Hacer del escrutinio un acto público

El acto de escrutinio es la etapa final de la votación que tiene por objeto establecer cuantos votos obtienen cada uno de los candidatos y organizaciones políticas en una elección. Un hecho característico en las normas y proyectos de reforma del sistema electoral, es que en este aspecto a perdurado la idea del legislador de establecer que el escrutinio es un acto público. Así la ley electoral vigente indica:

“Artículo 278º.- “Firmada el Acta de Sufragio, la Mesa de Sufragio procede a realizar el escrutinio en el mismo local en que se efectuó la votación y en un solo acto público ininterrumpido”.

La misma referencia se hace en el artículo 309 del proyecto remitido por el Jurado Nacional de Elecciones[1] al Congreso de la República en 1996, y en el dictamen del proyecto de ley electoral   que emitió la Comisión de Constitución.

Entonces, ¿Cómo es que se manifiesta este aspecto de la ley en la práctica electoral del Perú? Según la experiencia y las referencias que se tiene respecto de la cuestión planteada, resulta que, el acto público del escrutinio se reduce a la presencia de los miembros de mesa, de los personeros —si los hubiera— de los observadores electorales y de los funcionarios del sistema electoral, de las fuerzas armadas y los periodistas acreditados. Es decir, que el acto público se expresa con la presencia de las personas reseñadas, pero no con la presencia de los electores, de aquellos que han expresado su voluntad política en las urnas.

Por citar sólo casos más recientes, —y esto lo sabe cualquier ciudadano— lo primero que hace el ciudadano cuando llega al local de votación es identificarse con su respectivo documento de identidad, ingresa y ubica el sitio donde funciona la mesa de votación, emite su voto e inmediatamente debe salir del local. Todo esto sucede durante la etapa del acto de sufragio.

Luego de ello, a partir del inicio del acto de escrutinio que en el Perú empieza a las 16:00 horas, ningún elector puede ingresar a los locales de votación y en las áreas se restringe el acceso de las personas.

Esta situación se repetía y era muy marcada hasta las elecciones municipales complementarias de 1998, es decir, que hasta ese año, siempre ha sido práctica que los electores—ciudadanos sean excluidos del acto de sufragio.

Para las últimas elecciones generales de abril del 2000, el JNE emitió la Resolución 457-2000-JNE, publicado el 05 de abril del 2000 en el cual se dispone que la ONPE[2] adopte medidas para que el escrutinio de votos en las Mesas de Sufragio sea público, dentro de condiciones de seguridad, orden y respeto. El 07 de abril ONPE emite la Resolución Jefatural Nº. 155-2000-J/ONPE en el cual se establece las disposiciones y el procedimiento para que el escrutinio sea realmente un acto público.

Por primera vez en el Perú, los órganos electorales debían facilitar a los ciudadanos que estuvieran interesados en presenciar el acto de escrutinio, mediante un procedimiento sencillo y práctico. Desgraciadamente ambas resoluciones de los respectivos entes electorales se emitieron en la semana misma en que se realizaría las elecciones, a dos días de la fecha establecida, y por tal razón, la difusión y puesta en práctica de tal medida sólo tuvo efectos muy reducidos. Sólo en las principales ciudades los medios de comunicación transmitieron en directo el acto de escrutinio, pero la presencia de los ciudadanos fue muy escasa y en las provincias alejadas en muchos lugares no alcanzó el tiempo para hacer la difusión del caso.

Sin embargo, vale la pena reseñar las disposiciones que se establecieron pues indudablemente será la base para que en los próximos procesos electorales se haga realidad la publicidad del acto de escrutinio e incluso podría ser una reforma saludable de la ley electoral, en donde se podría precisar los aspectos generales que regularía la presencia de los ciudadanos en el acto de escrutinio.

Disposiciones sobre publicidad del escrutinio[3]

