La copa rota

Aturdido y abrumado, por la duda de los celos, se ve triste en la cantina a un bohemio ya sin fe, con los nervios destrozados y llorando sin remedio, como un loco atormentado por la ingrata que se fue. Mozo sírvame la copa rota, sírvame que me destroza, esta fiebre de obsesión, mozo sírvame la copa rota, quiero sangrar gota a gota, el veneno de su amor.

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