Identidad parlamentaria

Siguiendo la propuesta de Joan Costa, formule para el parlamento donde labora los cuatro parámetros que definen su identidad:

¿Quién es? (o lo qué es la organización)

El Congreso de la República del Perú es el órgano político colegiado de la nación donde se toman decisiones colectivizadas (políticas) en el sentido de que son soberanas ya que anulan a cualquier otra; sin escapatoria ya que involucran a todos los individuos y abarca al territorio sin excepción; y sancionables porque están respaldadas por el monopolio legal de la fuerza.

¿Qué hace? (o para qué sirve lo que hace)

Históricamente el parlamento peruano cumple tres funciones, de las cuales una es transversal a las otras dos. La función de representación no solo le enviste de la autoridad y la legitimidad de tomar decisiones colectivas, sino, le permite legislar y controlar al gobierno. Es decir, sin la primera y fundamental función de representar no podría ni legislar, ni controlar.

¿Cómo lo hace? (estilo, conducta)

Lo hace a través de valores y creencias en la democracia liberal, en la que sus funciones y atribuciones están sometidas al igual que sus miembros a la Constitución y la ley. En que se prefiere el sometimiento a la ley que el estar sometidos a la voluntad de un hombre, en la que sus miembros y sus electores tienen el mismo estatus: ciudadanos y que éstos se someten a los procedimientos legales de elección para obtener o no la ratificación de su mandato que es limitado en el tiempo.

¿Cómo lo comunica? (relaciones, información)

Lo comunica de manera desarticulada, puesto que por su composición, en su seno se albergan las principales corrientes político-ideológico del país en un proceso de comunicación que está relacionado con su vínculo con el control del gobierno. El grupo(s) que están en el gobierno “se comunica” transmitiendo “lo bueno de la gestión de gobierno” y desacreditando a la oposición(es) y por otro lado, el grupo(s) que está en la oposición (contra élite) ofrece una “mejor gestión, pues tiene las soluciones a los problemas, y por otro lado, desacredita la gestión del gobierno. Es decir, su comunicación propicia “realidades” divergentes.

Además, como institución gestiona la comunicación como si fuera un “medio de comunicación” , desconociéndose asimismo, como órgano político por excelencia; y se comunica con los ciudadanos a nivel de la relación representante – representando y ciudadano – institución de manera descoordinada.

Nota: Parte de la respuesta a una pregunta formulada en el curso de representación política.

Identidad parlamentaria
Votar