El arte de concertar

El Defensor del Pueblo no es un juzgador ni un censor. Como su nombre lo indica, su misión principal es atender los reclamos del pueblo sobre tal o cual situación ocurrida en relación con la administración de los asuntos públicos. Desde una queja por una mala reparación telefónica hasta una prima de seguros que no cubrió lo que debía cubrir. Si como consecuencia de las investigaciones que realiza, descubre que ha habido una injusticia, él hace recomendaciones, sugiere medidas correctivas. Dice, en otras palabras, cómo hacer bien las cosas, de acuerdo a cada reclamo.
Tipo de documento: Artículo

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