El proceso de modernización del Congreso peruano

El Oficial Mayor del Congreso peruano, José Cevasco Piedra muestra el desarrollo del proyecto de modernización iniciado en 1993. A continuación, se hace una reseña de la obra sobre la base de dicha publicación y de los servicios que brinda el Congreso de la República y su relación con los ciudadanos.

El autor ha compilado en este libro una serie de materiales que le han servido como disertación en múltiples certámenes referidos a la labor institucional del Congreso de la República. Estrictamente, la obra no se trata de una defensa de la labor de los congresistas, ni del enjuiciamiento de sus aciertos y errores. El objetivo principal, es encarar la reforma integral y constante del Congreso como institución política, y en tal sentido, el parlamento trasciende lo que hacen los Congresistas.

Por tal razón, la propuesta del Oficial Mayor y de las personas que llevan adelante tal proceso, buscan, sobre todo, construir una institución parlamentaria acorde con los tiempos, para lo cual, han desarrollado todo un complejo de actividades en los ámbitos administrativos, de recursos humanos, gerenciales, de infraestructura que han tenido y tienen un solo propósito, que es presentar a los ciudadanos una propuesta institucional distinta e integradora.

En tal sentido, la modernización del Congreso corre aparejada desde un punto de vista extraordinariamente simple, pero que por tal razón, y por las consecuencias que causa, se mantuvo siempre como un elemento de control por parte de sus miembros. La palabra clave es INFORMACIÓN. “Nuestra intención es buscar la transparencia en la institución y difundir las actividades para el conocimiento de la ciudadanía. La autonomía de un ciudadano se sustenta en su acceso a la información[1]

 La situación de las instituciones públicas

Los miembros de las entidades públicas en general y en particular los poderes públicos, rápidamente comprenden que la clave de su función y de la institución a la que pertenecen, está íntimamente vinculada a la información que poseen y a los posibles usos que pueden hacer de ella. En tal sentido, el eje del poder de las instituciones públicas se basa en las restricciones formales e informales que imponen a la información que procesan, propiciando como es evidente, incertidumbre, desconocimiento y disfunciones marcadas entre los ciudadanos y éstas. Como lo exprese en su momento: “La comunicación de las entidades públicas, es por naturaleza una dirigida hacia el público, a pesar de ello, la función informativa es quizás una de la más descuidada, ya que existen bajos niveles de interacción, que se demuestra por el desconocimiento por parte de los ciudadanos de las actividades, funciones y regulaciones que hace cada organismo estatal”[2]

Y justamente ese desconocimiento de los ciudadanos es producto y sustento del poder de los miembros de las instituciones públicas, pues obtienen una ventaja al ser ellos los que manejan la situación de saber qué, cuándo y cómo se realizan los procesos en sus instituciones para obtener resultados. (Decisiones)

Específicamente, el Congreso de la República por ser una institución política, tiene sobre sí la responsabilidad de alojar mayorías y minorías políticas que expresan el equilibrio dinámico de poder que se desarrolla en una sociedad, y por tal razón, sufre, aunque no lo deseen sus miembros el vaivén de aceptación y rechazo por parte de los ciudadanos al evaluar sus acciones.

Razón por la cual, la difícil situación problemática que afrontan permanentemente, les hizo comprender que la mejor manera de enfrentar dicha situación, es proporcionando INFORMACIÓN relevante, respecto de las actividades y funciones que realiza la institución parlamentaria. Sus directivos comprendieron que el poder de la institución legislativa estaba construido sobre la base de la información y en ese contexto, asociaron poder e información para ampliar su ámbito y presencia en la sociedad e iniciaron lo que han denominado la modernización, que no es otra cosa, que el liberar la información que se crea y procesa, tanto hacia adentro de la institución como hacia la sociedad. En tal dirección viene a mi mente una reconceptualización del poder que paso a señalar: “El poder es la capacidad de lograr un cambio mediante la aplicación controlada de la información disponible.” [3]

La modernización institucional como proceso

Entiendo que una vez identificado el problema central que es el manejo y el acceso a la información, se requirió identificar las áreas centrales de dificultades dentro de la institución parlamentaria: La administración (dentro de) y la función política (hacia fuera) Esas direcciones que aparentemente son contrapuestas, tenían y quizás aún tienen problemas comunes que deben solucionarse.

