La modernización del Poder Legislativo y la función de representación

El tema de la modernización de la gestión del Estado viene cobrando cada vez más importancia en el debate académico y en los niveles decisorios de la administración del Estado. Por un lado, la delegación a instancias supranacionales de aspectos del comercio internacional, de defensa de derechos humanos, de combate a delitos
como el narcotráfico, entre otros, son ejemplos de cómo el proceso de globalización obliga a repensar el rol y funciones del Estado actual. Además, los procesos de descentralización y la demanda de los gobiernos locales para tener mayor autonomía y un manejo de recursos y decisiones más autónomos, refuerza esa necesidad de
adecuación.

Este proceso alcanza naturalmente al Congreso de la República. Una reflexión profunda sobre lo que el país exige a la institución que detenta la Representación de la Nación, que tiene como responsabilidades las funciones de legislar, de efectuar el control político y fiscalizar a la Administración Pública, se concretó en el Plan
Estratégico del Congreso de la República 2002-2006 que, aprobado por el Pleno del Congreso, da el marco de acción a sus distintas instancias para el período anotado. Allí se detallan las diferentes líneas de acción para el mejor cumplimiento de sus funciones.

Probablemente sea la función de representación del Congreso sobre la que menos se ha escrito y la que menos mecanismos concretos para hacerla viable tiene. En la práctica, es la acción personal del congresista, recibiendo ciudadanos o visitando su circunscripción, la forma tradicional de atender la representación. Recientemente, la Audiencia Pública como instancia de información sobre proyectos de ley, de recepción de la opinión ciudadana y de aporte a la labor legislativa, se viene incrementando como una forma de fortalecerla.

El Congreso peruano puede legítimamente enorgullecerse de tener un liderazgo en el desarrollo de mecanismos de participación ciudadana orientados a fortalecer y mantener vigente la representación. El Sistema de Pedidos y el de Opiniones Legislativas de los ciudadanos funciona desde 1997, haciendo llegar los mismos a las distintas instancias del Congreso, registrando en forma transparente el ingreso y respuesta a los mismos.

Las Audiencias Públicas, adquieren importancia y sistematización a partir del 2001, que se realizan con motivo de la consulta sobre la Reforma Constitucional, sobre descentralización y sobre educación. Un nuevo desarrollo permite tener Audiencias Públicas Virtuales, pudiendo llevar a información y consultar a un mayor número de personas sin mayor costo.

La presencia institucional del Congreso en todo el país, antes con las Oficinas Desconcentradas de Participación Ciudadana, hoy en proceso de sustitución por una Red Nacional de Participación Ciudadana basada en apoyos y alianzas con la sociedad civil, es otra forma de viabilizar la participación de los ciudadanos, opinando, pidiendo, denunciando si fuere el caso, para hacer llegar su voz a sus representantes.

La participación supone ciudadanos informados y conscientes de derechos, obligaciones y del rol de las instituciones del Estado, en nuestro caso del Parlamento Nacional. Por eso, se desarrollan actividades informativas como el presente Boletín y de capacitación como los Cursos a Distancia, con más de 36,000 inscritos en los últimos cuatro años, para no citar sino dos ejemplo del trabajo que se viene realizando en esta áreas que complementan a los mecanismos de participación.

Finalmente, hacer posible la participación supone una atención al ciudadano que facilite y oriente sobre cómo ejercer ese derecho. En los últimos meses se ha puesto a disposición de los ciudadanos, en el Portal del Congreso, la Guía de Atención al Ciudadano, con ese propósito. Es un primer paso. La Presidencia del Congreso alista nuevas medidas para facilitar el acceso de los ciudadanos al Congreso así como hacerles llegar una información adecuada para ejercitar su derecho a la participación. En la inacabada e inacabable tarea de modernizar el funcionamiento de las instituciones, confiamos en la participación de los ciudadanos para que, con sus opiniones y comentarios, ayuden a mantener siempre viva la actitud a mejorar en el Congreso de la República.

La modernización del Poder Legislativo y la función de representación
Votar