  • Los ciudadanos interesados en presenciar el acto público de escrutinio de votos en la mesa de sufragio, deben inscribirse en los locales de las ODPE[4] de cada provincia, señalando el local en el cual van a presenciar el escrutinio;
  • En los distritos cuyo tiempo de traslado sea mayor de dos horas al local de la ODPE respectiva, los ciudadanos podrán escribirse con el Coordinador de Local de votación;
  • La inscripción se realizará hasta un día antes de la elección hasta las 18:00 horas;
  • Concluida la inscripción, los Jefes de las ODPE y los Especialistas Electorales coordinarán con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú para que garanticen la seguridad y el orden en los locales de votación;
  • El día de las elecciones, los ciudadanos inscritos ingresarán a los locales de votación, previa identificación, desde las 15:45 p.m. hasta las 16:00, lapso en el que no podrán interrumpir ni participar en el acto de sufragio;
  • A las 16:00 los Coordinadores Electorales con el auxilio de las fuerzas del orden cerrarán el ingreso a los locales de votación;
  • Participan en el escrutinio los Miembros de Mesa y los Personeros acreditados; podrán observar el acto los representantes de la Defensoría del Pueblo, los Observadores Electorales, los periodistas acreditados y los ciudadanos inscritos para dicho efecto;
  • La participación de los ciudadanos está limitada al espacio físico del lugar donde funciona la mesa y por lo tanto, podrán observar en una sola mesa;
  • Los ciudadanos presentes en el acto de escrutinio no pueden portar armas, fomentar escándalos o discutir entre ellos o con los miembros de mesa, personeros u observadores. Los miembros de mesa por unanimidad, podrán hacer retirar a los ciudadanos que incumplan con estas normas de comportamiento.
  • Se autoriza a los medios de comunicación para que puedan presenciar o transmitir todas las etapas del proceso electoral.

 Ventajas de la publicidad del acto de escrutinio

Hay que destacar que los ciudadanos tienen el derecho de presenciar el conteo de los votos en mesa, pero con anterioridad a la ley vigente el procedimiento de supervisión, traslado de las actas y materiales electorales estaba a cargo de las fuerzas armadas y policiales, razón por la cual, la presencia de civiles en los centros de votación pareció incomodar.

Desde entonces perduró la práctica de excluir a los ciudadanos en el acto de escrutinio, Por lo que se dieron casos —que fueron denunciados— en que los miembros de las fuerzas armadas llenaban las actas electorales en diversos procesos electorales. Ello se corrigió cuando los civiles organizados se hicieron cargo de todo el proceso electoral, dejando para las fuerzas del orden la función específica de brindar seguridad, aunque perdura la costumbre de entregar un Acta Electoral al representante de las Fuerzas Armadas.

Consideremos que la presencia de los personeros no abarca el 100 % de las mesas de sufragio, pues las organizaciones políticas no son capaces de organizar un contingente de cerca de 90,000 para que tengan presencia efectiva. A raíz de ello, se han establecido que los personeros podrán acreditarse en más de una mesa de sufragio. Pues la ausencia de personeros en mesa —que es responsabilidad de los partidos políticos— genera suspicacias y dudas entre las mismas agrupaciones políticas.

Caso similar acontece con los observadores electorales, entonces como abrir el abanico de la transparencia electoral. La respuesta es devolviendo a los ciudadanos la capacidad que tienen de presenciar el acto de escrutinio, pues no es un favor que se les otorga, sino un derecho que poseen, al ser éstos los que manifiestan con su voto la elección de sus gobernantes.

Por tanto, la presencia de los miembros de mesa, personeros, observadores y periodistas no le otorga categoría de público al alto de escrutinio como se suponía. La publicidad del acto de escrutinio va más de ello y es ineludible e imprescindible la presencia de los ciudadanos que así lo estimen conveniente.

La sola presencia de los ciudadanos, además de los demás representantes ante la mesa de sufragio limita enormemente que se produzcan algunos actos de corrupción por parte de cualquier de los que intervienen en el proceso.

Recuérdese que en muchos locales de votación de las ciudades y de las provincias principalmente, el acto electoral se produce principalmente con la presencia de los miembros de mesa y alguno de los personeros de las listas que compiten en el proceso electoral, prestándose a suspicacias. Entonces, allí donde los no se pueda contar con la presencia de observadores o personeros, siempre se podrá contar con los ciudadanos como veedores del acto de Escrutinio.

La formula legal

Si el legislador quisiera precisar los lineamentos generales para que los órganos electorales faciliten el acceso de los ciudadanos al acto de escrutinio, podría reformularse el artículo 278º de la ley electoral de la siguiente forma:

Artículo 278º.- Firmada el Acta de Sufragio, la Mesa de Sufragio procede a realizar el escrutinio en el mismo local en que se efectuó la votación y en un solo acto público ininterrumpido.

El Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales disponen el procedimiento para facilitar que los ciudadanos que así lo deseen puedan presenciar dicho acto dentro de condiciones de seguridad, orden y respeto.

De esta manera, se reafirmaría el derecho de los ciudadanos y se les otorgaría a los órganos electorales las pautas que permitan su ejecución.

[1] En adelante JNE.

[2] Oficina Nacional de Procesos Electorales.

[3] Reseña proporcionada por la ONPE a los funcionarios del sistema electoral.

[4] Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales.

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