La Revolución Francesa

Introducción: Este es un escrito que realicé cuando llevé la asignatura de “Historia de las Revoluciones”. En este contexto elegí a la Revolución Francesa, por parecerme un proceso muy interesante, pero sobre todo con bastantes contrastes.

En lo estrictamente académico, no fue mi pretensión hacer una Historia de la Revolución Francesa, porque no soy un especialista. Lo que traté de hacer, es un recuento más o menos ordenados de los acontecimientos, más una explicación de algunos hechos que llamaron mi atención y que en los libros consultados fueron explicados desde la perspectiva distinta a la que intento plantear.

Espero que este trabajo sirva como texto de consulta básica, para los estudiantes, invocando que no se limiten a este trabajo, sino que busquen bibliografía especializada en las diferentes bibliotecas de la Universidad.

Este tema es complejo y apasionante, por lo que un trabajo de esta naturaleza no puede explicar con detalle todo el complejo proceso que significó la Revolución Francesa.

El Contexto Europeo Pre Revolucionario

La estructura social europea: Siguiendo a Godechot, en su obra: ” Las Revoluciones 1770   1799″ se puede establecer un panorama muy general de la estructura social europea, en la que encontraremos algunas diferencias importantes entre Europa occidental y Europa Oriental.

A fines del sigo XVIII la sociedad europea se caracterizaba por el debilitamiento constante del sistema social feudal. La burguesía en los Países Bajos, Inglaterra, Francia y otros se había encargado de debilitar las estructuras sociales, educativas y principalmente económica del sistema feudal, al controlar prácticamente toda la actividad económica y sometiendo económicamente a la nobleza europea.

El sector campesino tenía otra situación, si bien en algunos casos era propietario de la tierra que labraba, en otra era tendente libres de las tierras de los señores feudales, a cambio de una renta determinada.  Otros tenían menos suerte, ya que no contaban con las tierras, por lo que se dedicaban a bracear, es decir vendían su fuerza de trabajo en tiempos de cosecha, para lo cual se trasladaban de un lugar a otro.

A pesar de lo anteriormente expuesto, el régimen agrario no era igual en Europa Oriental; aquí todavía los campesinos estaban sometidos a la servidumbre, no eran ni por asomo propietarios de la tierra y, sobre todo, cómo en el tiempo del apogeo feudal, formaban parte de las tierras del señor feudal y eran vendidos conjuntamente con ellas, es decir, el señor feudal era dueño de la tierra y de los vasallos a su cargo, por lo que disponía como más le convenía. Tampoco en la Europa Oriental existía propiamente burguesía, ya que las ciudades eran escasas y poco pobladas, usadas como mercados a cargo de los judíos.

Es preciso señalar que, en el caso de Europa Occidental todavía la nobleza y la iglesia católica poseían conjuntamente el 30 o 40 % aproximadamente de las tierras, pero la mayoría de ellas estaban en alquiler a los campesinos.

El comercio había hecho de los Burgos o ciudades, zonas de gran movimiento comercial, ésta actividad hizo que la burguesía adquiriera cada vez más poder económico. Pero era necesario el poder político, para realmente tener el control total de Europa, además de descargarse de los abultados impuestos que estaban obligados a pagar, manteniendo a la iglesia y a la nobleza que aún gobernaban. Era pues necesario aspirar a gobernar y buscar la forma de conseguirlo.

Desde 1760 aproximadamente Europa era testigo de la Revolución Industrial, con ella el modo de producción es cambiado radicalmente, dejándose de lado definitivamente la producción artesanal y el sistema Verlag. Se dio paso a las máquinas automáticas de carbón y vapor. Todo este contexto social se enmarca dentro del cual se desarrollaría el primer y segundo ciclo revolucionario liberal burgués.

Los cambios demográficos: A partir de 1730 la población europea había experimentado oscilaciones rápidas y profundas, con curvas ascendentes y descendentes en los niveles de población.

Esto debido a las pestes, las guerras, la revolución agraria y a las altas tasas de fertilidad. Si en el año 1700 la población europea es estimada en 118 millones de habitantes, a finales del siglo XVIII la población europea había aumentado a 187 millones de habitantes.

En el caso específico de Francia, su población había pasado de 18 millones de habitantes en 1715, a 26 millones de habitantes en 1789. Las pirámides de las edades mostraban que: el 36 % de la población era menor de 20 años; el 40 % de la población entre 20 y 40 años; y el 24 % de la población era mayor de 40 años.

Esta enorme cantidad de población joven, trajo como consecuencia una excesiva demanda de empleo o exceso de oferta de mano de obra. El sistema económico francés no pudo satisfacer tales expectativas; por lo que era común ver en la Francia de entonces gente indigente que vivían de las limosnas y mendigando en las ciudades de aquel país.

Estructura y coyuntura económica: La zona de Europa Occidental era mucho más industrializada que Europa Oriental, a pesar de lo anterior a finales del siglo XVIII Europa Occidental era esencialmente rural.  La Revolución Industrial había llegado a los Países Bajos para luego pasar a Inglaterra, éste proceso modificó toda la estructura económica y social de Europa, en Inglaterra se expresó con más fuerza e importancia. Este adelanto es y fue decisivo en la relación de fuerzas entre los países europeos.

Inglaterra estaba 20 años adelantada del resto del continente, por lo que no es pura casualidad que éste país haya despojado del monopolio comercial y el control de los mares a Holanda, España y finalmente a Francia.

A Francia llega la maquina vapor en 1789, mientras que en Inglaterra existían 20 mil heladerías, Francia Poseía sólo 7 mil. La burguesía comerciante del continente estaba descontenta con sus iguales ingleses, por  acaparar o monopolizar el comercio marítimo; característica específica del mercantilismo; ellos pedían un Estado lo bastante fuerte para proteger sus intereses comerciales, de modo qué, al proteger el comercio se argumentaba que se defendía el comercio de la nación, es decir, los intereses de la burguesía comercial eran tomados como los intereses del país y del Estado, éste a su vez al mando del rey y  la nobleza daban la debida protección firmando acuerdos, colonizando territorios e imponiendo el monopolio comercial.

La coyuntura económica fue aceptable entre los años de 1730 1770. Este periodo tiene un comportamiento variable, ya que se sucedían curvas de acenso y descenso de la actividad productiva, aún manejable.

La situación económica cambia específicamente en Francia a partir de 1770 – 1800, la variación de los precios durante este periodo de manera oscilante, daban la sensación de inestabilidad económica, además los problemas climatológicos arruinaron la agricultura o se produjo un exceso que también dañó la economía de los campesinos. En conclusión, la inestabilidad económica, el alza de los precios, el aumento de los impuestos y el desequilibrio fiscal de los Estados dibujan la situación económica de Francia. 

Las Ideas de la Ilustración (filosofía e Ideología): Con el advenimiento de la era de la razón, es decir, con el Racionalismo surge un pensamiento filosófico estrictamente burgués. Descartes, Spinoza, entre otros son la expresión de una nueva concepción del mundo, del hombre y de la existencia humana. El racionalismo intenta romper con la tradición escolástica, aunque el intento aún era difícil (recordar la formación escolática de los filósofos).

La Revolución Francesa
Votar