégico, que en las modernas campañas electorales se expresa en el Marketing electoral convirtiéndose en una herramienta indispensable para poder ordenar, planificar y conducir una campaña exitosa.

Clasificación de las campañas electorales

Las campañas pueden clasificarse en función de los elementos que las integran y que pueden llegar a caracterizarlas, estas podrían ser:

  • Por el tipo de objetivos. – Evidentemente toda campaña persigue determinados objetivos, pero este no siempre significa ganar una elección, a veces una campaña sólo pretende mejorar la posición de los candidatos o conservar dicha posición y, aún evitar la disminución de sus ventajas frente a los demás actores políticos, en tal sentido, los objetivos pueden ser variados.
  • Por la forma de comunicación. – Es decir, la forma que adopta el mensaje o imagen que se quiere comunicar, puede tratarse de una campaña abierta o encubierta, en ocasiones adoptará la apariencia de mensaje informativo, como relaciones públicas o de tipo comercial.
  • Por los medios que emplea. – Estos pueden venir determinados no solo por el tipo de objetivo que se busca sino por la disponibilidad presupuestaria, obligando a ciertos planteamientos específicos tanto en el contenido y la disposición de los elementos del mensaje como en el número de medios a emplearse.

Para Peter Radunski (del libro: Luchas electorales) los niveles de la campaña electoral son:

  • Las campañas en los medios de comunicación masiva;
  • Las campañas publicitarias;
  • Las campañas partidistas o de movilización.

Finalmente, una campaña electoral no es independiente de factores económicos, sociales, políticos, geográficos y partidarios que influyen en la organización y ejecución de la campaña, en tal sentido para comprender una campaña electoral es necesario también revisar estos factores, así como la planificación de una campaña que debe cubrir diferentes etapas que van desde el lanzamiento de las candidaturas hasta el día de las elecciones.

Como se observa, toda campaña electoral resulta compleja y quienes deseen tanto participar activamente en ellas como investigarlas deben tener en cuenta alguna o todos los puntos descritos aquí para poder realizar un mejor trabajo, ya sea en la conducción o el análisis de las mismas.
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