¿El mito de la democracia participativa?: reflexiones desde el congreso peruano

Jaime Montoya lideró la Oficina de Participación Ciudadana del Congreso de la República entre el año 2003 y 2006. En dichos años se dió un salto cualitativo y cuantitativo respecto de los servicios que se brindaban a la ciudadanía. Se pasó de una idea o concepto muy limitado de participación ciudadana como la presentación de memoriales y pedidos, a uno donde los ciudadanos podían intervenir en el proceso legislativo.

Guillermo García como representante de la Universidad del Estado de New York, a través del USAID, había trabajado con un equipo de profesionales que hicieron aportes tanto conceptuales como operativos al trabajo del Congreso peruano. En esa línea no sólo propusieron una metodología para las audiencias públicas, sino que, además desarrollaron -para el momento- software que permitía a los ciudadanos consultar sobre los servicios que el Estado peruano ofrecía.

A finales de 2005, se había aprobado un plan de trabajo entre el Congreso peruano y el BID para financiar una serie de mecanismos de participación ciudadana que no se llegó a implementar, pues los fondos fueron reorientados a la implementación de lo que luego sería el canal de televisión del Congreso.

“Respecto de la experiencia peruana se puso énfasis en los canales, sobre todo virtuales, a través de los que los ciudadanos pueden hacer llegar sus pedidos, sus denuncias o sus contribuciones legislativas al Congreso de la República. Se comentó, además sobre las actividades complementarias para facilitar la participación o contribuir a su calificación, como los mecanismos de información, de capacitación y de atención al ciudadano.”
Tipo de documento: Informe

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