José Faustino Sánchez Carrión

Su silencio se rompe abruptamente en 1822. Se discutía entonces la forma de gobierno que debería asumir el naciente Estado peruano. Dos proyectos distintos concitaban el interés público: por un lado los partidarios de la monarquía, encabezados por el propio general José de San Martín; por el otro los partidarios de la república. Sánchez Carrión deja de lado su meditado silencio y dedica su pluma así como su prestigio personal a difundir sus convicciones, enarbolando con pasión la bandera del ideario republicano. Entonces se enfrentó sin temores a Bernardo Monteagudo, al que combatió con todos los medios a su alcance, y a los monarquistas.
Editorial: Congreso de la República del Perú - CR
Tipo de documento: Artículo

José Faustino Sánchez Carrión
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