Aquí dos elementos confluyen, por un lado, el servicio parlamentario y por el otro la administración. Los cambios introducidos son muy importantes, pues se ha construido una red física de integración de la información que se genera dentro de la institución, con el propósito de hacer más ágil y oportuno la toma de decisiones. Hoy la información que circula dentro de los sistemas de información del Congreso ha permitido que se optimicen procedimientos administrativos y parlamentarios, que antes era difícil de controlar y principalmente, hacer operar.

Por ejemplo, en el caso del proceso administrativo se tiene todo un sistema de planillas, manejo de recursos humanos, logístico, informático, legal, contabilidad, etc., que hace posible un adecuado manejo de la institución.

Por otro lado, en el ámbito legislativo, se procesa toda la información política relevante como los proyectos de ley, las actividades de las Comisiones Legislativas, las sesiones del pleno, el registro de votaciones, la agenda legislativa, etc. Lo que permite que los tomadores de decisiones tengan la información requerida para que voten por las propuestas legislativas en debate, en tiempo real y en la comodidad de sus computadoras personales, tanto para los Congresistas, como para su cuerpo de asesores en sus oficinas y en las oficinas de las comisiones parlamentarias. [4]

Hacia la sociedad el aspecto anterior involucra haber tomado la decisión institucional de mostrar abierta y oportunamente la información que se genera. Entonces, surgió el problema de qué medios se utilizarían para que los ciudadanos podamos acceder a dicha información.

Aprovechando los cambios tecnológicos y los ya existentes, el Congreso optó por utilizar el Internet, la Prensa, la Radio y la Televisión, no como intermediarios entre éstos y la institución, sino como, un proveedor de información más, que proporciona la información que se genera en la institución.

En tal sentido se generaron respuestas innovadoras respecto de la información que se proporciona, pero, además, se cumplía con un objetivo adicional, que es, promover la participación política de los ciudadanos, con especial énfasis involucrarlos con las actividades que realiza la institución.

La presencia institucional del Congreso como proveedor de información se ha incrementado, pero aún se desconoce el impacto que ésta tiene en el incremento del interés de los ciudadanos en general, hacia la política en general y en particular, hacia lo que pasa o deja de pasar en él. [5]

La lógica de la decisión, parte de la premisa que la información que los medios de comunicación proporcionan es sesgada y no precisamente sobre el Congreso sino, sobre las actividades de los Congresistas. En tal sentido, para corregir en alguna medida tal situación, se tomó la decisión de incorporar órganos informativos propios que provean información institucional. “Actualmente el Congreso de la República, es la entidad que está más avanzada en cambiar esa situación, al haber incorporado en su estructura vías de comunicación directa entre la ciudadanía y la institución a través de la Oficina de Orientación y Participación Ciudadana, en la que los ciudadanos tienen la posibilidad de interactuar con la institución y los representantes. Para tal fin, el Congreso mantiene un programa de radio, una página Web con múltiple y variada información, así como un interesante programa de visitas programadas en que los ciudadanos y las entidades de la sociedad civil (colegios, gremios, universidades, etc.) pueden conocer de cerca la dinámica de este poder del Estado“. [6]

También institucionalmente, el Congreso sale de su recinto y se trasladan módulos de difusión conformado por personal especializado, medios informáticos e información relevante (Constituciones, trípticos, Reglamentos, etc.) para que los ciudadanos en sus respectivas comunidades puedan tomar contacto directo con su parlamento.

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