Elecciones generales de 1931

Contexto de la Elección

Augusto B. Leguía gobernaba el país por casi 11 años, desde el 3 de octubre de 1919. Su período de gobierno se caracteriza por la influencia del capital norteamericano, la represión de los movimientos populares, la disolución del Congreso, la reelección fraudulenta y el cambio de la Constitución de 1867 por la Constitución de 1920.

En 1929-30 se sucede el CRASH financiero en los Estados unidos, y este tuvo repercusiones en todo el mundo. En el Perú el descontento de todos los sectores sociales frente al gobierno de Leguía era evidente. 11 años de gobierno y carencia de libertades mínimas, habían desesperado los ánimos de los grupos sociales que se sentían desplazados por el gobierno. En ese contexto, es que el entonces Comandante Luis M. Sánchez Cerro, se sublevó en Arequipa, el 27 de agosto de 1930. En la declaración de Arequipa se dan a conocer las razones de dicho acto. Mientras tanto en Lima, los altos mandos militares discutían acerca de cómo debelar la sublevación, pero la inacción impidió que se tomaran decisiones al respecto, es más, se discutía si era posible respaldar la sublevación.

Los mandos militares habían comprendido que el período de Leguía había terminado. Así, se ordenó apoyar la sublevación y exigir la renuncia de Leguía. La sublevación de Arequipa había triunfado. Esperando la llegada de Sánchez Cerro, en Lima, se nombró una Junta Militar al mando del general Manuel María Ponce, que ejerció el mando durante 3 días.

Sánchez Cerro, llegó a Lima y asumió el cargo el 28 de agosto de 1930, y gobernó de facto hasta el 01 de marzo de 1931. Graves acontecimientos y rebeliones lo obligaron a entregar el mando al Arzobispo de Lima Monseñor Holguín, éste entrega el mando al Presidente de la Junta Provisional de Gobierno Dr. Ricardo Elías Presidente de la Corte Suprema de Justicia. El Dr. Elías gobierna 5 días, ya que el Comandante Jiménez se subleva y toma el gobierno el 5 de marzo de 1931 hasta el 11 de marzo del mismo año.

Finalmente, el Comandante Jiménez invita a David Samanéz Ocampos, quien asume el gobierno, encabezando la Junta de Gobierno desde el 11 de marzo de 1931 hasta el 08 de diciembre de 1931. Este gobierno convoca a elecciones generales y constituyentes simultáneamente, a la par que manda elaborar a un grupo de intelectuales la nueva ley electoral.

Características de las elecciones

Indudablemente, con este proceso electoral, se inicia la vida electoral moderna del país. Basadre apunta que las bases de la nueva legislación electoral eran: a) Poder Electoral autónomo; b) Representación de las minorías; c) Voto secreto y obligatorio; d) Organización científica de los Registros Electorales.

De estas bases, se obtuvo en el Perú por primera vez un Registro Electoral Único; se constituyó el Jurado Nacional de Elecciones, quien lo presidía el Fiscal más antiguo de la Corte Suprema; se instauró un registro de partidos políticos por primera vez; se instituyó el voto obligatorio de los varones capaces de leer y escribir mayores de veintiún años; se estableció que los electores sean las personas que dirigieran las mesas de sufragio; y finalmente se instituyó la representación de las minorías.

Otra de las características del proceso, es que, por primera vez, dos de los partidos políticos de mayor tradición no participaron. El Partido Civil y el Partido Demócrata habían perdido adeptos.

Surgen con fuerza, nuevos partidos políticos, como el Partido Aprista quien junto a la Unión Revolucionaria y el Partido Comunista del Perú tienen gran arraigo popular; y junto a ellos, surgen nuevos actores políticos, incrementándose la participación política. La política deja de ser obra y responsabilidad de los grandes señores del siglo XIX.

Principales candidatos y partidos políticos

Dos fueron los principales candidatos que compitieron en esta justa electoral, Luis M. Sánchez liderando el Partido Unión Revolucionaria y Víctor Raúl Haya de la Torre liderando al Partido Aprista Peruano.

La Unión Revolucionaria: fundada por Sánchez Cerro en 1931 para enfrentar las elecciones de ese año, representa la aprobación del país al derrocamiento del Presidente Leguía y una identificación racial con la mayoría de los peruanos y su líder. Ideológicamente tiene dos fuentes principales: El manifiesto de Arequipa y la posición anti-comunista. Del manifiesto se extrae la necesidad de reconstruir el país, y salvarlo del caos y la inmoralidad que el gobierno de Leguía había propiciado; de su posición anticomunista, se extrae su abierta pugna contra el APRA, que para los seguidores de Sánchez Cerro era la máxima representación del comunismo internacional.

Sánchez Cerro logró canalizar su apoyo popular por haber acabado con el oncenio de Leguía y por las reivindicaciones populares que propuso, en momentos que hacían su ingreso en la política más amplios sectores ciudadanos. Sus discursos electorales giraban en torno a los siguientes temas: descentralización, presupuesto equilibrado, redistribución de la tierra, ayuda técnica al campesino y cautela frente a la inversión extranjera.

Con la muerte de Sánchez Cerro, el partido Unión Revolucionaria quedó al mando de Luis A. Flores, quien, junto a sus militantes y directivos, declaró al partido abiertamente fascista. Acentúan su posición anticomunista, resaltan el nacionalismo como exclusión de lo no peruano; así por ejemplo estuvieron en contra de la inmigración asiática. En su diario vocero “El Crisol” de fecha 30 de mayo de 1934, en el diario “Acción” de fecha 10 de febrero de 1934, lanzan una serie de argumentos oponiéndose a la “invasión amarilla”. Dicen al respecto “segura y firmemente, la raza amarilla invade las ciudades del Perú y quita el pan a nuestros obreros. La desacertada política inmigratoria es causa del hondo mal que afecta en lo racial a nuestro pueblo. ¿Cuál debe ser la acción nacionalista verdadera?

El APRA: fundada en México en 1924 por su líder Haya de la Torre, fue un opositor al gobierno de Leguía. Siendo aún presidente de la Federación de Estudiantes del Perú, se opuso a la Consagración del Perú al Sagrado Corazón, encarcelado y deportado, su organización trabajó durante el gobierno de Leguía prácticamente en la clandestinidad.

Para las elecciones de 1931, Haya de la Torre se presenta como candidato a la presidencia de la república, por el Partido Aprista Peruano fundado en 1930. Sus principales propuestas lo presentan en un mitin en la plaza de Acho, realizado el 23 de agosto de 1931. En él, anuncia su plan mínimo y máximo, explayándose en una serie de propuestas que de llegar al gobierno haría realidad.

Era pues, un movimiento con amplio respaldo popular, su líder tenía la aureola del joven intelectual revolucionario que aliado con los obreros enfrentaba al gobierno de turno. sin embargo, los resultados electorales no le fueron favorables. Los resultados de las elecciones nunca fueron aceptados por los apristas, declararon que hubo fraude, y que se les arrebató un triunfo electoral. En un discurso pronunciado en diciembre de ese año, cuestionó la calidad moral de Sánchez Cerro y argumentó que su partido no había nacido para un proceso eleccionario, y que lo importante, era dar a conocer su mensaje y llegar a la conciencia del pueblo.

Población electoral inscrita

Estaban inscritas en el Registro de Electores 392,363 ciudadanos hombres, mayores de 21 años y que sabían leer y escribir. Los departamentos con mayor densidad de electores fueron en orden decreciente:

  • Lima con 100,186 electores;
  • Junín con 34,299 electores;
  • La Libertad con 32,838 electores;
  • Cajamarca con 31,957 electores.

Los departamentos con menor población electoral, fueron:

  • Madre de Dios con 357 electores;
  • Tumbes con 1,670 electores;
  • Tacna con 3,029 electores.

Los 16 departamentos restantes presentaban poblaciones que van desde 1,000 electores hasta 25,340 electores.

Resultado nacional

Votos válidos fueron considerados 299,827, y votos nulos y blancos fueron considerados 23,818. La suma de votos válidos y votos nulos y blancos nos dan el total de votos emitidos que fue de 323,645. El ausentismo electoral fue de 68,718 electores que no ejercieron su deber, representando el 17.51 del total de inscritos.

Las elecciones fueron ganadas por el candidato del Partido Unión Revolucionaria, Luis M. Sánchez Cerro con 152,149 votos válidos, que representó el 50.75 %; segundo quedó, el representante del Partido Aprista Peruano Víctor Raúl Haya de la Torres con 106,088 votos válidos, que representaba el 35.38 %; en tercer lugar quedó el representante del Partido Acción Republicana José María de la Jara y Ureta con 21,950 votos válidos, que representaba el 7.32 %; finalmente, en cuarto lugar quedó el representante del Partido Constitucional Renovador del Perú, Antonio Osores con 19,640 votos válidos, que representaba el 6.55 %.

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